Una forma rara de diabetes podría ayudar al diagnóstico precoz del cáncer de páncreas

Investigadores del CNIO confirma que un 26% de casos de diabetes tipo 3c está causado por este tumor, lo que podría impulsar la detección temprana de este cáncer y aumentar con ello la supervivencia

Cáncer de páncreas y diabetes están relacionados, pues éste es el órgano encargado de segregar la insulina que en las personas diabéticas no se produce de manera normal: se calcula que alrededor del 50% de los pacientes con cáncer de páncreas presenta diabetes. Pero un reto pendiente de los investigadores es discernir cuál de ellos es la causa del otro y cuál la consecuencia.

Hasta ahora, lo más habitual ha sido estudiar si la diabetes podía causar cáncer de páncreas. Sin embargo, y como explica Núria Malats, directora del Grupo de Epidemiología Genética y Molecular, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), “le hemos dado la vuelta a la ecuación y, por primera vez, hemos cuestionado si el cáncer de páncreas podría causar la diabetes”. Así, continúa “utilizando estrategias innovadoras de análisis epidemiológico y estadístico, comprobamos que el cáncer de páncreas es la causa del desarrollo de diabetes tipo 3c en un 26% de los casos”.

El trabajo llevado a cabo por estos investigadores, que se publica en la revista “Gut”, ha empleado información de más de 3.500 personas procedente del PanGenEU, un gran estudio europeo liderado por los propios investigadores del CNIO en el que participan centros de seis países, entre ellos España, para analizar la relación entre múltiples factores de riesgo y el cáncer de páncreas.

¿Qué es la diabetes tipo 3c?

La diabetes tipo 3c, o pancreatogénica en un tipo “nuevo” de diabetes reconocido hace no mucho, que está caracterizada por una inflamación del páncreas que interrumpe la producción de insulina. Se calcula que constituye en torno a un 5-10% de todos los casos de esta enfermedad en los países occidentales, pero a día de hoy hay pocos marcadores específicos para ella, por lo que, a menudo, se diagnostica erróneamente como la tipo 2. Por ello es necesario contar con marcadores más precisos que la identifiquen correctamente, no ya solo para poder dar el tratamiento más adecuado, sino porque, ahora, el CNIO demuestra que su correcta clasificación también es crucial para el diagnóstico temprano del cáncer de páncreas y cuya elevada mortalidad se debe a su diagnóstico tardío por ausencia de síntomas en las fases iniciales.

Atajar este tumor con mayor antelación pasa por definir en primer lugar poblaciones de riesgo, que puedan ser monitorizadas para detectar y actuar sobre el tumor en sus primeras fases. “Usando la información de nuestro estudio, los sistemas de salud podrían identificar a posibles pacientes con cáncer de páncreas que aún no hayan sido detectados, si el paciente, además de tener diabetes tipo 3c, presenta determinados factores de riesgo asociados al tumor, como ser obeso o fumador”, afirma Malats, autora principal del trabajo. “Todos esos factores ayudarían a los médicos de cabecera a filtrar mejor a la población que podría beneficiarse de hacer un seguimiento más activo, o de entrar en programas de cribaje. Nuestro descubrimiento se puede trasladar a los Sistema Nacionales de Salud como un factor a tener en cuenta para la detección temprana del cáncer de páncreas”.

Los investigadores quisieron comprobar si la diabetes tipo 2 también podría guardar relación con este tumor, pero en este caso el estudio no pudo establecer una causalidad clara. “Hemos visto que la interrelación entre cáncer de páncreas y diabetes tipo 2 es muy compleja, y que la obesidad también juega un papel. Es necesario seguir investigando para comprender bien cómo se llega al estado metabólico en el que surgen todos estos fenómenos”, concluye la investigadora..