«La transexualidad no es una tragedia. Hay que asumirla pronto para evitar tratamientos más agresivos»

Paloma Pedrero acaba de estrenar «Transformación», un viaje interior de la mano de la transexualidad

Paloma Pedrero acaba de estrenar la obra de teatro "Transformación"Cristina BejaranoLa Razón

A mediados de marzo, cuando estaba a punto de estrenar su última obra teatral, titulada «Transformación», la Covid-19 paralizó España. Ahora, ya está en escena en el Centro Dramático Nacional con gran éxito de público, a pesar de las circunstancias.

-¿Cree que el teatro es un buen antídoto en tiempos de pandemia?

-Totalmente. Sin una buena salud mental no hay salud física y en este terreno las artes escénicas se convierten en una herramienta imprescindible para alimentar el alma y el espíritu. El teatro tiene un gran poder sanador porque nos hace conectar con nuestro interior. En estas semanas estoy viendo que el público está más entregado que nunca y eso muestra la necesidad emocional que había de volver a sentarse en una butaca.

-Y además, ahora el teatro es un lugar muy seguro...

-Por supuesto. En este momento ir al teatro es un refugio frente al coronavirus, porque se siguen a rajatabla todas las medidas de seguridad. Además, allí no se grita, ni se come... Se trata de hacer un viaje interior, por lo que el riesgo de contagio es mínimo. No hay constancia de que se haya producido ningún brote por culpa de la cultura.

-Habla de un viaje interior, y eso es precisamente lo que ocurre en su última obra con la transformación de los tres jóvenes protagonistas a través de su transexualidad. ¿Qué quiere mostrar con esta historia?

-Quería reflejar una realidad muy poco conocida, que es la de los chicos trans, ya que se suele dar más visibilidad a las mujeres. Se trata de un viaje hacia el conocimiento desde la ignorancia que yo misma he tenido como madre que se tuvo que enfrentar a esto sin nada de información. Pero la historia involucra a todo el público, porque le hace preguntarse y descubrir quiénes son realmente.

-Entonces, ha escrito con conocimiento de causa...

-Sí, mi experiencia personal me sirvió para sentarme a escribir y dar forma a la obra. Pero lo más emocionante ha sido que, al no encontrar actores trans para hacer la obra, opté por formar a chicos trans que quisieran ser actores. Es decir, tomamos el camino más largo, pero al realizarlo a través de la Asociación Caídos del Cielo, que trabaja con personas en riesgo de exclusión, se ha convertido en una aventura muy reconfortante para todos.

-¿Sigue habiendo mucho tabú al respecto de esta realidad?

-Sí, existen todavía muchísimos prejuicios con estas personas, que tienen que enfrentarse a situaciones muy duras por la incomprensión de la sociedad e incluso de quienes les rodean.

-¿Cómo influye ese conflicto interior en la salud física y emocional de las personas trans?

-Muchas veces no saben lo que les pasa y se sienten totalmente incómodos, con fuertes arrebatos, muy deprimidos y con mucha agresividad contenida porque se les trata como algo que no son en realidad. En los casos más graves puede haber, incluso, intentos de suicidio. La salud mental de estas personas queda muy tocada si el conflicto interior no se resuelve a tiempo.

-Después de su experiencia personal, ¿qué consejos le daría a otras madres que pasan ahora por esto?

-Si yo hubiera sabido lo que sé ahora, le habría evitado muchísimo dolor a mi hijo y a mí misma. Era consciente de que desde pequeño tenía rasgos particulares, pero no le daba mayor importancia. Mi consejo es asumir cuanto antes que esto existe para poner soluciones tempranas, ya que así se evitarán tratamientos más agresivos. Es un error entender la transexualidad como una tragedia, pues la verdadera tragedia es la ignorancia. Cuando conoces el tema, te das cuenta de que tiene solución y que al hacer la transformación estas personas son mucho más felices y, con ello, todos los de su alrededor.

-¿Qué nuevos proyectos tiene ya en mente?

-Voy a empezar a trabajar en Caídos del Cielo sobre la soledad no deseada, porque en las grandes ciudades esto sí que es una pandemia en auge que se ha acrecentado con la Covid-19. Yo lo hago a través del teatro porque creo que es algo muy urgente que está afectando tanto a mayores como a jóvenes.