África

Europa comienza la descolonización de sus museos devolviendo valiosas piezas a Nigeria

La devolución de los míticos bronces de Benín y las disculpas oficiales del Gobierno de Países Bajos abren la puerta a una nueva etapa en las relaciones entre Europa y África

Alhaji Mohammed, ministro nigeriano de Información y de Cultura, muestra una de las piezas de Benín devueltas por Alemania.
Alhaji Mohammed, ministro nigeriano de Información y de Cultura, muestra una de las piezas de Benín devueltas por Alemania. FOTO: DPA vía Europa Press DPA vía Europa Press

La penúltima semana de 2022 marca el inicio de una nueva aproximación entre África y las antiguas potencias coloniales. Sesenta años después del inicio de la descolonización del continente, tres países europeos han dado comienzo a una etapa de reconciliación y de reconocimiento de los crímenes cometidos contra la población africana desde los años de la esclavitud hasta tiempos más recientes. Países Bajos, Alemania y Reino Unido encabezan la lista.

Alemania ha iniciado el proceso de “descolonización” de sus museos este martes, tras devolver a Nigeria veintiún bronces del reino de Benín, expoliados a lo largo del siglo XIX por los teutones y que desde entonces se guardaban en museos alemanes. Dicha devolución ocurrió en una ceremonia celebrada en Abuya (capital de Nigeria) con la participación del ministro de Información y Cultura de Nigeria, Alhaji Lai Mohammed, la ministra alemana de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock, y la ministra alemana de Cultura, Claudia Roth, entre otras personalidades. El ministro nigeriano expresó su agradecimiento ante lo sucedido e indicó que “para siempre, Nigeria, África y, de hecho, toda la humanidad, recordarán y apreciarán siempre este período de la Historia en el que Alemania se posicionó de nuestro lado”, un momento de la Historia en el que, dijo, “se nos pide que hagamos lo correcto”. En su discurso, Mohammed instó al resto de instituciones europeas a devolver las piezas expoliadas por sus museos.

El paso dado por Alemania es significativo, aunque no definitivo. En esta ceremonia ha devuelto 21 bronces de los 1.200 que pueblan los museos alemanes. Es decir, han devuelto un 1,6% de los bronces de Benín expoliados. No cabe duda de que queda mucho trabajo por delante para que las intenciones de Alemania pasen del simbolismo a lo efectivo, aunque los germanos aseguraron en la ceremonia del martes que la totalidad de las piezas serán devueltas próximamente a Nigeria.

Un legado histórico africano

Los bronces de Benín conforman una colección de más de 2.500 piezas procedentes del legendario reino de Benín (ubicado al sureste de la actual Nigeria y desarrollado entre los siglos XIII y XIX), aunque dichas piezas se encuentran hoy diseminadas en museos de todo el mundo Occidental, incluyendo Inglaterra y Estados Unidos. Su belleza fascinó a los colonos europeos, que no concebían como una sociedad que ellos consideraban “primitiva” podía ser capaz de dar forma a tales maravillas que, pese a su título, no siempre están hechas de bronce. Algunas son de latón, madera, cerámica, marfil… En definitiva, los bronces de Benín son la representación más visible de la cultura de África Occidental, motivo de orgullo para sus habitantes y de humillación tras su expolio.

Bronces de Benín.
Bronces de Benín. FOTO: Olamikan Gbemiga AP

Inglaterra cuenta con unas 1.000 piezas en sus museos de Oxford y Londres, mientras Nigeria ha solicitado su devolución desde la independencia del país en 1963, alegando que los bronces les pertenecen a ellos en exclusiva. Las excusas presentadas por los británicos hasta el momento no difieren de las de ningún país europeo que cuente con bienes expoliados en sus museos, una excusa que dijo a este periodista un agregado cultural de la embajada senegalesa en 2019: “está claro que estos países no tienen la capacidad ni la preparación adecuada para conservar piezas antiguas ni valiosas. Si por ellos fuera, las arrojarían al desván, como puede verse en los sótanos del museo del Cairo. Además, ¿y si hubiese una guerra? Hablamos de naciones muy inestables. ¿Quién garantizaría entonces la protección de los objetos?”.

No son pocos, sobre todo en el continente africano, quienes contestan que lo que hagan con sus bienes culturales es asunto suyo y de nadie más, y tachan este tipo de respuestas de “paternalismo europeo muy próximo al neocolonialismo” mientras instan a seguir el ejemplo de Alemania. De la misma manera que no consideran suficientes las intenciones de Inglaterra hasta la fecha. Por ejemplo, la Universidad de Cambridge anunció el jueves pasado la devolución de 116 bronces a Nigeria, mientras el Museo y Jardines Horniman decidieron lo mismo el pasado mes de agosto, en esta ocasión para devolver 72 piezas. Pero el Gobierno británico aún no se ha pronunciado sobre si devolverán todas las piezas con el paso del tiempo o sólo una parte de ellas.

Holanda se disculpa por los años de la esclavitud

Otra importante noticia que muestra una aproximación entre Europa y África ha sido la histórica disculpa de Países Bajos por 250 años de esclavitud emitida este lunes en La Haya. El primer ministro del país, Mark Rutte, reconoció sin ambages que la esclavitud europea a los pueblos de África, Asia y Oceanía debe reconocerse como “crímenes lesa humanidad”. A continuación pidió “disculpas por las acciones pasadas del Estado neerlandés de esclavizar pueblos en el pasado”. Los historiadores consideran que los neerlandeses esclavizaron a lo largo de dos siglos a una cifra que oscila entre el medio millón y el millón de personas.

Rutte anunció igualmente el inicio de un fondo que ayude a abordar el legado de la venta de esclavos. Las declaraciones, sin embargo, han sido recibidas con controversia en Países Bajos: unos consideran que se han hecho en el momento inadecuado y de la forma inadecuada, mientras los hay quienes consideran las disculpas “innecesarias”, “superficiales” e incluso “manchadas por un tinte de colonialismo”. Está claro que arreglar los errores cometidos hace cuatro siglos por individuos hechos polvo nunca es tarea fácil para los vivos.