Los siete generales rusos muertos en Ucrania fueron localizados al tener que utilizar sus móviles convencionales

Los servicios secretos de Kiev habían logrado hackear los aparatos satelitales encriptados que usaban para dar las órdenes

Oleg Mityaev, general ruso fallecido en Ucrania
Oleg Mityaev, general ruso fallecido en Ucrania FOTO: Twitter Twitter

Los siete generales rusos muertos durante la invasión de Ucrania fueron localizados, para posteriormente ser abatidos, debido a que tuvieron que utilizar sus móviles convencionales, fácilmente localizables, al haber sido hackeados por los servicios secretos de Kiev los satelitales que llevaban para las comunicaciones secretas.

Según publica el diario Perú 21, que da cuenta de una conversación de uno de sus periodistas con un miembro de los servicios secretos norteamericanos, “los teléfonos satelitales encriptados que usaban los jefes militares rusos para dar órdenes fueron intervenidos y saboteados por la inteligencia ucraniana por los hackers ucranianos, que han sido decisivos en esta guerra. Los militares rusos, al no poder usar sus teléfonos seguros, hablaban y daban órdenes desde sus celulares. Y luego llamaban a sus esposas, a sus novias. Y los ucranianos escuchaban todo. Sabían dónde estaban esos jefes rusos con bastante precisión. Por eso han matado a ocho o diez comandantes rusos en el campo de batalla. Todos murieron por hablar en sus celulares”.

Estos son otros fallos cometidos por los rusos, que impidieron la “guerra relámpago” que pretendía Putin, según el testimonio de un agente de la inteligencia de EEUU

-Putin pensó que los soldados ucranianos no combatirían, se rendirían. Pensó que los civiles ucranianos aclamarían a los soldados rusos como libertadores, que los ucranianos querían ser rusos. Pensó que el presidente ucraniano Zelenski huiría al exilio y que las tropas rusas capturarían Kiev en cuatro días. Según sus cálculos, se instalaría un gobierno títere pro ruso, como existía en Kiev antes de 2014. Cayó en una trampa que la inteligencia ucraniana le tendió a la inteligencia rusa.

-Les hicieron creer que, tan pronto como Rusia invadiese Ucrania, los jefes militares ucranianos darían un golpe contra Zelenski, lo arrestarían o lo matarían, y apoyarían al gobierno títere pro ruso. Simularon ser agentes dobles al servicio de Moscú. Los rusos les creyeron. Pero era una telaraña para enredarlos.

-Las guerras ahora se ganan con tecnología, no con soldados. Y Ucrania tiene armas de tecnología avanzada, de vanguardia, que Rusia no tiene.

-Putin pensó que la información de los espías ucranianos era confiable: darían un golpe contra Zelenski y los rusos izarían su bandera en Kiev a los cuatro días de invadir Ucrania. Era una trampa. Segundo, la inteligencia occidental le explicó a Zelenski que el primer día de la guerra, jueves 24 de febrero, los rusos tratarían de capturar el aeródromo militar de Hostómel, unas veinte millas al noroeste de Kiev. Se le dijo a Zelenski exactamente lo que harían los rusos, porque había ucranianos infiltrados en Moscú que avisaron del plan. Y todo ocurrió exactamente como se le dijo al líder ucraniano: Rusia enviaría helicópteros, paracaidistas y tropas de élite a ese aeropuerto, era clave para ellos capturarlo para luego trasladar por vía aérea, en sus gigantescos Antonov, sus tropas de combate y hasta sus carros de combate. Entonces los ucranianos dejaron que los rusos desplegasen toda su fuerza de helicópteros y tropas de élite en Hostómel. Les cedieron el aeropuerto. Incluso les dejaron como señuelo un precioso Antonov ucraniano que los rusos destruyeron. Una vez que los rusos habían ocupado el aeródromo militar, los ucranianos, que estaban agazapados en los alrededores, atacaron de noche, y los rusos no tenían visores nocturnos. Fue una masacre para los rusos. Ucrania destruyó todos los helicópteros rusos y mató a centenares de invasores. Luego, hicieron exactamente lo que se les aconsejó: destruyeron todas las pistas de aterrizaje y despegue, dejaron el aeropuerto inoperativo para los rusos.

-El envío de sistemas de misiles Stinger y Javelin, que se disparan desde el hombro de un soldado. Los Javelines son una maravilla para destruir tanques, los Stinger derriban helicópteros y hasta aviones volando a baja altura. Además, Ucrania había comprado miles de drones turcos TB2, que han funcionado increíblemente bien, aun mejores que nuestros drones Kamikaze Switchblade 300 y 600, que son livianos y de una eficacia tremenda.

