El abandono del Castillo de los Moros

La concejal de MC, María Dolores Ruíz, presenta una moción para que Cultura intervenga en el monumento antes de que se desplome

Imagen en la que se aprecia el deterioro del Castillo del Moro
Imagen en la que se aprecia el deterioro del Castillo del MoroLa RazónLa Razón

Las lluvias provocaron lo que ya se había anunciado y denunciado insistentemente, el Baluarte 9 de la Muralla de Carlos III colapsó y deterioró gravemente al monumento declarado Bien de Interés Cultural (BIC). Lo mismo puede ocurrir con el Castillo de los Moros si antes no lo remedia la Consejería de Cultura o el Ayuntamiento de Cartagena.

Desde que se declaró BIC, el 7 de agosto de 1997, ninguna Administración se ha comprometido con la conservación de una de las piezas singulares del patrimonio cultural de la ciudad portuaria. Ante este abandono, la Asociación para la Defensa del Patrimonio, Daphne propuso a Hispania Nostra su inclusión en la Lista Roja del Patrimonio, lugar en el que permanece desde el 13 de agosto de 2014.

El argumento utilizado entonces fue que se encontraba “en estado de ruina, sin intervención alguna, ni mantenimiento”. Ya en aquel momento se destacó que tenía “un descalce en el muro de gola junto a la entrada y ha sido ocupado en algunos casos, por personas sin techo, y la maleza crece a lo largo de todos sus muros”.

Hoy, seis años después, la situación se ha agravado y el Castillo de los Moros se deteriora sin que nadie ponga remedio. Así lo ha denunciado constantemente Daphne.

Desde que se declaró BIC, la fortaleza solo ha sido considerada para realizar un estudio histórico, planimétrico y topográfico que debía servir para que se acometieran parte de las actuaciones necesarias. Esto ocurría en 1998.

Nada más desde entonces, a pesar de que más recientemente, en 2006 y 2008, el Grupo socialista en el Ayuntamiento de Cartagena presentó diferentes mociones que fueron respondidas por el Gobierno local, quien aseguró que se estaba elaborando un nuevo Plan General en el que se establecería la zona como sistema general de espacios libres.

Más tarde, en el año 2014 el Grupo MC denunció el estado del castillo ante la Dirección General de Bienes Culturales, quien emitió una resolución en la que se obligaba al Gobierno local a que realizara una limpieza inmediata del entorno y estableciera un plan bianual de conservación y mantenimiento.

En el año 2019 el propio Ayuntamiento de Cartagena aprobó por unanimidad la necesidad de asignar un entorno de protección adecuado al Castillo de los Moros, dada su categoría de monumento, pero antes, en 2015 y 2018 ya se había solicitado por vía administrativa.

Hay que recordar que el Ayuntamiento de Cartagena es el propietario del monumento desde el año 1929 y, por lo tanto, tal como marca la Ley de Patrimonio, es el responsable de su conservación y mantenimiento, así como de los desperfectos que sufra por su abandono.

La situación hoy es que el muro del castillo en la zona noroeste amenaza con derrumbarse y en la zona oeste se puede ver ya la cimentación. Ante esta situación, la edil de MC, María Dolores Ruíz, ha denunciado que no hay ninguna partida presupuestaria para llevar a cabo las obras, a pesar de que se ha presentado un proyecto aprobado por la Dirección General de Bienes Culturales.

“Tras 85 años de abandono ya es hora de que el Ayuntamiento haga algo por una de las piezas más significativas de nuestro patrimonio”.

El último intento es la moción presentada por la concejal para que el pleno de la Corporación inste de nuevo al Gobierno regional para que se le asigne al BIC un entorno de protección y proceda a la ejecución de las obras necesarias para su conservación y mantenimiento.

El Castillo de los Moros es, según la descripción que realiza sobre el monumento Hispania Nostra, de estilo afrancesado, se empezó a construir en 1773, bajo la tutela de Mateo Vodopich, debido al proceso de mejora de estructuras militares en Cartagena durante el reinado de Carlos III. Las obras finalizaron en 1778.

Situado en el cerro de los Moros, a unos 56 metros sobre el nivel del mar, se ubica en ese lugar debido a qué durante la Guerra de Sucesión Española, la zona había demostrado ser una posición estratégica para la defensa de la plaza. Fue cedido por el Ministerio de la Guerra al Ministerio de Hacienda el 19 de junio de 1921, para pasar finalmente al Ayuntamiento de Cartagena el 24 de septiembre de 1929, para hacer un parque público.

Hispania Nostra critica que desde entonces no se le ha dado ningún uso o cuidado, motivo por el cual su estado actualmente es de prolongado deterioro.