Reino unido

El conductor del “falso Uber” condenado por violación tras la muerte de su víctima

Graham Head, de 66 años, se hacía pasar por chofer privado para atacar a mujeres en Brighton; su condena llega tras el fallecimiento de una víctima que temía no ver justicia

Britain leaves the EU
Graham Head, de 66 años, se hacía pasar por chofer privado para atacar a mujeres en Brighton; su condena llega tras el fallecimiento de una víctima que temía no ver justiciaFACUNDO ARRIZABALAGAAgencia EFE

La historia de Graham Head, un delincuente sexual reincidente, ha vuelto a estremecer al Reino Unido. A sus 66 años, ha sido condenado por violación tras utilizar una estrategia perversa: hacerse pasar por conductor de Uber para acechar y agredir a mujeres vulnerables en Brighton. Su reciente sentencia judicial confirma su peligrosidad, después de que una primera condena fuera anulada por errores procesales.

El caso reveló una planificación meticulosa. Head portaba lo que los investigadores denominaron un “kit de violación”, compuesto por guantes de látex, condones, spray incapacitante, un bastón extensible y búsquedas digitales sobre horarios de clubes nocturnos. Todo indicaba una estrategia premeditada para seleccionar y atacar a sus víctimas.

Durante el juicio en el Tribunal de Lewes Crown, los jurados escucharon relatos desgarradores de al menos dos mujeres. Una de ellas denunció que el 19 de agosto de 2022, Head la obligó a entrar en unos arbustos tras ofrecerle un falso viaje. Gracias a la llamada de su teléfono móvil, logró escapar y aportar datos clave para identificar al agresor.

La jueza Christine Laing KC lo describió como “un depredador sexual que acecha a mujeres vulnerables”, subrayando el “significativo riesgo de daño serio” que representa para la sociedad.

Uno de los momentos más conmovedores del proceso fue el testimonio de la madre de una víctima que falleció tras la revocación de la primera sentencia. “Mi hija murió sabiendo que podía ser liberado. Ella estaba aterrorizada”, declaró. La policía local advirtió que podrían existir más víctimas que aún no han denunciado.

El Detective Constable Elliott Lander fue contundente: “Ninguna sentencia de prisión puede compensar la devastación causada”.