Medicina

Cuatro de cada diez españoles recurren a la Medicina Estética a partir de los 26 años

La principal preocupación de los jóvenes es combatir la celulitis y la de los mayores los tratamientos de hiperpigmentación

Aunque los antiguos griegos fueron capaces de acotar la belleza a unos cánones determinados, lo cierto es que, desde entonces, su consideración se ha visto modificada por el paso del tiempo y de las modas y, lo que en un determinado siglo, década, –o temporada incluso– era considerado lo más de lo bello, queda obsoleto o pasado con el transcurrir de los años.

Ahora, las nuevas tendencias en lo que a tratamientos estéticos se refiere vienen marcadas por la naturalidad y con efectos reversibles. Así, la moda que impulsa este mercado es, en primer lugar, la búsqueda de una belleza discreta y motivada por el cuidado de la salud preventiva, consiguiendo una apariencia de calidad de vida natural. En segundo lugar, resalta la entrada de un público mucho más joven, cuya edad desciende a los 26 años, influenciada por las redes sociales. Por último, destaca un tímido crecimiento, pero constante, del target masculino como usuario de la Medicina Estética según se desprende de un estudio socioeconómico y de penetración del sector en nuestro país, presentado por la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME).

Y es que en España el mercado de los cuidados estéticos ha crecido en los últimos años en torno a un 10-15% vinculado a un cambio en la demanda de los tratamientos faciales y corporales. Un 56,7% de los pacientes Medicina Estética escoge tratamientos faciales exclusivamente, lo que supone un incremento de cinco puntos en los últimos tres años. Mientras que un 20% de la población asegura que realiza tratamientos faciales y corporales indistintamente. En la actualidad, un 35,9% de la población española utiliza los servicios de esta especialidad, lo que supone un crecimiento de 5,4 puntos porcentuales en los dos últimos años.

Los tratamientos más populares

Los rellenos dérmicos y la toxina botulínica son los tratamientos más demandados por la población y, mientras la principal preocupación de los jóvenes es combatir la celulitis y reducir la grasa corporal, los mayores optan por tratamientos de hiperpigmentación, manchas y fotorrejuvenecimiento. A estas necesidades se suma la nueva tendencia estadounidense «Baby Botox», que consiste en infiltrar dosis más bajas de toxina botulínica para disminuir o prevenir ciertas patologías antes de que aparezcan.

El principal motivo por el que los pacientes deciden hacerse un tratamiento de este tipo es para mejorar el aspecto y verse bien. Los más jóvenes buscan ganar autoestima y mostrar la mejor versión de sí mismos; los más mayores, reducir los signos del envejecimiento.

En cuanto al perfil del consumidor actual de Medicina Estética ha variado mucho en los últimos años, aumentando el número de pacientes tanto femeninos como masculinos. Así, según los datos extraídos de este estudio, cinco de cada diez mujeres y dos de cada diez hombres son usuarios actuales de estos tratamientos.

Un 61,8% de las personas que acude al centro por recomendaciones de amigos y familiares, mientras que los jóvenes utilizan principalmente internet para informarse. Además, hay una tendencia creciente sobre el inicio en el mundo de la Medicina Estética a edades, cada vez, más tempranas. Si hablamos de tratamientos faciales, corporales y capilares, el perfil del consumidor se sitúa en torno a los 28-32 años y en 35-39 años para los de prevención «antiaging».

La aparición de los «selfis», la difusión que esta especialidad tiene en las redes sociales y la influencia que ésta ejerce sobre los jóvenes han hecho que los menores de 26 años se introduzcan en este mundo a través de rellenos de ácido hialurónico en los labios y otros tratamientos preventivos con toxina botulínica.