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«Las imputaciones de Unidas Podemos no son comparables con las del PP. Ellos tienen gente en la cárcel»

María Oliver _ Candidata de Unidas Podemos-EU a la Alcaldía de Valencia

  • María Oliver
    María Oliver /

    Kike Taberner

Valencia.

Tiempo de lectura 8 min.

22 de mayo de 2019. 20:35h

Comentada
R.Peiró Valencia. 23/5/2019

María Oliver (Valencia, 1974), licenciada en Arquitectura, amante del mar y llave para un gobierno de izquierdas en el Ayuntamiento de Valencia. A cinco días de las elecciones, confía en repetir número de concejales. Esta vez bajo el paraguas de Unidas Podemos y de la mano de EU.

-El hecho de que mantengan la misma representación se puede interpretar como que no han hecho bien los deberes o que, pese al avance de otras fuerzas, han conseguido aguantar. ¿Cómo lo interpreta usted?

-Como parte de Unidas Podemos hay que hacer un análisis de la bajada que hemos tenido a nivel estatal. Como municipalista que soy, creo que vamos a ser los municipios que estos cuatro años hemos conseguido cosas importantes para nuestras ciudades los que le vamos a acabar dando sentido a Podemos. Es la primera vez que nos presentamos a las elecciones municipales, nos faltaba tejer esa red y reconocernos entre nosotras y creo que precisamente ahora la gente va a ver cuál es nuestra manera de trabajar.

-¿A qué partido le va a robar votos su alianza con EU?

-Se trata más de aunar fuerzas. Cuando tienes un programa muy parecido con otras fuerzas políticas, por diferente que sea su historia y pese a los diferentes perfiles de las candidatas, merece la pena que no se pierda ningún voto, que fue lo que pasó en 2015.

-¿Cuando Pablo Iglesias mueve las alas en Madrid, hay tormenta en Valencia?

-Nosotras tenemos un funcionamiento autónomo y funcionamos más de abajo hacia arriba. Sí que nos afecta, sería absurdo decir que no, pero a nivel municipal tenemos la opción de ir barrio a barrio y poner en valor el trabajo que hemos hecho en los municipios y que no se ha podido hacer a lo mejor en el Botànic o a nivel estatal. Creo que es cuando gobernamos cuando realmente se nota la capacidad de cambio que tenemos.

-¿Qué concejalías se van a pedir en el próximo Gobierno de La Nau?

-Pedirnos, ninguna (ríe). Vamos a pactar objetivos políticos, que es la manera más inteligente de asumir un gobierno donde estamos diferentes fuerzas políticas y no trabajar en departamentos estancos porque luego generan bastantes conflictos. Creo que es mucho mejor llegar a acuerdos previos y trabajar todas en el proyecto de todas.

-¿No quieren alguna Concejalía más potente que las que gestionan ahora (Innovación, Participación Ciudadana, Transparencia, Educación, Juventud o Vivienda?

-Queremos darle mucha potencia a Vivienda, porque es el problema más grande que tiene ahora la ciudad. Vivienda en un sentido transversal que afecta a turismo, a urbanismo... y que crea servicios sociales. Venimos de una situación con el Partido Popular que no existía ni esta concejalía. Ahora es necesario empezar a construir un parque público de viviendas que no tiene esta ciudad por el abandono del PP.

-¿Uniendo los departamentos de Vivienda y Urbanismo quizás?

-No tiene por qué. Vivienda tiene una entidad propia suficiente como para ser una concejalía independiente, pero sí es verdad que la empresa pública Aumsa debería estar integrada en ella, incluso el Plan Cabanyal.

-¿Qué le ha defraudado del Govern de la Nau?

-No hemos sido capaces de generar una mayoría las dos fuerzas que teníamos el programa más similar. Compromís, con nueve concejales y nosotros, con tres, podríamos haber hecho un trabajo más armónico y mucho más cercano a nuestro programa. Nosotras nos hemos mantenido en la línea programática que teníamos y, sin embargo, Compromís se ha alejado muchas veces de su programa, muchas veces de manera incomprensible.

