Arte

Cuando la decoración te acompaña hasta el arte

Para comprender y dejarte conmover por una obra de arte hay varios caminos y uno de ellos es la decoración

Raoul Dufy, 1928 cuando la decoración es el tema de la pintura
Raoul Dufy, 1928 cuando la decoración es el tema de la pintura FOTO: La Razón (Custom Credit)

Arte y decoración conviven en nuestro día a día y los caminos que nos conducen a través de ellas tiene mucho que ver con nuestro archivo personal. Nos dejamos llevar de la mano de nuestra querida amiga y compañera Leticia Perez-Lafuente Suárez. Periodista cultural. Directora de El Faro de Hopper.

En silencio observo embelesada una pintura que despierta los sabores de mi memoria.

Un humilde cesto en el que el verdor cristalino de las uvas blancas, el peso jugoso de las negras y el tacto aterciopelado del melocotón exhiben la maestría de su autor para apelar al placer que cualquiera que haya saboreado una fruta es capaz de rememorar. Trampantojo del paladar y del ojo.

Cesto con fruta. Caravaggio 1956 Pinacoteca Ambrosiana. Milán
Cesto con fruta. Caravaggio 1956 Pinacoteca Ambrosiana. Milán FOTO: Pinacoteca Ambrosiana, Milán

En mi labor de ayudar a las personas a disfrutar el arte descubro las distintas referencias que cada espectador utiliza para comprender las obras: La imagen de un libro, una tela, un papel pintado, un imán en la nevera.

En los museos me gusta observar a los que observan.

Alguien se detiene ante un cuadro, ladea la cabeza (esto no falla) como si buscase algo fuera, algo escrito en clave; Cuando en realidad el archivo interior es el gran punto de partida. Los colores que nos son familiares, los espacios que forman los escenarios de nuestra vida; Nuestros propios decorados.

¿Ayuda la decoración a relacionarse con el arte?

William Morris, diseñador e iniciador del movimiento Arts & Crafts, dijo en 1880:

“No tengas nada en tu casa que no sea útil o que no consideres bello”

¡Adiós al Diógenes selectivo!

En plena revolución industrial, Morris defendió el trabajo manual como la forma más digna de alcanzar el bienestar y la belleza. Morris y sus colaboradores recuperaron la estética medieval, inspirados por el mito de la Leyenda Artúrica y guiados por el crítico de arte John Ruskin y los pintores Prerrafaelitas.

Tapiz "Los frutales" (o Las Estaciones) , de William Morris y John Dearle
Tapiz "Los frutales" (o Las Estaciones) , de William Morris y John Dearle FOTO: La Razón (Custom Credit)

Pero en el siglo XIX , solo algunos privilegiados podían permitirse sus diseños, ya que la calidad de sus materias primas y la producción manual encarecía los precios; Sin embargo, Morris & Cou también diseñó soluciones decorativas asequibles para tratar de llegar a más hogares, a más vidas.

Papel pintado de aves, Non Woven, impresión con planchas. Cole & Son. Lantero & Lantero
Papel pintado de aves, Non Woven, impresión con planchas. Cole & Son. Lantero & Lantero FOTO: La Razón (Custom Credit)
Tela de lana tejida en telar tipo Jaquard que decoraba la sala de estar de Kelmscott House en Londres 1896. Universidad de Manchester
Tela de lana tejida en telar tipo Jaquard que decoraba la sala de estar de Kelmscott House en Londres 1896. Universidad de Manchester FOTO: El Faro de Hopper

Para seguir el hilo que une decoración y arte fui a Lantero y Lantero, expertos en interiorismo, porque si uno desea un baño de exquisiteces textiles es donde hay que ir.

La primera parada nos lleva a la Venecia del siglo XVI. Allí quienes encargaban a Paolo Veronés la decoración mural de sus Villas entablaban a diario curiosas amistades con los personajes que emergían de sus frescos.

Estas ilusiones de presencia humana y de simulación de espacios arquitectónicos propias de la pintura del Renacimiento y del Barroco, en ocasiones llega primero a los espectadores a través de los papeles pintados que hoy lucen restaurantes, hoteles o incluso casas particulares, gracias a firmas como Iksel, que te permite elegir los paneles que desean para crear tu propio paisaje.

Fresco de Paolo Veronés en Villa Bárbaro (Treviso)
Siglo XVI
Fresco de Paolo Veronés en Villa Bárbaro (Treviso) Siglo XVI FOTO: La Razón (Custom Credit)
Papales pintados de trampantojo de la firma Iksel en Lantero y Lantero
Papales pintados de trampantojo de la firma Iksel en Lantero y Lantero FOTO: El Far
Arquitecturas de El lavatorio de pies. Jacopo Tintoretto 1549 Museo Nacional Del Prado
Arquitecturas de El lavatorio de pies. Jacopo Tintoretto 1549 Museo Nacional Del Prado FOTO: La Razón (Custom Credit)

Si repasamos algunos de los motivos que conviven en el arte y la decoración coincidiremos en estancias comunes.

Basta con recordar que en los siglos XVI y XVII el arte del tapiz era más valorado que el arte de la pintura. Es más, los tapices se consideraban arte móvil y en ellos trabajaron artistas de la talla de Rafael y Goya, que realizaron los dibujos de los cartones, para que luego fuesen tejidos en finas sedas y lanas.

