China

En China ya no basta con buscar trabajo: ahora los jóvenes pagan por fingir que tienen uno

Ante el desempleo juvenil de récord, proliferan las “oficinas ficticias” donde jóvenes simulan tener empleo para preservar su autoestima y evitar el estigma social

 (Foto de ARCHIVO)19/11/2022
Ante el desempleo juvenil de récord, proliferan las “oficinas ficticias” donde jóvenes simulan tener empleo para preservar su autoestima y evitar el estigma socialEuropa Press/Contacto/Peerapon BEuropa Press

En el actual panorama laboral chino, marcado por una tasa de desempleo juvenil alarmante del 16,5% en julio de 2025, ha surgido una tendencia insólita que redefine el concepto de trabajo. Jóvenes de entre 20 y 30 años están pagando entre 30 y 50 yuanes diarios para acceder a espacios conocidos como “empresas de simulación laboral”, donde pueden aparentar tener un empleo sin que exista una actividad profesional real.

Estas oficinas ficticias, que han proliferado en ciudades como Dongguan, Shanghai y Beijing, ofrecen escritorios, ordenadores, rutinas horarias y hasta pausas para el café. El objetivo no es producir, sino simular: mantener una apariencia de normalidad frente a familiares, amigos y la sociedad. En un entorno donde el desempleo se percibe como fracaso personal, la simulación se convierte en una estrategia de supervivencia emocional.

Expertos como Biao Xiang, del Instituto Max Planck, interpretan este fenómeno como un mecanismo de defensa ante la sensación de inutilidad. “No es solo fingir que se trabaja, es reconstruir una identidad en medio del vacío laboral”, señala. La presión social, el miedo al estigma y la necesidad de conservar la autoestima están detrás de esta práctica que, aunque paradójica, responde a una necesidad real.

Shui Zhou, de 30 años, acude cada día a una oficina ficticia en Shanghai. “Me levanto, me visto, salgo de casa y paso ocho horas en un entorno que me permite sentirme útil”, explica. Para él, la rutina es terapéutica. “No tengo jefe ni salario, pero tengo estructura. Y eso, en este momento, vale más que cualquier contrato.”