Impuestos en bebidas destiladas

La industria británica de bebidas destiladas teme una subida de impuestos y denuncian que pagan "cuatro veces más que los españoles"

La presión fiscal amenaza la industria de bebidas alcohólicas en el Reino Unido

Cócteles restaurante Hijo del maíz
Cócteles restaurante Hijo del maízHijo del maíz

Los impuestos sobre bebidas alcohólicas en el Reino Unido han alcanzado niveles críticos, generando preocupación entre consumidores e industria. Múltiples voces señalan la desproporcionada carga tributaria que afecta directamente al sector de las bebidas espirituosas. Un análisis detallado revela que el impuesto excise en una medida estándar de 50 ml de ginebra, vodka o ron en el Reino Unido alcanza los 66 peniques, duplicando los niveles de países como Francia y Polonia. En España, la carga fiscal es notablemente menor, situándose en solo 16 peniques por la misma cantidad.

Esta elevada tributación genera múltiples efectos negativos. Un gin tonic en Londres puede superar las diez libras, con los impuestos representando aproximadamente una cuarta parte del precio final. Tal situación está provocando que los consumidores busquen alternativas más económicas, impactando directamente en las ventas del sector hostelero británico.

Edward Bailey, director de TORS Vodka, ha manifestado su preocupación destacando que más del 70% del coste de una botella de vodka producida en el Reino Unido se destina directamente a Hacienda. Sus declaraciones evidencian la crítica situación: "El gobierno británico está dificultando cada vez más a las personas disfrutar de nuestras producciones locales".

La problemática se agrava con los recientes incrementos impositivos: un aumento del 3.65% en el último paquete fiscal y un incremento del 10.1% bajo el gobierno conservador anterior. Considerando que la economía muestra signos de desaceleración y existe un potencial agujero en las finanzas públicas de 50 mil millones de libras, la presión sobre la ministra de Hacienda, Rachel Reeves, es significativa.

Hay preocupación del sector empresarial

El próximo presupuesto se perfila como un momento crucial para determinar el futuro de la política fiscal británica. Empresarios y consumidores esperan que se consideren medidas que equilibren la recaudación con el apoyo al sector de bebidas alcohólicas.

Algunos legisladores ya han manifestado su preocupación sobre posibles consecuencias, como el riesgo de que emprendedores abandonen el país en busca de entornos fiscales más favorables. La comunidad empresarial reclama un régimen tributario justo que no penalice la producción y consumo de bebidas espirituosas locales.

La ministra Reeves enfrentará la difícil tarea de equilibrar las necesidades recaudatorias del Estado con el mantenimiento de un sector industrial vital. Su decisión marcará el rumbo de la industria de bebidas alcohólicas en los próximos años, siendo fundamental encontrar un punto medio que beneficie tanto a consumidores como a productores.