Entrevista

Amaia Salamanca: “Me involucro mucho en las cosas hasta llevarlas a mi terreno”

La actriz nos cuenta cómo ha sido meterse en la piel del personaje creado por Arturo Pérez-Reverte en la película ‘La piel del tambor’

Amaia Salamanca
Amaia SalamancaLa Razón

Hace unos meses la fortuna nos reunió en el hotel Palace. Era jueves, y fuera, en la carrera de San Jerónimo hacía sol. A través de la ventana se colaban, además de los rayos, los ruidos de la manifestación de turno y los ecos del tráfico del Paseo del Prado. Allí sentados, mientras la entrevistábamos, Amaia Salamanca nos contaba que acababa de terminar un rodaje. Uno muy exigente, porque era la primera vez que rodaba una película íntegramente en otro idioma, “lo que es bastante reto para mí”, decía. Aquella película era la adaptación cinematográfica de ‘La piel del tambor’, uno de los tantos libros que ha escrito Arturo Pérez-Reverte durante las últimas décadas. Y ella interpretaba a Macarena Bruner, una aristócrata sevillana que se oponía al derribo de una capilla con la que su familia tenía un vínculo estrecho. Estaba ilusionada con este proyecto en el que se había zabullido por completo. Ese día, mientras nos despedíamos en la puerta del hotel, la casualidad hizo de las suyas y en ese momento salió por el chaflán el mismísimo Pérez-Reverte. Abstraído, colocándose el sombrero, no reparó en nuestra presencia. Fue solo un instante, pero Amaia esbozó una sonrisa, al reconocerle y no se atrevió a decirle nada. Ahora, unos meses después, aunque esta vez sin pasar por el Palace y sin la presencia de Reverte, volvemos a charlar con motivo del estreno de esa película, ‘La piel del tambor’.

“Me hizo mucha mucha ilusión el proyecto, ya no solo por el reto del inglés, sino por contar el tipo de historia, un ‘thriller’. Y por el personaje de Macarena, que es como muy luchadora por los vínculos que tiene con la familia y lo que importa es luchar por lo que ella quiere y le da igual lo que piense el resto de la sociedad”, explica. También, confiesa, por hacerlo en Sevilla que es, además, una ciudad en la que Amaia se siente casi tan en casa como su personaje. ¿Qué tiene en común con Macarena?, le preguntamos. “A lo mejor nos parecemos un poco en lo cabezota que puede llegar a ser. Porque es de luchar por lo que ella quiere o considera. Puede ser. Como que me involucro mucho en las cosas hasta llevarlas a mi terreno”.

De este trabajo nos dice que ha sido estupendo coincidir con muchos compañeros. Como gran protagonista, dando vida al padre Quart, está el actor británico Richard Armitage, pero también están Fionnula Flanagan (‘Perdidos’) y Paul Guilfoyle (‘CSI’). “Me hace mucha ilusión trabajar con gente de otros lugares para ver su manera de hacer las cosas”, cuenta Amaia. También ha coincidido en el rodaje con actores españoles como Jorge Sanz, Carlos Cuevas o Alicia Borrachero quien, como Amaia, maneja un envidiable acento en la versión original. Y por supuesto, con Rodolfo Sancho, alguien con quien en la vida real tiene una relación excelente, pero con quien se lleva a matar en la ficción por exigencias del guion. “No había tenido la oportunidad de trabajar nunca con él y fue maravilloso, aunque un poco raro hacerlo en inglés. Porque al final ya nos conocemos, hablamos en español y somos personajes sevillanos y se nos hace raro”. Eso sí, de irse a hacer las Américas, como se planteaban hace años los actores, nada. “Ahora no hace falta ese momento de coger las maletas e irse a Hollywood. Yo creo que eso ya pasó, ya no es necesario gracias a las plataformas y los grandes proyectos que se hacen aquí”. Y ese es el caso de ‘The Man from Rome’, o ‘La piel del tambor’, que son los dos títulos de la película. Volvemos a Reverte, el creador de la historia, y nos cuenta que “él no ha intervenido en el proceso”, aunque parece que el resultado le ha agradado, a tenor de sus publicaciones en Twitter “y él tampoco se corta un pelo, si no le gusta algo también lo dice”, señala Amaia.

La Piel Del Tambor
La Piel Del TamborLa Razón

En la película es Sergio Dow, el director, quien se ha encargado de adaptar el proyecto. “Quería hacerlo más internacional y por eso está rodada en inglés, para hacerlo con actores internacionales y que llegara a más gente porque le había apasionado la novela. Pero durante el trascurso, ninguno de nosotros vio a Arturo Pérez-Reverte”, explica. “De hecho, yo creo que la primera vez que le vi fue ahí, en el Palace, pero impone mucho”, dice entre risas. “Como en el fondo soy muy vergonzosa, pues a lo mejor pequé de no haber ido a saludarle. Pero pensé que ni me iba a conocer”. A estas alturas y después de tantas series y películas, e incluso de interpretar a la reina Letizia, cuesta creer que haya alguien que no sepa quién es Amaia Salamanca. Pero es cierto que es una gran tímida y no peca, en absoluto de ego. Más bien todo lo contrario. De hecho, confiesa que aún a día de hoy, verse en pantalla “es una sensación rara. Y creo que siempre va a serlo. Con el tiempo he ido madurando y consigo verme, pero ahora ha sido en inglés, lo cual era como una vuelta”.

Ahora le toca saltar de proyecto. Ya está pendiente de estreno la nueva temporada de ‘Bienvenidos a Edén’, que no sabe cuándo llegará a Netflix. “Tengo muchas ganas porque creo que ha dado un paso más allá y que va a ser más espectacular todavía”, cuenta. Tiene también un rodaje agendado. “En noviembre y diciembre comenzamos un nuevo proyecto de terror psicológico”. Y esta vez sí cogerá las maletas. “Vamos a rodar en República Dominicana, que además no he estado nunca y me apetece ir”. Da un salto al terror y ¿qué le queda por probar? “Pues una película o una serie acción. quizá no acción como tal, sino más bien como una detective, una policía... Pues eso también. Ser quien lleva un poco la trama de la acción y del suspense”. Y ojo que hablamos de trabajo, pero también de desconectar. “Es que no sé si en algún momento llego a hacerlo”, se justifica Amaia. “Como voy por proyectos, estoy muy comprometida, pero obviamente sin dejar mi familia ni mi casa de lado, porque al final, como madre, pues estás implicada en todo lo que sucede allí. Y cuando no estoy rodando, estoy muy involucrada en casa y en cosas en las que cuando estoy rodando fuera a lo mejor no me puedo permitir estar tan presente”, cuenta. “Creo que soy muy intensa en estas dos vidas, cuando me voy profesionalmente y cuando vuelvo a casa”, dicen riendo. Preguntamos entonces cuál es la mejor medicina, a parte del deporte, para romper con la rutina y responde segura: “tomarse una cervecita con amigos y reírte”. Damos fe y tomamos nota.