Literatura

Castilla y León

Antonio Piedra rescata a los primeros nombres de la poesía vallisoletana

La Fundación Jorge Guillén recupera al grupo poético más influyente de la transición

El director de la Fundación Jorge Guillén, Antonio Piedra, con las últimas publicaciones
El director de la Fundación Jorge Guillén, Antonio Piedra, con las últimas publicacioneslarazon

Bajo el título «Sentados o de pie, nueve poetas en su sitio», la Fundación Jorge Guillén publica en estos días una antología de nueve poetas vinculados a Valladolid. «Un grupo poético no catalogado», según manifiesta el director de la Fundación, Antonio Piedra, quien señala que, aunque nace con la transición, no se ubica en ninguna estética.

Luis Díaz Viana, Eduardo Fraile, Luis Alonso, Javier Dámaso, Luis del Álamo, Luis Santana, Luis Ángel Lobato, Mario Pérez Antolín y Carlos Medrano componen este elenco poético, cada uno con sus características peculiares aunque cuentan con varias afinidades como grupo.

También verán la luz otras dos publicaciones por parte de la Fundación. Por un lado un libro inédito de poesía de Leopoldo de Luis bajo el título de «Respirar por la herida» y otro de ensayo del autor catalán Enrique Badosa: «La tentación de la palabra».

Antonio Piedra reconoce que no ha sido un buen año de publicaciones, debido a la crisis actual, aunque confía en que el próximo año la situación cambie. No obstante, cabe destacar dos obras que han visto la luz este año. «Todavía la noche» de José Manuel Martín, que obtuvo el Premio de Poesía Villa del Libro 2011, y una antología de la poetisa cubana Carilda Oliver que lleva por título «Todos los días».

Pero una de las agradable sorpresas que se ha llevado la Fundación a lo largo de este año es la respuesta positiva, sobre todo de países árabes, que ha tenido la reedición de la revista hispano-árabe «Ketama», publicada en Tetuán entre los años 1953 y 1959. «Se trata de un a publicación que pretende ser un homenaje al trabajo y a la vocación poética de Jacinto López Gorgé», señala Antonio Piedra.

La Fundación tiene un objetivo claro, señala su director, «crear patrimonio literario» a partir de sus autores más emblemáticos, entre los que destacan Jorge Guillén, Francisco Pino y Rosa Chacel, así como a apoyar a las nuevas promesas. La cantidad de documentos que atesora la Fundación, a los que se van añadiendo cada día más, hace que el trabajo de chinos para descifrar documentos, manuscritos o epistolarios sea el día a día de sus trabajadores.

«De Rosa Chacel hay inéditas dos obras además de algunos relatos y Francisco Pino ha sido uno de los autores más prolíficos y falta mucho por publicar, toda su prosa así como obras teatrales o dramáticas» que, según Piedra, nunca vieron la luz por razones «estrictamente personales y políticas».

Y del trabajo que se realiza aquí se empiezan a nutrir algunas editoriales como la de Estudios Medievales y Renacentistas de Salamanca que ha publicado recientemente un epistolario entre Jorge Guillén y la autora belga Elsa Dehennin.

«La poesía es el único género que no está en crisis», indica Piedra, aunque reconoce que es imposible vivir de ella. «Ya lo decía Jorge Guillén, da como mucho para una merendilla».

Pero el trabajo de la Fundación Jorge Guillén no se ciñe únicamente al que se lleva a cabo en el propio recinto sino que, para 2013, tiene previsto ofertar cursos de lectura motivada, así como talleres de literatura en colegios y centros cívicos de Castilla y León, en colaboración con la Fundación Sánchez Ruipérez.