Artículo

Derrochando por chat

Los Extremely Important Clients son los clientes más mimados por las marcas de lujo

Ana Ureña, directora del Suplemento LifeStyle de La Razón
Ana Ureña, directora del Suplemento LifeStyle de La RazónLa RazónLa Razón

Estas Navidades no quiero nada material. Pero no nos confundamos. No significa que no sea materialista.Todo lo contrario. Lo que quiero es vivir las compras navideñas como un EIC (Extremely Important Client) o EIP (Extremely Important Person). A no confundir con VIP (Very Important Person). Eso ya lo somos todos, o lo que es lo mismo, lo es cualquiera. LoS EICs son mucho más que VIPs. Son los clientes más mimados por las marcas de lujo. No me refiero a que te inviten a una copa de champán mientras sacas dos tarjetas para pagar tu compra dividiendo el coste. Me refiero a que te inviten a una experiencia gastronómica con estrella Michelin en un anfiteatro reconvertido para esa noche, mientras un tenor que ha volado desde Italia para la ocasión entona el Nessun dorma y le ponen una silla a tu lado a tu maltipoo (un cruce entre maltés y caniche) para que te acompañe durante la velada. El masaje de pies tailandés estilo acupuntura –para el maltipoo– es opcional.

Este tipo de eventos sucede, aunque no te lo cuenten. Jamás se publicitan y los que asisten no lo comparten en Instagram (eso es una vulgaridad).

Yo quiero ser parte de este club, pero sin pasar por caja. Porque para acceder a los beneficios de ser un EIP tienes que gastar, y mucho. Dependiendo de la marca, hay que realizar inversiones anuales casi millonarias. Menos mal que las inversiones pueden ser desde personalizadas hasta rebuscadas. ¿Quieres un vestido de un desfile de prêt-à-porter pero en otro color y en otra tela? El diseñador te la busca y te lo hace a casi a medida. ¿Quieres un bolso para llevar algo en concreto? Le toman las medidas al objeto en cuestión para agradarte y te lo crean. No desvelaremos las marcas, pero las más top se adaptan a sus clientes más exigentes. Da igual el capricho mientras que se llegue a la cuota anual. La mayoría la superan con creces. Ahora bien, no hace falta que inviertas todo en una misma marca. Los que quieren diversificar su porfolio pueden gastar sus ahorros en plataformas multimarca como Net-a-Porter, MatchesFashion o Moda Operandi, entre otras. Ellos también saben cuidar a su EIPs. Según los datos que compartió Net-a-Porter con una revista norteamericana, los EIP formaban un 3 % de su clientela pero representaban el 40 % de sus ingresos.

Una vez que pases la cuota establecida, te invitan a entrar en el club. Yo quiero estar, solo por conocer a personas capaces de comprar un reloj de 140 000 euros por WhatsApp (en una conversación con su personal shopper de Net-a-Porter). Es ese tipo de consumidor. El que derrocha un martes cualquiera por la tarde y por chat. Me pregunto si tras el Bizum manda emoticonos.