Guerra de Ucrania

El Grupo Wagner recurre a medidas desesperadas para compensar las pérdidas

La compañía militar privada ha visto recortadas sus fuerzas tras los duros enfrentamientos en Bajmut

Un peatón pasa junto a un mural que muestra el logotipo del mercenario ruso "Grupo Wagner"
Un peatón pasa junto a un mural que muestra el logotipo del mercenario ruso "Grupo Wagner"ANDREJ CUKICAgencia EFE

El Grupo Wagner necesita engrosar sus filas cuanto antes si quiere seguir siendo la punta de lanza de la ofensiva rusa en el este de Ucrania. La compañía militar privada que dirige el oligarca Yevgeny Prigozhin ha sufrido más de 30.000 bajas y heridos desde el inicio de la invasión, según las estimaciones de la Casa Blanca.

La mayoría de sus hombres han caído en la ciudad de Bajmut, el enclave más castigado de la guerra.

La estrategia de Wagner para movilizar más efectivos en el campo de batalla pasaría por obligar al personal movilizado por el Gobierno ruso a firmar contratos con la compañía militar privada.

Un vídeo publicado por el medio de comunicación independiente ruso Astra muestra cómo los miembros de un grupo de 170 personas denuncian que han sido enviados a Ucrania sin su consentimiento.

El personal, llamado a filas en las regiones de Moscú e Ivánovo, había sido trasladado en avión desde Kursk a Rostov del Don, en principio para recibir formación de combate. Pero después fueron conducidos hasta el óblast ucraniano de Lugansk, en el Donbás.

No sería la primera vez que esto ocurre. A principios de abril, un centenar de personas transportadas hasta Lugansk en las mismas condiciones desaparecierondespués de negarse a firmar contratos con Wagner.

El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW, por sus siglas en inglés) asegura que el Ministerio de Defensa ruso garantiza que las tropas movilizadas cumplan con sus obligaciones mediante la firma de contratos con la compañía militar privada. Queda en el aire, sin embargo, el estatus de las tropas asignadas inicialmente a unidades convencionales que pasan a engrosar las filas de Wagner.

El grupo de Prigozhin aliviaría así su necesidad de contar con más efectivos, a pesar de que no estuvieran capacitados. La compañía está cada vez “más desesperada” a medida que continúan realizando “operaciones de alta intensidad en Bajmut y sus inmediaciones”, apunta en su informe el Instituto para el Estudio de la Guerra.

No es la única solución para la escasez de efectivos. El jefe de Wagner devolvió el domingo 130 soldados ucranianos capturados como parte de un acuerdo de intercambio de prisioneros de guerra con el Ejército de Kiev que no fue confirmado por el Ministerio de Defensa ruso. Un movimiento que sugiere que Prigozhin “prioriza la reposición de las unidades degradadas sobre su esfuerzo continuo para proyectar la fuerza brutalista soviética y atraer a los ultranacionalistas rusos”, añade el ISW.

En plena reorganización de fuerzas, la Duma aprobó la semana un proyecto de ley que endurece las normas para ser reclutado por el Ejército. Podría ser la antesala de una nueva movilización general.