Hasta un 86% de los positivos no tienen síntomas del Covid-19

Un nuevo estudio realizado por investigadores del University College de Londres evidencia la necesidad de un cambio de estrategia en la que se prioricen pruebas más generalizadas, que ayuden a captar la trasmisión “silenciosa”.

El SARS-CoV2 es un virus muy caprichoso. Desde el inicio de la pandemia, sus particularidades han despistado a virólogos y epidemiólogos de todo el mundo y han hecho perder un tiempo muy valioso a todos los agentes implicados en su detección y control. Sin duda uno de los retos más complicados es la alta incidencia de casos asintomáticos, que ya determinaron estudios prematuros que situaban el porcentaje entre el 40 y 60% de los afectados. Este fue el motivo por el que las estrategias iniciales planteadas por Organización Mundial de la Salud (OMS) se centraron la realización del mayor número de test posibles a la población, para tratar de identificar a estas personas que portaban el virus sin un solo síntoma. Ahora, una nueva investigación realizada por el University College de Londres a un gran grupo de población durante el confinamiento ha mostrado que el 86% por ciento de las personas que dieron positivo en la prueba de Covid-19 no tenían los síntomas específicos del virus (tos, y/o fiebre, y/o pérdida del gusto/olor).

La investigación incluyó datos de una muestra representativa de la población de 36.061 personas que se sometieron a pruebas entre el 26 de abril y el 27 de junio de 2020 y proporcionó información sobre si tenían algún síntoma. Los datos mostraron que 115 (0,32%) personas del total de 36.061 personas del estudio piloto tenían un resultado positivo en la prueba. De entre aquellos con síntomas específicos de Covid-19, había 158 (0,43%) con tales síntomas el día de la prueba. De los 115 con un resultado positivo, hubo 16 (13,9%) que informaron de síntomas y, en cambio, 99 (86,1%) no informaron de ningún síntoma específico el día de la prueba.

El estudio también incluye datos sobre personas que informaron de una gama más amplia de síntomas, como la fatiga y la falta de aliento. De la muestra que dio positivo, 27 (23,5%) eran sintomáticos y 88 (76,5%) eran asintomáticos el día de la prueba. Los autores dicen que los resultados tienen importantes repercusiones en los programas de pruebas actuales y futuros.

“El hecho de que tantas personas que dieron positivo eran asintomáticas el día de la prueba exige un cambio en las estrategias de las pruebas futuras. Unas pruebas más generalizadas ayudarán a captar la transmisión ‘silenciosa”’ y a prevenir potencialmente futuros brotes. Los futuros programas de pruebas deberían incluir la realización de pruebas frecuentes a un grupo más amplio de personas, no sólo a los casos sintomáticos, especialmente en entornos de alto riesgo o en lugares donde muchas personas trabajan o viven cerca", señala la autora principal del estudio, Irene Petersen.