Internacional

Análisis

“La mayor amenaza para Orban no es la guerra criminal de Rusia, sino los homosexuales”

Igor Lukes, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Boston, analiza las polémicas acciones del primer ministro húngaro, el líder de la UE más cercano a Putin

FILE PHOTO: Hungarian Prime Minister Viktor Orban and Russian President Vladimir Putin attend a news conference following their talks in Budapest
El primer ministro húngaro Viktor Orban y el presidente ruso Vladimir Putin, en una imagen de archivo en BudapestBernadett SzaboReuters

- La OTAN afirma que seguirá apoyando a Ucrania todo el tiempo que sea necesario para combatir la guerra de invierno de Putin, pese a que Hungría volvió a vetar al país de Zelenski de la última reunión de la Alianza. ¿Por qué Orban no quiere ceder y prefiere ser la oveja negra?

- Lo de Orban lo puede explicar mejor un psiquiatra. Ingresó en la vida pública a finales de la década de 1980 como un rebelde anticomunista y antisoviético de pelo largo. Estudió brevemente en Oxford con una beca pagada por el multimillonario y filántropo George Soros. A día de hoy, actúa como un defensor de la dictadura de Putin, cree que la mayor amenaza no es la guerra criminal de Rusia, sino los homosexuales, y Soros es, bajo su punto de vista, el autor intelectual de una conspiración global para derribar todos los valores tradicionales y disolver los Estados-nación en una mezcla de razas y religiones. Para Orban, el liberalismo está muerto. Él y su pequeño ejército de abogados han ideado una fórmula que permite que Orban permanezca en el poder. No sabría decir si ha cambiado tan drásticamente porque ha perdido la cabeza o porque Moscú puede controlarlo de alguna manera con el uso del “kompromat”, la vieja táctica rusa para conseguir información comprometedora y chantajear.

- Kuleba acusa al primer ministro húngarode usar a Ucrania para “su propio juego con la Unión Europea. ¿Cree que está en lo cierto?

- Se trata de una declaración verdadera. Gracias al asalto de Orban a los cimientos democráticos de la Hungría poscomunista, el país debería haber perdido miles de millones en fondos de la UE. Hasta ahora, nadie se ha atrevido a reducir el gasto porque Orban tiene el poder de vetar varias políticas de la UE que son de vital importancia. Es un juego cínico que Orban juega con las vidas de los civiles ucranianos.

- Ucrania espera más ataques rusos contra la infraestructura energética y Kyiv ya estudia una evacuación parcial de la ciudad ante la falta de luz. ¿Qué graves consecuencias tendría esto? ¿Podemos confirmar entonces que Putin está usando el invierno como arma de guerra?

- Por supuesto. Ya hay nueve millones de mujeres y niños ucranianos que viven en circunstancias desesperadas en el extranjero. Rusia sabe que no puede derrotar a las tropas ucranianas, por lo que degrada sistemáticamente la capacidad de los civiles para sobrevivir el próximo invierno en Ucrania. Espera que un mayor número de refugiados incomoden a los países de la UE y causen conflictos internos que, en última instancia, disminuirían el apoyo de los Veintisiete a Ucrania. Es algo realmente criminal, y todos pueden verlo: la Unión Europea, Estados Unidos y cualquier otro país que no haya perdido el sentido de la decencia. Cuando acabe esta locura, debe haber juicios contra los criminales de guerra responsables.

- Con respecto a Zaporiyia, ¿cree que Rusia está preparando su retirada inminente de la central nuclear? Si esto ocurre, ¿el control de las instalaciones quedaría a cargo del OIEA?

- No estoy seguro de que el OIEA esté dispuesto a asumir tal responsabilidad. Después de todo, la planta nuclear se encuentra en suelo ucraniano y deben aplicarse las leyes ucranianas, no las internacionales. Me preocupa que los rusos quieran retirar sus tropas con el fin de bombardear la central nuclear.