Europa

Es hora de decir “no” al maldito gas y petróleo rusos

Cómo España y Ucrania avanzan juntas en la transformación del hidrógeno en Europa. La guerra insta a Europa a renunciar a los malditos hidrocarburos del Kremlin

FILE - A Shell chemical plant is illuminated in Wesseling, near Cologne, Germany, on April 6, 2022. Germany says it’s making progress on weaning itself off Russian fossil fuels and expects to be fully independent of crude oil imports from Russia by late summer.
Economy and Climate Minister Robert Habeck on Sunday said Europe’s biggest economy has reduced the share of Russian imports in its energy consumption to 12 percent for oil, 8 percent for coal and 35 percent for natural gas. (AP Photo/Martin Meissner, File)
FILE - A Shell chemical plant is illuminated in Wesseling, near Cologne, Germany, on April 6, 2022. Germany says it’s making progress on weaning itself off Russian fossil fuels and expects to be fully independent of crude oil imports from Russia by late summer. Economy and Climate Minister Robert Habeck on Sunday said Europe’s biggest economy has reduced the share of Russian imports in its energy consumption to 12 percent for oil, 8 percent for coal and 35 percent for natural gas. (AP Photo/Martin Meissner, File) FOTO: Martin Meissner AP

Es hora de decir “no” al maldito gas y petróleo ruso. Preservar la democracia y la paz en el continente europeo es tan importante para España como para Ucrania. Pero, ¿cómo lograr este objetivo si, desde el comienzo de la guerra, la Unión Europea ha pagado a Rusia 35.000 millones de euros por el suministro de energía? Al mismo tiempo, Ucrania sólo ha recibido 1.000 millones de euros de los países de la UE para armamento.

”Necesitamos menos aplausos y más ayuda”, indicó el ministro europeo de Asuntos Exteriores, Josep Borrell. La UE no puede seguir guiándose por el principio de la “Realpolitik” y comerciar con Putin sin darse cuenta del genocidio del pueblo ucraniano. En el momento en que los altos cargos rusos amenazan públicamente incluso a los países europeos con una agresión militar, la única salida posible es el rechazo total de Europa a los recursos energéticos rusos.

Estonia, Letonia y Lituania han dejado completamente de importar gas de Rusia desde principios de abril. Polonia ha declarado que lo abandonará a partir de 2023. Alemania está reduciendo su dependencia de la energía rusa más rápido de lo previsto. Finlandia ya habla de “semanas y meses”, no de años, antes de que el país deje de consumir energía de Rusia.

Cada contrato de hidrocarburos rescindido perjudica a Putin. Pero para salir de la aguja del gas del Kremlin, los sectores energéticos de nuestros países deben conseguir una alternativa potente al gas y al petróleo. Definitivamente será (y ya lo es en parte) el hidrógeno, que Ucrania podrá producir y exportar en grandes cantidades.

La energía del hidrógeno: Ucrania se apresura a seguir a la pionera España

Sabemos que España ya genera cerca del 20% de su consumo bruto de energía a partir de fuentes renovables. Ya en 2020 dio a conocer su hoja de ruta del hidrógeno con el objetivo de tener 4 GW de capacidad de producción en 2030. Así, el desarrollo activo de varios tipos de energía alternativa da a España una gran oportunidad de convertirse en un superestado energético europeo. Es fascinante que el país ya esté buscando activamente soluciones para descarbonizar varios sectores de la economía, creando nuevas fábricas y puestos de trabajo.

En marzo se puso en marcha en Mallorca un proyecto emblemático para la producción de hidrógeno verde, un ejemplo para los países europeos que también quieren pasar del gas al hidrógeno. Ucrania también lo tiene todo para convertirse en un actor de éxito en el mercado de la tecnología del hidrógeno y en un proveedor clave de hidrógeno para Europa.

En diciembre de 2021, el Consejo Ucraniano del Hidrógeno presentó el primer borrador de la Estrategia del Hidrógeno. Desde entonces, tenemos un algoritmo completo de acciones que ayudarán a nuestro país a realizar su sueño. La guerra impidió la aprobación del proyecto a nivel del Gabinete de Ministros. Pero las autoridades ucranianas y los ingenieros energéticos ven claramente en la futura transformación del hidrógeno una fuerza poderosa que puede dar una verdadera independencia energética de Moscú. Nos hemos fijado objetivos muy ambiciosos, y para 2030 Ucrania tendrá 10 GW de capacidad para producir hidrógeno “verde”. Este objetivo se basa en la comprensión del potencial de las energías renovables de Ucrania. Con el tiempo, planeamos convertirnos en el principal centro de hidrógeno de Europa, exportando tres cuartas partes de nuestra producción de energía verde. No descarto que estos planes se ajusten por la guerra. Pero nuestro presidente y nuestro Gobierno ya están negociando con los socios europeos de Ucrania para restaurar las instalaciones de infraestructura destruidas e invertir en nuevas capacidades industriales, incluidas las energéticas.

Tiempo de cooperación

Estoy seguro de que los ucranianos serán capaces de restaurar rápidamente su país. Y los futuros proyectos de hidrógeno de Ucrania inspirarán a Europa y al mundo, al igual que los proyectos de hidrógeno realizados por nuestros socios españoles. Ucrania espera que España comparta su experiencia en la regulación legal del sector del hidrógeno y la organización de nuevas empresas para la producción de hidrógeno.

El potencial de la energía renovable ucraniana puede servir y servirá no sólo para las necesidades del mercado interno, sino también para el desarrollo de la economía española.

La participación de inversores españoles en el desarrollo de la economía del hidrógeno de Ucrania permitirá la creación de redes paneuropeas de hidrógeno. Ucrania y España entienden que el hidrógeno verde es una oportunidad histórica que puede mejorar significativamente la seguridad energética de Europa. Por lo tanto, los esfuerzos de los empresarios, establecimientos, ingenieros energéticos y científicos ucranianos y españoles deben unirse.