-Los jefes militares rusos querían usar los ferrocarriles para desplazar más rápidamente a sus tropas, pero Ucrania, siguiendo información de inteligencia, destruyó todos los rieles que los rusos podían usar. Y luego los rusos cometieron un error terrible: entraron con un convoy militar de más de cuarenta millas, dirigiéndose a Kiev. Ucrania los dejó entrar y luego ejecutó el plan a la perfección: primero, volaron los puentes que los rusos ya habían cruzado, de tal manera que no pudieran volver por donde habían entrado, y luego de dejarlos avanzar un poco más, volaron todos los puentes de acceso a Kiev que los rusos tenían delante. De esa manera, Ucrania consiguió inmovilizar al convoy militar ruso: no podía retroceder, ni tampoco acercarse a Kiev.

-Enseguida Ucrania atacó el convoy militar ruso con extraordinaria astucia. En lugar de disparar misiles Javelin a los tanques rusos que iban más adelante, los ucranianos sabían cuáles eran los camiones cisterna del convoy donde los rusos llevaban la gasolina para los tanques. Entonces, con pequeñas unidades de combate de seis a ocho hombres, escondidos entre los bosques cercanos al convoy ruso, los ucranianos dispararon sus misiles no contra los tanques rusos, sino contra los camiones cisterna. Destruyeron todos los camiones cisterna del convoy. Por eso, los tanques rusos, que no podían seguir avanzando por la ruta originalmente trazada, porque los puentes en la retaguardia y en la vanguardia habían sido volados, tuvieron que desviarse por terrenos cubiertos de nieve, por campos fangosos, y se quedaron sin gasolina, y entonces fueron emboscados por los ucranianos con sus misiles Javelin, disparándolos desde los bosques, como en una guerra de guerrillas tipo Vietnam, en la que el invasor no sabe dónde se esconde el enemigo.

-Se les dijo a los ucranianos no sólo cuáles eran los camiones cisterna rusos, sino cuáles eran los camiones que llevaban el suministro de comidas y bebidas, lo que se podía saber por nuestras fotos y videos satelitales. Y los ucranianos los volaron todos, o casi todos. A la semana de haber invadido Ucrania, los rusos se quedaron sin gasolina y sin comida.

-No podían llevar la gasolina y la comida por vía terrestre, porque los puentes de acceso estaban destruidos. Por eso mandaban todo en helicópteros. Y entonces los ucranianos usaron los misiles Stinger y los drones turcos para derribar esos helicópteros.

-Rusia es una economía tercermundista, con unas fuerzas militares tercermundistas. Cometieron dos errores cruciales: comunicaciones y ubicación del enemigo. Entraron a Ucrania sin visores nocturnos, porque pensaron que sería una guerra de tres días, cuatro días, y que los soldados ucranianos se rendirían, como se rindieron los afganos cuando EEUU se fue de ese país el año pasado y el presidente afgano huyó al exilio. Entonces, de noche, en los pueblos al norte de Kiev, como Irpin, Bucha y Borodyanka, los ucranianos, que sí tenían visores nocturnos destruían a los rusos con una inmensa ventaja tecnológica.

-(Sobre las matanzas cometidas) Por venganza, por odio, por frustración −dice un experto en temas militares−. Porque comprendieron que habían perdido la batalla de Kiev. Entonces se metían en las casas buscando vodka, buscando comida, y se emborrachaban, y algunos se volvían locos, sádicos, sicópatas, y mataban por matar a cualquiera que saliera a la calle. Pero lo hacían no porque estaban ganando la guerra, sino porque estaban perdiéndola.

-Rusia ha perdido la guerra de Ucrania. No podrá conquistar Ucrania, sojuzgarla, convertir a los ucranianos en vasallos del dictador ruso. Pero aún puede pelear por meses la guerra en el Donbás, al oriente de Ucrania. A Putin no le queda otra alternativa que limitarse al Donbás, ocuparlo y anexionarlo, como hizo con Crimea en 2014. Puede conseguirlo, depende de Alemania. Mientras Alemania siga comprando gas natural ruso, y depositando cada día 800 millones de euros por el gas ruso en el banco estatal ruso Gazprombank, Putin tendrá dinero para financiar la batalla del Donbás, que será larga y terrible. Pero si Alemania deja de comprarle gas por 800 millones de euros depositados cada día, Putin perderá la batalla del Donbás. Si Ucrania resiste en el Donbás hasta julio, y llega el verano a Alemania, y Alemania deja de comprarle el gas a Rusia y decide comprárselo a Qatar, entonces Putin habrá perdido la guerra con toda probabilidad.