Tener bajos niveles de omega 3 aumenta el riesgo de muerte prematura

Las personas con un índice más alto de omega 3 vivían más, según un nuevo estudio publicado en la revista “Nature Communications”

Alimentos ricos en omega 3
Alimentos ricos en omega 3La Razón

Hasta el momento varias investigaciones han investigado el vínculo entre los omega-3 y las enfermedades que afectan el corazón, el cerebro, los ojos y las articulaciones, pero pocos estudios han examinado de manera específica sus posibles efectos en la longevidad. Ahora un nuevo estudio confirma que, ante dos personas en igualdad de condiciones de salud, aquella que posee unos niveles relativamente bajos de omega-3 tiene más posibilidades de morir prematuramente. El estudio, publicado en la revista científicamente “Nature Communications”, examina la relación entre el índice omega-3 y el riesgo de muerte por todas y cada una de las causas. En él se observa que las personas con niveles más altos de omega-3 EPA y DHA en sangre (es decir, índice de omega-3) vivían más tiempo que aquellos con niveles más bajos.

Tal y como advierten los investigadores, aquellas personas que fallecieron con niveles relativamente bajos de omega-3 murieron prematuramente, es decir, en igualdad de condiciones, podrían haber vivido más si sus niveles hubieran sido más altos. El ejemplo es Japón, la ingesta de omega-3 y los niveles en sangre son más altos que en la mayoría de los demás países del mundo y viven más tiempo que la mayoría. ¿Coincidencia? Según esta investigación, podría ser, posiblemente una coincidencia, aunque tal vez un alto índice de omega-3 sea parte de la explicación.

Este nuevo artículo ha sido elaborado por el Consorcio de Investigación de Ácidos Grasos y Resultados (FORCE) que está compuesto por investigadores de todo el mundo que han recopilado datos sobre los niveles de ácidos grasos en sangre en grandes grupos de sujetos de estudio (o cohortes) y han seguido a esos individuos durante muchos años para determinar qué enfermedades desarrollan. Años después, estos datos se combinan para obtener una imagen más clara de estas relaciones que la que puede proporcionar una sola cohorte. El estudio actual se centró en los niveles de omega-3 y el riesgo de muerte durante el período de seguimiento, y es el estudio más grande hasta ahora. Específicamente, este informe es un análisis prospectivo de datos agrupados de 17 cohortes separadas de todo el mundo, incluidas 42.466 personas seguidas durante 16 años en promedio, durante los cuales murieron 15.720 personas.

Cuando los investigadores de FORCE examinaron el riesgo de muerte por cualquier causa, las personas que tenían los niveles más altos de EPA + DHA (es decir, en el percentil 90) tenían un riesgo de muerte 13% menor estadísticamente significativo que las personas con niveles de EPA + DHA en el Percentil 10. Los autores afirman que estos hallazgos sugieren que los ácidos grasos omega-3 pueden afectar beneficiosamente la salud en general y, por lo tanto, retrasar el proceso de envejecimiento, y que no solo son buenos para las enfermedades cardíacas. “Dado que todos estos análisis se ajustaron estadísticamente para múltiples factores personales y médicos (es decir, edad, sexo, peso, tabaquismo, diabetes, presión arterial, etc., más los niveles de ácidos grasos omega-6 en sangre), creemos que estos son los datos más sólidos publicados hasta la fecha y respaldan la opinión de que, a largo plazo, tener niveles más altos de omega-3 en sangre puede ayudar a mantener una mejor salud en general”, asegura el doctor Bill Harris, fundador del Instituto de Investigación de Ácidos Grasos (FARI) y autor principal en este papel.

Alimentos ricos en omega 3

En la pandemia de la Covid-19, el omega-3 también está bajo la lupa científica, ya que se investiga su capacidad para mejorar los casos más graves de Covid-19 gracias a sus previsibles efectos aintiinflamatorios.

Algunos alimentos ricos en omega-3 son el pescado, especialmente el salmón, la caballa, el atún o las sardinas, las nueces o los aceites de soja y de canola. También hay algunos alimentos fortificados ricos en omega-3 como por ejemplo el yogurt, la leche o algunas marcas de huevo.

La ‘American Heart Association’ (Asociación Americana del Corazón o AHA, por sus siglas en inglés) recomienda comer al menos dos raciones semanales de pescado rico en omega-3 para obtener un buen aporte de estos ácidos grasos, según afirma ‘Medline’, el servicio de información de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, en uno de sus artículos.