Luz del Val, Directora de Atalante Tapices nos explica que algunos de los talleres más importantes fueron el Gobelinos y el de Bauvais, éste último trabajó para para Luis XIV de Francia por encargo del pintor Charles Le Brun, realizando tapices y decorando sillerías para el palacio de Versalles.

Sillerías bordadas de Beauvais
Sillerías bordadas de Beauvais FOTO: La Razón (Custom Credit)
Escena Bucólica. Beauvais s.XVIII Lana y seda. Uno de los puntos más finos en tapicería. Medidas 125x160 Enmarcado 
Cortesia de Atalante Tapices
Escena Bucólica. Beauvais s.XVIII Lana y seda. Uno de los puntos más finos en tapicería. Medidas 125x160 Enmarcado Cortesia de Atalante Tapices FOTO: Atalante Tapices
Aubusson s.XVII Firmado M.A. Aubusson Corneille. Una de las familias de liceros más importantes de esa manufactura. 280x490 cm. Foto cortesía de Atalante Tapices
Aubusson s.XVII Firmado M.A. Aubusson Corneille. Una de las familias de liceros más importantes de esa manufactura. 280x490 cm. Foto cortesía de Atalante Tapices FOTO: La Razón (Custom Credit)
Detalle de la obra. M.A. Aubusson Corneille
Detalle de la obra. M.A. Aubusson Corneille FOTO: La Razón (Custom Credit)

Las flores, la geometría, los trazos tribales son ornamento de muchos de los objetos que nos rodean. Podemos llegar a las faldas de Santa Casilda de Zurbarán a través de los brocados y adamascados de una cortina. Podemos desvelar el enigma geométrico del cubismo o la exultante alegría del Fauvismo porque lo hemos experimentado a través de la decoración, y además, no cabe duda que en ciertas pinturas, como las de Matisse o de Dufy, precisamente, la decoración es el tema.

Rapoul Dufy, 1928 cuando la decoración es el tema de la pintura
Rapoul Dufy, 1928 cuando la decoración es el tema de la pintura FOTO: La Razón (Custom Credit)
Henry Matisse, el taller del artista en 1911
Henry Matisse, el taller del artista en 1911 FOTO: La Razón (Custom Credit)
La primera tela de hojas tropicales, marca Cloth, estampado sobre algodón. En Lantero & Lantero
La primera tela de hojas tropicales, marca Cloth, estampado sobre algodón. En Lantero & Lantero FOTO: Lantero & Lantero
Las Señoritas de Avignon. Pablo Picasso 1907. Moma, New York
Las Señoritas de Avignon. Pablo Picasso 1907. Moma, New York FOTO: La Razón
Tela cubista de Lelievre mod. èmail
Tela cubista de Lelievre mod. èmail FOTO: La Razón (Custom Credit)
Lino Bordado "Mayhem" de ZINC
Lino Bordado "Mayhem" de ZINC FOTO: La Razón (Custom Credit)

Así que la Decoración puede ayudarnos a entrar en el arte pero ¿Y el diseño?

Sandra M. Dustet, creadora de Petit Habitants considera que el objeto que más transformaciones ha experimentado es el teléfono, donde además de su función comunicativa, prima su estética; Sus colores, su textura, su ligereza, convirtiéndose incluso en un indicador de status.

Sucede con frecuencia que ante ciertas obras uno se pregunta

¿Cómo llegó el artista a hacer esto?

Es una interrogante habitual ante un Bosco o un Bacon

Imaginación, filias y fobias …

Sin duda, el alma del artista llega al lienzo, pero además del mundo interior, la cultura material que rodea al creador suele impregnar su obra.

Retrato de George Dyer. Francis Bacon 1968. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza
Retrato de George Dyer. Francis Bacon 1968. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza FOTO: La Razón (Custom Credit)

En este sentido, Sandra M. Dustet explica que la decoración forma parte del mundo personal que construye a su alrededor, y que se proyecta en su trabajo. Desde el mobiliario que la rodea hasta los pequeños objetos que evocan sus recuerdos personales ligados a cada lugar (ciudad, país) en el que ha vivido. Recrear en sus diseños los lugares de su pasado es una forma de conservarlos en la memoria.

Volviendo a las palabras de Morris sobre tener cosas útiles; La decoración hace más amable nuestro entorno, pero ¿Y el arte? ¿Sirve de algo?

Disfrutar intensamente el arte lleva consigo comprender códigos estéticos e históricos pero si en primera instancia el arte nos sirve para aprender a detenernos y a contemplar ,creo que estaremos más cerca no solo de comprender una obra de arte compleja, sino de valorar la grandeza que habita en lo que nos rodea cada día.

Cuando estás ante una obra de arte, todo lo que llevas dentro te ayuda a comprenderla un poco más, también la decoración y el diseño. Faro de Hopper

Mi agradecimiento de nuevo a Leticia Perez-Lafuente Suárez @farohopper Sandra M Dustet de Petits Habitans, Lantero & Lantero, Luz del Val de Atalante Tapices.

Espero que hayas disfrutado del artículo tanto como yo y no olvides nunca que una de las claves más importantes en decoración es que “la diferencia está en el detalle”.

Más decoración siempre en @globalharmonydeco