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En busca de Aurora, la obsesión de Josep Pla

Xavier Febrés repasa la vida de Josep Pla a a través de algunos de sus amigos y su principal amante

  • Una imagen de la boda de Aurora Perea, la mujer que aparece sentada sonriendo en el centro de la imagen. Ella fue la obsesión erótica de Josep Pla
    Una imagen de la boda de Aurora Perea, la mujer que aparece sentada sonriendo en el centro de la imagen. Ella fue la obsesión erótica de Josep Pla
Barcelona.

Tiempo de lectura 2 min.

23 de mayo de 2019. 22:52h

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Víctor Fernández .  Barcelona. 23/5/2019

El periodista Xavier Febrés lleva años documentando el tiempo y las circunstancias de Josep Pla en una serie de libros que van desde la biografía cronológica hasta el estudio de las mujeres más importantes en la andadura del escritor. Una de ellas, la más importante de ellas, se llamaba Aurora Perea es una de las grandes protagonistas del nuevo trabajo de Febrés, «Josep Pla: sis amics i una amant», editado por Empúries. Además de ella, el libro también se adentra en otros nombres fundamentales para Pla como son Alexandre Plana, Sebastià Puig, Josep Martinell, Albert Puig Palau, Manuel Ortínez y Josep Vergés. Con todos ellos, Febrés construye un mosaico en el que Aurora Perea brilla con especial luz, empezando por la portada protagonizada por una imagen de esa mujer.

El periodista explicó ayer que Pla y Perea convivieron durante cinco años, entre 1940 y 1945 en L'Escala. Posteriormente, aquella mujer de la que se enamoró perdidamente el autor de «El quadern gris» «emigró a Buenos Aires. Ella despunta por encima de todas las demás. Por ejemplo, Adi Enberg, con la que Pla convivió muchos años, no dejó el recuerdo obsesivo que tuvo Aurora en él», dijo Febrés.

¿Lo sabemos todo de aquella mujer a la que Pla llama misteriosamente A. en «Notes per a un diari»? El responsable de «Josep Pla: sis amics i una amant» explicó que entre finales de los 50 y principios de los 60, los dos amantes mantuvieron «una correspondencia con centenares de cartas». Con todo este y otros materiales, Pla proyectaba escribir «un libro alrededor de Aurora y el tema del amor carnal y físico». Pero aquello nunca se materializó pese a que ella fue «la persona a la que dedicó más cartas en su vida».

No tenemos ese libro no escrito, pero ¿y las cartas? Nunca han aparecido ni las enviadas ni las escritas por Pla. Febrés se reunió con Frank Keerl, el heredero del responsable de «El carrer estret»: «Me dijo, primero, que no sabía si las tenía. Segundo, que si las tenía no me lo diría. Tercero, que sus hijos podrían hacer lo que quisieran el día de mañana», apuntó. Igualmente habló con el empresario Miquel Bigas, el correo de Pla en Argentina y que podría tener las misivas del «homenot» a Aurora. Siempre respondió con evasivas. «Estoy seguro que aparecerán», dijo Febrés.

Hace años, Albert Boadella acarició la idea de convertir en película aquella relación. «Me pareció una historia extraordinaria», explicó ayer a este diario. Pero no se pudo hacer por culpa de las condiciones que Frank Keerl puso a Boadella. «Considerable imprescindible poder consultar las cartas, pero jamás logró que me dijera si las tenía o no. Pero me dijo que le parecía que era una mujer de poca cultura porque me dijo que su letra era muy vulgar. Así que tenía las cartas», concluyó Boadella.

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