Detenidos dos “menas” de Casa de Campo tras amenazar de muerte y agredir a dos trabajadores y un policía

La pelea se originó cuando los dos menores rompieron una ventana del centro y fueron sorprendidos robando material

La presencia de la Policía Nacional en el centro de menores extranjeros no acompañados («menas») de Casa de Campo comienza a ser tristemente habitual. Tanto por lo que sucede en su interior como en los alrededores del mismo. Hace dos semanas, LA RAZÓN adelantó la agresión, verbal y física, que habían sufrido dos trabajadoras por parte de dos internos. Ahora, otros dos miembros del personal del antiguo albergue Richard Schirrmann han padecido nuevos golpes y amenazas.

Según consta en el atestado, los hechos ocurrieron durante la tarde del pasado sábado, día 26. Todo se originó cuando dos menores rompieron una ventana para poder acceder al interior de una de las estancias del albergue. Su objetivo no era otro que robar unos materiales. Sin embargo, no fueron precisamente sigilosos. El ruido que provocaron alertó a un trabajador, que avisó rápidamente al personal de seguridad, presentándose a los pocos momentos en el lugar de los hechos.

Golpes en la cabeza

Una vez que fueron sorprendidos con el material sustraído, un trabajador del centro comenzó a reprocharles su conducta. Entonces, uno de los menores comenzó a golpearle en la cabeza. Según declaró el agredido, tuvo que sujetar al joven utilizando la menor fuerza posible, tratando que ni el menor ni él mismo resultaran heridos, a pesar de que se agitaba de forma violenta.

Durante la refriega, la víctima afirmó haber recibido numerosas y sucesivas patadas, así como arañazos y varios golpes. «Te voy a matar. Como me sueltes, te voy a matar fuera», le dijo el presunto agresor. En plena pelea, otro trabajador del centro se sumó para intentar reducirlo. «Hijo de puta, te voy a matar», insistió el menor.

Los primeros agentes de la autoridad que se personaron en el albergue, situado en el Paseo del Robledal, fueron los de la Policía Municipal. Sin embargo, el sospechoso logró escapar del lugar de los hechos tras echar a correr.

Según ha podido saber LA RAZÓN, los momentos de tensión se prolongaron incluso después de la reyerta. La Policía Nacional acudió hasta el albergue para entrevistarse con las víctimas y tomarles declaración. Mientras esperaban en la puerta, un grupo de internos comenzó a insultar y amenazar a los agentes. De hecho, la Policía detuvo a uno de los «menas» por atentado a la autoridad, ya que uno de los policías resultó lesionado.

A las pocas horas, el «mena» fue detenido por la Policía Nacional, después de que regresar al centro. Al parecer, fue capturado cuando intentaba acceder al albergue a través del tejado.

En resumen, dos menas fueron detenidos, dos trabajadores del centro resultaron heridos y amenazados de muerte y un policía también acabó lesionado. Algo más parecido a un parte de guerra que a una actuación ordinaria. Además, los robos con violencia que llevan padeciendo meses los vecinos de Casa de Campo y Batán parecen haberse extendido a otras zonas aledañas, como Madrid Río.

No en vano, la Policía Nacional lleva alertando desde antes de este verano que los delitos en los alrededores del albergue se han multiplicado en el último año. El Sindicato Unificado de la Policía (SUP) aportó un dato que, por lo menos, resulta preocupante: aproximadamente tres de cada cuatro menores detenidos en la capital procede de alguno de estos albergues para jóvenes inmigrantes.