La factura mental de la pandemia sigue subiendo

Además de un aumento generalizado en los niveles de ansiedad, estrés, angustia, confusión o miedo, los especialistas señalan un repunte de trastornos mentales como la hipocondría y la depresión.

Las consecuencias de la crisis sanitaria en la salud mental y emocional son indiscutibles. Según una reciente investigación del Laboratorio de Psicología del Trabajo y Estudios de Seguridad de la Universidad Complutense de Madrid, el 79,5% de los profesionales sanitarios sufren ansiedad, el 53% presentan síntomas de estrés postraumático y el 51,1%, de depresión. Aunque en la población general las cifras no son tan elevadas, se sabe que ha habido un incremento de ansiedad y estrés de entre un 15 y un 20% con respecto al mismo periodo del año pasado. Pero estas cifras sólo son la punta del iceberg, ya que la mayoría de las personas solo recurren a un profesional de la salud mental cuanto estos estados les impiden seguir avanzando con su vida. Es decir, en un momento en el que es más complicado revertir la situación.

Cuando la angustia, la ansiedad, el estrés o los estados de confusión, entre otros, se agravan, pueden derivar en un trastorno mental que requiere tratamiento farmacológico y terapia psicológica. Dafne Cataluña, psicóloga y fundadora del Instituto Europeo de Psicología Positiva (www.iepp.es), explica cuáles están siendo los trastornos mentales que están repuntando en esta época:

  • Duelo: por desgracia, las condiciones de aislamiento han impedido que muchas personas se despidan o lleven a cabo sus ritos funerarios, lo cual puede dificultar la resolución de estos procesos, quedando enquistados o bloqueados.
  • Hipocondría: es un trastorno de ansiedad que consiste en miedo o preocupación de padecer una enfermedad grave, como la Covid-19.
  • Depresión: es un trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por tristeza, falta de disfrute, apatía y desmotivación, entre otros síntomas.
  • Trastornos adaptativos: están ligados a situaciones de estrés identificables o a cambios importantes.

Por otro lado, las personas que padecen una enfermedad mental grave (como esquizofrenia, trastorno bipolar, depresión mayor recurrente, entre otros) han experimentado un malestar, asociado a la pandemia de Covid-19 y a los periodos de confinamiento, más alto que el percibido por la población general. “Concretamente, tienen cuatro veces más probabilidades de vivir esta crisis con altos niveles de estrés, y de dos a tres veces más riesgo de experimentar ansiedad severa y síntomas depresivos. De entre ellas, las personas con esquizofrenia son, sin duda, las más vulnerables”, señala la especialista.

Mientras en otros países, como Alemania, se trabaja para reforzar las estrategias de salud mental con un plan adaptado a las necesidades creadas por la pandemia, en España, el Ministerio de Sanidad ha pospuesto sine die la revisión y actualización de la Estrategia de Salud Mental en la sanidad pública.