Adicciones y cuarentena, combinación peligrosa: ¿Cómo se enfrenta un adicto a un confinamiento forzoso?

“No se aísle” es uno de los mantras básicos para recuperarse de una adicción. ¿Cómo se enfrenta un adicto a una situación de confinamiento forzoso?

"Cualquier persona puede caer en conductas compulsivas y abandonarse, por ejemplo comprar más alcohol y beber todos los días", afirma María Campos.
"Cualquier persona puede caer en conductas compulsivas y abandonarse, por ejemplo comprar más alcohol y beber todos los días", afirma María Campos.

La cuarentena no es igual de dura para todos. Para un adicto en activo, o en proceso de desintoxicación, la cuesta es más empinada. El miedo, la incertidumbre y la alarma social son el tipo de emociones que pueden incrementar su necesidad de evadir ese malestar a través de sustancias o conductas.

Quienes están en un proceso de recuperación tienen, en este tiempo, un gran riesgo de abandonar el tratamiento, aunque muchos terapeutas damos la oportunidad de continuar las sesiones online para que sigan estando acompañados y eviten caer en el aislamiento” señala María Campos, terapeuta Transpersonal y experta en adicciones. “Los pacientes pueden hacer dos cosas: hay personas adictas que utilizarán esta situación como una excusa (para consumir) y otros como una oportunidad (para recuperarse). Los primeros se abandonarán a sí mismos en brazos de la adicción y la recaída. Los segundos, se darán cuenta de que este "retiro forzoso” en casa puede ayudarles a estar más lejos del consumo y buscarán apoyo para pasar estos días sin consumir. Esta será su prioridad”.

Buscar en la crisis una oportunidad, de cambiar, de renacer, de ser mejor. “Como el monje que se retira del mundo para limpiarse; es cuestión de enfoque’”, añade la terapeuta.

Aumento del consumo de alcohol y marihuana

En Estados Unidos la venta de cerveza aumentó un 34% la tercera semana de marzo y la de marihuana sigue una tendencia similar. En España, las bebidas alcohólicas también se han “colado” en los básicos de la despensa. ¿Dónde ponemos el límite? Según el Plan Nacional de Drogas del Ministerio de Sanidad, a partir de 50 cc de alcohol al día (dos cervezas), estamos ante una conducta de riesgo. “En situaciones de alarma, incertidumbre y sensación de falta de control personal, el ser humano tiende a evadirse. A veces con la televisión, la lectura o el móvil, y otras con alcohol, marihuana o medicamentos ansiolíticos. Sí, hay más riesgo y hemos de tener cuidado. Cualquier persona puede caer en conductas compulsivas y abandonarse, por ejemplo: comprar más alcohol y beber todos los días, lo que agrava una posible adicción”, explica Campos.

Problemas de convivencia

La dificultad de poder salir a la calle a comprar la sustancia o sustancias objeto de la dependencia hace que las personas adictas puedan comportarse de manera violenta y crear serios problemas en su entorno. “Hay verdaderos dramas en los hogares de personas adictas o con un trastorno mental. Hemos visto personas que se saltan las medidas de contención y son capaces de enfrentarse a la policía: su necesidad de consumir puede llevar al adicto a poner este ‘deseo irrefrenable’ por encima de la autoridad o del bien social. Estamos hablando de enfermos que necesitan consumir. Por desgracia para ellos, no es una elección. En el caso de las enfermedades mentales, ocurre lo mismo. Acatar órdenes resulta a menudo complicado, y más si emocionalmente la situación mundial es de pánico y lo vemos a diario en los medios. No poder salir a la calle empeora su estado anímico y de salud mental”, explica.

Si se vive una situación así en el entorno familiar, y la persona adicta no cuenta con ningún apoyo profesional, la Federación Anti-Drogadicción (FAD) presta apoyo a través de su número de teléfono, en el que informan sobre los recursos a los que se puede acudir en caso de necesidad, además de ofrecer orientación y escucha ante estas situaciones de consumo.

Recomendaciones para todos

Buenas ideas no faltan. En este tiempo estamos viendo a organizaciones, empresas y asociaciones y personas de todos los ámbitos aportar recursos de ocio, ejercicio, alimentación, meditación, soporte psicológico, etc. Pero hay que querer hacerlo, elegirlo frente a conductas menos adaptativas. Desde su experiencia como terapeuta en PNL (programación neurolingüística), María Campos nos ofrece unas recomendaciones para salir fortalecidos de esta experiencia:

  • Cuidarse por dentro, y tener claro que cuidar de la salud emocional es fundamental en estos momentos de confinamiento.
  • Reservarse un momento todos los días para revisar el propio estado emocional. Podemos hacernos dos preguntas que nos ayudarán: ¿cómo me siento hoy? y ¿qué necesito?
  • Dentro de las posibilidades reales, y sin caer en el victimismo y el drama, buscar algo que nos ayude a sentiros mejor cada día: llamar a un familiar, hacer algo de ejercicio físico, darnos una ducha sin prisa, ver una película de risa o proponer una videollamada con un amigo/a.
  • Expresar las emociones. Hablar de lo que sentimos, de nuestros miedos, compartir con otros nuestros pensamientos.
  • Establecer una rutina de limpieza mental y emocional