El sushi de los 1.700 euros tiene más de un ingrediente estrella

Cada persona que prueba o ha probado el sushi suele repetir. De unos años a esta parte, este se ha convertido en el plato favorito de muchos, teniendo una gran aceptación en la cultura occidental. Entonces, ¿sushi o no?

El sushi es un plato tradicional de la gastronomía japonesa, y en occidente es cada vez más aclamado, habiendo multitud de variantes que se salen de la regla de las típicas piezas hechas con algas, arroz, sésamo o salmón.

Elaborarlo también es un arte, y es que cualquier método no es válido. Saber hacerlo requiere su práctica y conlleva su tiempo. Generalmente no es una comida cara y es que hubo un momento en el que era considerado comida rápida, a excepción de la que preparan en restaurantes de alta cocina o el que elaboró en 2010 en chef filipino Angelito Araneta Jr., ese que, a día de hoy, sigue siendo el sushi más caro del mundo.

Este chef, más conocido como Karat Chef, apodo que comparte con el nombre de su restaurante de Manila, quiso darle un giro al sushi nigiri ordinario y consiguió llevar su propósito hasta tan lejos, que su sofisticada elaboración está reconocida en el Libro Guinness de los Récords desde entonces.

Lo que hace tan especiales a las piezas cocinadas por Angelito, es la combinación que hizo sobre ellas fusionando productos gastronómicos y elementos de joyería añadiendo oro y diamantes. Y ahora viene la pregunta del millón, ¿el metal dorado es comestible? La respuesta es sí, pero cuidado porque no cualquier oro vale.

Las láminas de oro para decorar, así como los alimentos adornados con pan de oro se utilizan cada vez más en gastronomía, y, por norma general, cuanto mayor es el valor del oro, más comestible se vuelve, es decir, suele emplearse el de 22 o 24 quilates.

Sabiendo esto, el Karat Chef recurrió a la técnica japonesa tradicional para elaborar cinco piezas de sushi que contenían arroz japonés, azúcar moscovado, agua artesiana de 70 años de crianza, vinagre balsámico de 12 años de Italia, foie gras, salmón noruego, mango, pepino en escabeche, carne de cangrejo, azafrán silvestre y mayonesa con mantequilla como ingredientes, y los envolvió con finas láminas de oro de 24 quilates y adornó con 12 gemas raras y 4 diamantes africanos de 0,20 quilates cada uno, consiguiendo algo realmente extraordinario. El precio que le ha catapultado como el sushi premium más caro del mundo es de 1.700 euros.

Pero esto no es todo para Angelito Araneta Jr., el chef filipino celebró en 2012 su récord mundial con otro juego de cinco piezas de sushi envueltas en pan de oro de 24 quilates con un diamante de 0,25 quilates en la cima de cada uno y tres perlas Mikimoto.