Paseo por Madrid

No tenemos remedio

Si mezclamos la nula educación en protección civil, la falta de buena información y los errores de unos y otros se termina con un incidente en el barro con los reyes

Efectos de la DANA en Sedaví, a 5 de noviembre de 2024, en Valencia, Comunidad Valenciana (España). Hoy, se cumple una semana desde que la DANA arrasara la Comunitat Valenciana. Hasta el momento, hay 211 víctimas mortales y cuantiosos daños materiales en alrededor de 70 municipios de la provincia de Valencia, desde donde todavía hoy se siguen retirando enseres, vehículos y haciendo achiques de agua. Se ha restablecido ya el 98% del servicio eléctrico y el 93% de la población afectada ya dispo...
70 municipios continúan afectados en Valencia una semana después de la DANAEduardo ManzanaEuropa Press

A las doce de la mañana sonó la alarma en mi academia en Oxford. Uno de los alumnos dirigió la evacuación. Alumnos, profesores y dirección bajamos con disciplina a la calle. El simulacro de incendio fue ejecutado con orden y rapidez. Se repitió otras dos veces en dos meses.

Hace unos 15 años sonó una alarma en el periódico donde trabajaba, la única en 24 años. Salimos de mala gana. El director y los jefes no salieron (¿para qué?). Lo tomamos a cachondeo, a pesar de las llamadas del comité de seguridad.

El Ayuntamiento de Madrid exigió la suspensión de un partido del Atlético de Madrid (vaya papelón de la Liga en esta crisis) y alertó a los ciudadanos de una dana. Muchos se quejaron por «alarmar sin razón». La tormenta se movió, atacó la zona de Aldea del Fresno mató a dos personas y provocó un desastre.

He estado muchas horas escuchando y leyendo sobre la dana asesina. Han hablado auténticos idiotas, a los que no sé cómo les dan voz algunos medios, y gente sensata. De lo mejor que he escuchado: Desde que el técnico de la AEMET detecta una situación grave hasta que llega a los interesados se producen entre 5 ó 6 llamadas intermedias. La posibilidad de encontrar en el camino a un imbécil es preocupante.

Si mezclamos la nula educación en protección civil, la falta de buena información y los errores de unos y otros se termina con un incidente en el barro con los reyes, Sánchez y Mazón. Los reyes han salido reforzados tras sufrir con su pueblo valenciano y escuchar, sin filtros, su desesperación. Hoy miles de personas en Valencia no tienen nada. Sobre todo no tienen un Estado que les ampare.