Barcelona

Los cascos plegables, a la venta en junio en tres capitales por 65 euros

Una empresa juguetera se muestra interesada en la idea

La idea de jóvenes ingenieros valencianos verá la luz en unas semanas
La idea de jóvenes ingenieros valencianos verá la luz en unas semanaslarazon

Valencia- Los cascos plegables que han diseñado un grupo de jóvenes ingenieros valencianos parece ser, a falta de una alternativa mejor, la única respuesta a la modificación del Reglamento General de Circulación que prepara el Gobierno y que prevé la obligatoriedad de estas protecciones si se circula por la ciudad en bicicleta.

El Ayuntamiento de Valencia ya ha mostrado su intención de recurrir la normal estatal, pero mientras llega, «Closca», primera empresa española que diseña un producto de estas características, sigue con su plan de negocio. Éste prevé el inicio de la comercialización el próximo mes de junio a través de su página web y en tres tiendas de Valencia, Madrid y Barcelona. El precio de los cascos no sobrepasarán en ningún caso los 65 euros.

Según explica Carlos Ferrando, precursor y portavoz de esta «start up», la idea es seguir avanzando en esta línea. De hecho, si consiguen financiación, en septiembre lanzarán la línea de niños y tallas pequeñas. «Andamos en busca de financiación y hemos tenido bastantes empresas interesadas en participar el proyecto, entre ellas, una importante juguetera. Pero de momento no hemos decidido nada».

Desde «Closca» no se posicionan a favor ni en contra sobre la obligatoriedad del uso del caso. «Nos preocupa la seguridad del ciclista más allá de las leyes y prohibiciones». Sin embargo, si finalmente sale adelante la propuesta de la Dirección General de Tráfico (DGT), la demanda se dispararía y sus beneficios serían mayores.

Porque al ciclista no le quedaría otra que cargar con la protección allá donde fuere. Y claro, si se puede plegar y guardar en un bolso o mochila, pues mejor, opinan sus creadores. Y es que el debate gira en torno a los servicios de alquiler como el de Valenbisi que funciona en la capital del Turia, cuya popularidad se pondría en riesgo con la nueva norma, según opinan los contrarios a la obligatoriedad.

En este sentido se estudia la posibilidad de, al igual que ocurre con las bicis, montar junto a las estaciones de servicio, una máquina expendedora de cascos reutilizables que se alquilaría y dejarían en cada uno de los trayectos. No obstante, Ferrando explica que las experiencias previas -en Australia funciona un servicio de estas características- no están obteniendo resultados satisfactorios, pues el diseño del casco deja mucho que desear y el tamaño del artilugio no acaba de convencer a los usuarios.