-Si echa la vista atrás, ¿cómo cree que se gestionó la salida de Jordi Peris (el que fuera portavoz de València en Comú)?

-Fue una salida natural. Llevábamos dos años con dificultades para que ejerciera la labor de portavoz del grupo. Su afinidad cada vez más grande con Compromís ha tenido el desenlace que ha tenido. Si estás más a gusto en otro espacio político, lo mejor es que te traslades a ese otro espacio. Yo asumí la portavocía humildemente y creo que, por lo menos, las diferentes sensibilidades dentro València en Comú se han evidenciado más.

-¿No le sienta mal verle ahora en las listas de Compromís?

-Sentarme mal, desde luego no, porque personalmente yo no tengo ningún problema con él. Sí que me resulta curioso que Jordi fuera el artífice del que es, para mí, un fracaso de este gobierno, que es la gestión del Edusi (Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado), y precisamente que lo estén rescatando como gestor, me preocupa un poco.

-Vox está en el Congreso, ¿ya tienen estrategia política en caso de que entren en el Ayuntamiento?

-A la ciudadanía hay que escucharla, es siempre inteligente. Cuando nos está enviando un mensaje tan claro a través de sus votos, hay que reflexionar. Hay que reflexionar sobre cómo la derecha más fundamentalista con estos mensajes tan xenófobos, machistas y homófobos puede llegar a las instituciones. Es evidente que es una derecha que estaba dentro del Partido Popular. Nos preocupa por lo que puede significar de normalización de mensajes que son de otra época. Hay ciertas cosas, como son los derechos humanos, que se están poniendo en entredicho.

-Algunos hacen un paralelismo cuando hablan de que PP y Ciudadanos podría pactar con la «extrema derecha» de Vox cuando Compromís y PSPV-PSOE ya pactaron con la «extrema izquierda» de Podemos.

- Es un paralelismo que no tiene fundamento. Nosotras decimos «derecha fundamentalista» porque sus postulados políticos van en contra de los derechos humanos. No hay paralelismo posible.

-¿Y si pactan PP y Cs con Vox?

-Muchas veces el poder no merece la pena. A nivel europeo se están haciendo muchos esfuerzos para aislar a los que legitiman esas políticas. Es una vuelta atrás tan radical que a mí sí me gustaría que, tanto las fuerzas de izquierda como las de derechas se dieran cuenta de que el poder no merece la pena.

-El secretario general de Podemos, Pablo Iglesia, ha criticado las donaciones de Amancio Ortega a la sanidad pública. Usted se ha desmarcado de estas opiniones.

-No es tanto que se hagan donaciones como esta, sino que sean moneda de cambio de silencios, como puedan estar ocurriendo en otros casos. Nosotras no tenemos ningún tipo de relación con ninguna empresa y ninguna donación va a acallarnos. Las donaciones tendrían que ser una aportación más, no una cosa necesaria.

-¿Se gobierna distinto en Madrid que en Valencia?

-Los políticos de Podemos no somos políticos profesionales, con una argumentario único. Nosotros no trabajamos así. Hay diferentes estilos. Por ejemplo, no tiene nada que ver Ada Colau con Manuela Carmena, pero al final hemos sido capaces de generar una red que sabe poner en el centro los problemas de las personas. En el caso de Pablo, él es la cabeza visible, tiene su personalidad y es todo un referente a nivel político. Su sola presencia en los espacios políticos ha cambiado la relación de la ciudadanía con los políticos. Y eso es positivo.

- El tripartito ha criticado duramente que el PP pudiera llegar a llevar imputados en sus listas. Usted fue citada a declarar como investigada por un convenio con la Universitat de València. No declaró entonces, ¿tiene algo que declarar ahora?

-Quedaban algunas declaraciones importantes por hacer y yo preferí esperar al final para resolver todas las dudas que tenga el juez. La investigada soy yo y es mejor que declare al final.

