¿Cuándo se usan las terapias innovadoras en psoriasis?

Mejorar el acceso al circuito sanitario de los fármacos biológicos de modo eficiente es el gran reto de la gestión del medicamento en esta enfermedad

Más de 1,2 millones de personas convive con psoriaris en nuestro país
Más de 1,2 millones de personas convive con psoriaris en nuestro país FOTO: Dreamstime Dreamstime

Más de 1.200.000 personas convive en nuestro país con la psoriasis, una patología sistémica e inflamatoria crónica para la que actualmente no existe cura y que dispara el riesgo de desarrollar otras enfermedades como la depresión, la diabetes o los problemas cardiovasculares. Sin embargo, la investigación científica en este campo resulta apabullante y prueba de ello es la sucesiva aparición de nuevos fármacos innovadores capaces de apaciguar casi por completo los síntomas de la enfermedad. Pero la gestión de este tipo de herramientas resulta todo un reto para el sistema sanitario, tal y como quedó reflejado en el encuentro titulado «Gestión del medicamento. Visión multidisciplinar de la psoriasis», celebrado el pasado lunes 10 de mayo de forma telemática, gracias al impulso de la Fundación Gaspar Casal con el apoyo de Janssen, y moderado por Sergio Alonso, director adjunto del suplemento A TU SALUD de LA RAZÓN.

«En numerosos estudios se ha comprobado que la psoriasis tiene un gran impacto físico, psicológico y económico en los afectados, por ello resulta esencial dar una información de calidad al paciente sobre los recursos que existen a su disposición. Hay que movilizar las innovaciones que tanto necesita el sector, así como las terapias que mejoran la calidad de vida de los afectados», aseguró Juan del Llano, director de la Fundación Gaspar Casal. Y esta cuestión resulta crucial, ya que, tal y como advirtió Pedro Jaén, presidente de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), «algo menos del 10% de las personas con psoriasis grave recibe tratamiento con medicamentos biológicos, lo que equivale a unas 25.000 personas, pues sabemos que mejoran la calidad de vida de los afectados muchísimo. De hecho, en este momento se debate si el uso temprano de estas terapias tan eficaces también puede mejorar las comorbilidades de la enfermedad y retrasar su aparición, especialmente las cardiovasculares. En cualquier caso, sabemos que se necesita mejorar el acceso al circuito sanitario».

Es ahí donde entra en juego el papel de la investigación farmacéutica, encargada de desarrollar nuevas herramientas cada vez más eficaces: «Estamos en la edad dorada de la innovación biomédica. A corto y medio plazo hablamos de Medicina Personalizada con fármacos de alta tecnología y gran precisión, planteando nuevas oportunidades para tratar patologías que antes no tenían solución», afirmó Luis Díaz-Rubio, director general de Janssen España, quien hizo hincapié en que «el mayor desafío es hacer compatibles la introducción de esos nuevos fármacos con lograrlo a un coste razonable y en plazo asumibles, pues cuando pasan años hasta que esa innovación llega a los pacientes, creo que todos fracasamos». Y así lo ratificó Olga Delgado, presidenta de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), quien reconoció que «los biológicos ya entran plenamente en la terapéutica utilizada por el hospital y ahora tenemos moléculas con varias dianas que compiten por su posicionamiento en el tratamiento de la psoriasis, lo que hace que el trabajo de evaluación de la evidencia científica por parte de farmacia hospitalaria sea bastante minucioso».

El gran reto actual es combinar eficiencia con coste, tal y como reconoció José Soto, presidente de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa), quien aseguró que «debemos hacer todo lo posible por disminuir el coste general y si es necesario pagar más por el valor que aporta ese medicamento a la enfermedad, pues nosotros buscamos resultados en salud». Un objetivo que también persigue la administración pública, donde «ya no tiene cabida la idea de presionar a los gerentes para que reduzcan su gasto farmacéutico. Eso es cosa del pasado», aseguró Jesús Vázquez Castro, director general del Proceso Integrado de Salud de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, quien confirmó que desde su departamento se promociona el uso de biosimilares buscando la sostenibilidad del sistema.

Lecciones de la pandemia

La «teleconsulta» es una práctica habitual durante la pandemia, pero la Dermatología lleva años empleando este modelo, gracias a los avances en imagen digital, de ahí que los expertos coincidieran en afirmar que se trata de una nueva forma de asistencia al paciente que ha llegado para quedarse, pues evita gastos y molestias, aunque se volverá a priorizar la presencialidad.