“Hermoso proyecto” para España

Arnaldo Otegui, en una imagen de archivo / Efe
Arnaldo Otegui, en una imagen de archivo / Efe

El episodio de las cartas enviadas por Otegui a los etarras que cumplen condena en prisión resulta inimaginable en un Estado democrático y de Derecho, pero está sucediendo en España ante nuestros ojos y los del Gobierno. En ellas Otegui, para «reforzar» su plan, les pide que se incorporen al «hermoso proyecto» que representa Bildu, que precisa lograr el «apoyo de las celdas» para alcanzar una «República independiente socialista y euskaldun», prometiéndoles que la defensa de sus intereses –indultos, excarcelación, acercamientos– es prioritaria. Esto lo dice quien se ha convertido en socio preferente en la «dirección del Estado» tras haber apoyado el Gobierno de Sánchez e Iglesias, sus presupuestos y haberle dado el Gobierno de Navarra.

Este es uno de esos casos en los que las palabras se quedan cortas para describir un suceso que resulta insólito desde una mínima referencia ética y moral. El «hermoso proyecto» ya sabemos que es el que se pretendió conseguir mediante la «socialización del terror» llenando de sangre inocente las calles del País Vasco, Navarra y el resto de España durante décadas. Al fracasar en su intento, derrotados y disueltos, ahora pretenden conseguirlo de la mano de Sánchez e Iglesias desde dentro: son el caballo de Troya de ETA al mando de la fortaleza del Estado democrático y de Derecho.

Este Gobierno pasará, pero habrá dejado la huella de una herida tan profunda en España, que será muy difícil de olvidar. «Hermoso proyecto» el de Sánchez e Iglesias para España.