- ¿Se puede criticar a un grupo por llevar imputados en las listas cuando está uno siendo investigado?

-En el caso de La Nau creo que ha habido un claro acoso por parte de un asesor del Partido Popular. Se tata de Luis Salom, que, por cierto, él sí que está imputado y somos varios los concejales los que hemos sido denunciados por este señor, pero se están archivando todas las causas, unas detrás de otras. Estamos tranquilas porque son causas que tienen un germen administrativo y en el momento en el que llegan al juzgado en la fase previa se archivan. En absoluto es comparable. Estamos hablando de un partido, el PP, que tiene gente encarcelada por delitos gravísimos. Intentar equiparar a unos partidos y otros es un insulto a la inteligencia.

-Ha acusado a Giuseppe Grezzi (Compromís), de estar interesado en impulsar el conflicto entre la bici y el coche para ganar visibilidad.

-Lo que me preocupa es que esto ha dejado en un segundo plano al peatón. Había un consenso entre Compromís, PSOE y nosotros de que la prioridad debía ser el peatón, pero Grezzi está aplicando el PMUS del PP.

-Pero la movilidad es uno de los temas que más preocupa a los vecinos de Valencia.

-Cuando buscas generar un conflicto, la prensa lo recoge y la ciudadanía lo lee y al final se magnífica.

-¿Se han perdido cuatro años en materia de vivienda?

-El primer año ya advertimos a nuestros socios de gobierno que iba a pasar lo que está pasando. Nos costó mucho que el PSPV asumiera que había presión turística. Hemos iniciado los expedientes para construir 400 viviendas y hemos tramitado las ayudas para las viviendas de El Cabanyal. Queremos que esta concejalía crezca más.

-¿Los PAI (Programas de Actuación Integrada) son una solución a este problema?

-El urbanismo especulativo del PP no solucionó nada. Si Valencia ha parado de crecer y no tiene un crecimiento demográfico, el urbanismo que nos queda por hacer debe tener otros objetivos mucho más sociales. Venimos de una cultura de generar expectativas de pelotazo y así las ciudades no acaban de construirse nunca. Hay que dejar claro a los promotores y constructoras que no vamos a generar más suelo.

-¿Y cómo se satisface el déficit de vivienda?

-Hay aproximadamente 60.000 viviendas vacías y hay que ayudar a los propietarios para que las rehabiliten, lo que, además, generaría mucho empleo.

- «Nos preocupa muchísimo la ampliación del puerto por la falta de transparencia que está teniendo», ¿no era este el Govern de la transparencia?

-El impacto de la ampliación es una evidencia. Ha destrozado la costa de Pinedo, estamos actuando constantemente para salvar las dunas de El Saler, los niveles de contaminación en la zona marítima, sobre todo en Nazaret, son los más altos de la ciudad... La ampliación supone multiplicar por cuatro los camiones que van a entrar en el puerto y por dos o por tres el número de barcos que van a estar rondando por nuestras playas. Eso la gente no lo sabe.

El Cuestionario de Bernard Pivot

¿Cuál es su palabra favorita? Goce.

¿Cuál es la palabra que menos le gusta? Odio.

¿Qué es lo que más placer le causa? El mar, seguramente.

¿Qué es lo que más le desagrada? La desigualdad, me desagrada tremendamente.

¿Cuál es el sonido o ruido que más placer le produce? El del mar (ríe).

¿Cuál es el sonido o ruido que aborrece escuchar? Los gritos.

¿Cuál es su palabrota favorita? (ríe) (piensa un rato) «¡’Me cagüenlá’!»

Aparte de su profesión ¿qué otra profesión le hubiese gustado ejercer? Médico.

¿Qué profesión nunca ejercería? Político profesional (ríe).

Si el Cielo existiera y se encontrara a Dios en la puerta, ¿qué le gustaría que le dijera al llegar? Yo es que soy profundamente atea, pero sería un encuentro sorprendente (ríe). Supongo que me gustaría que me dijera: «Bienvenida».

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