Simulan el atropello de su amigo para ocultar su asesinato y cobrar el seguro de vida

La Guardia Civil ha detenido a dos personas en Ciempozuelos por simular un accidente de tráfico en septiembre del año pasado

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La víctima solo tenía 35 años y su cuerpo fue encontrado el Camino de Cuesta Alta de Ciempozuelos (Madrid). Los agentes de Tráfico de la Guardia Civil acudieron al lugar pensando que se trataba de un atropello cuyo responsable se había dado a la fuga. Sin embargo, durante la inspección ocular en el lugar del supuesto siniestro, los investigadores comenzaron a dudar de que se tratase de un accidente de tráfico fortuito y cada vez encontraron más indicios que les hacía creer que se encontraban ante un intento de ocultar un asesinato.

Los agentes comenzaron a investigar el entorno de la víctima y, según ha explicado hoy en una nota la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid, tras tomar declaración a varias personas cercanas identificaron a dos como presuntos sospechosos del crimen. En el marco de la llamada “operación Butanos”, los agentes averiguaron que los individuos, dos hermanos de 35 y 37 años vecinos de Ciempozuelos, eran amigos del fallecido. Casualmente, el finado había contratado recientemente un seguro de vida y uno de los beneficiarios era uno de los dos hermanos que regentaban un lavadero de coches en Valdemoro. Allí fue detenido uno de ellos y el otro en el aeropuerto de Madrid-Barajas cuando iba a tomar un vuelo a Rumanía.

Las detenciones se practicaron el pasado lunes, según una portavoz de la Comandancia, y ya han pasado a disposición judicial. Según ha informado un portavoz del TSJM, el magistrado titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 2 de Valdemoro (Madrid) acordó este martes la libertad provisional de los dos hermanos. Llama la atención en este caso que el magistrado no aprecia la menos en uno de ellos riesgo de fuga dado que los agentes le detuvieron justo antes de tomar un vuelo a Rumanía.

Los dos detenidos están investigados por la supuesta comisión de un delito de homicidio, si bien esta calificación penal, así como la situación procesal de ambos derivada de la misma, es inicial y podría modificarse en cualquier momento del procedimiento, según se vayan practicando las correspondientes diligencias de investigación en el marco de la instrucción judicial.

Como medidas cautelares de control judicial, el magistrado ha impuesto a ambos la retirada del pasaporte y la obligación de acudir presencialmente al órgano judicial cada siete días para firmar. Durante su comparecencia en el juzgado los dos investigados, aclaran desde el TSJM, se acogieron a su derecho constitucional a no declarar.

La “operación Butanos”, no obstante, sigue abierta porque los investigadores creen que puede haber encubridores que colaboraran con el crimen.

También se investigará si la víctima había firmado ese seguro de vida bajo coacciones o cuál es la razón por la que puso a su amigo y a la postre asesino como beneficiario.