Cómo quitarte la manicura en casa sin destrozarte las uñas

Cuatro pasos fáciles y sencillos para no tener que acudir a tu centro de estética.

Cuatro pasos fáciles y sencillos para no tener que acudir a tu centro de estética
Cuatro pasos fáciles y sencillos para no tener que acudir a tu centro de estética FOTO: @ch.phr8ph

Seguro que has pasado por esta situación: acudes a cualquier centro especializado en uñas a realizarte una manicura bonita y duradera, ya sea semipermanente, permanente o de gel. Y durante dos o tres semanas tus manos lucirán perfectas y elegantes. Pero pasado este tiempo empiezan los problemas. Te enganchas el pelo al lavártelo en la ducha, o al lavarte las manos aprecias que los bordes del esmalte se han empezado a levantar o a romper. Al principio intentas controlarlo quitando pequeños trozos para minimizar el daño, pero al cabo de unos días la situación es insostenible.

Lo normal sería acudir a tu centro de uñas con dos opciones: o bien quitar el esmalte o gel de la forma adecuada y evitando el daño de la uña, o remplazarlo por una nueva manicura. La tercera opción que se te viene a la cabeza, la de hacerlo en casa tirando de los bordes es sin duda un gran error que puede afectar a la salud de tu uña de tal manera que puede necesitar hasta tres meses para volver a recuperarse. Pero si no tienes tiempo o no puedes ir a un centro especializado, aquí te dejamos algunos consejos para retirar el esmalte en casa sin destrozar tus uñas en el intento.

PRIMER PASO: LIMAR

En primer lugar, dependiendo del tipo de gel que tengas en las uñas, por lo general tendrás que limar la capa superior brillante del esmalte antes de empezar con el quitaesmalte. La clave es pulir suavemente la capa brillante para debilitar la unión, sin tocar la uña. Dicho esto, hay ciertas fórmulas que no requieren este paso, sobre todo la muy popular CND Shellac.

SEGUNDO PASO: REMOJAR

A diferencia del esmalte de uñas normal, las fórmulas en gel requieren removedores algo más fuertes. Primero, empapa el algodón en un quitaesmalte a base de acetona o en gel y colócalo sobre la uña. Luego, envuelve papel de aluminio alrededor de la uña para mantenerla en su lugar. La clave para hacerlo bien es dejarlo al menos 15 minutos.

TERCER PASO: QUITAR

En este paso es importante que no retires las láminas rápidamente. Agarra firmemente la envoltura de papel de aluminio alrededor de la uña, aplicando una ligera presión, y deslízalo fuera de la uña. Si en ciertas áreas todavía quedan grandes trozos de color, siempre es mejor envolver la uña y esperar un poco más. Sin embargo, para áreas más pequeñas donde la unión ya está visiblemente debilitada puedes quitarla con un palito de naranjo siguiendo la dirección del crecimiento de la superficie de la uña.

CUARTO PASO: TOQUE FINAL

Para terminar, es fundamental nutrir las uñas y las cutículas una vez terminado el proceso. Los quitaesmaltes en gel tienden a contener productos químicos más agresivos y secantes que los quitaesmaltes comunes, así que asegúrate de lavarte las manos después y aplicar un aceite para uñas y cutículas para mantener el área hidratada y saludable.