El 55% de las mujeres nota alteraciones en su ciclo menstrual tras la vacuna

La Agencia Española de Medicamentos está siguiendo este problema que, según sus datos, anteriores a la inmunización de jóvenes en edad reproductiva, se da en casi nueve casos por millón de dosis

Aumento del sangrado y cambios en el ritmo menstrual son las principales secuelas señaladas por las afectadas
Aumento del sangrado y cambios en el ritmo menstrual son las principales secuelas señaladas por las afectadasSandra R. Poveda Sandra R. Poveda

Hace unas semanas que la campaña de vacunación contra la Covid-19 se ha abierto a los grupos de 30 a 40 años e incluso en algunas comunidades ya lo están haciendo en población más joven. Un hecho que nos acerca a la deseada inmunidad de grupo, pero que será determinante, también, para resolver si la vacuna produce alteraciones en la menstruación.

Y es que, según coinciden los expertos consultados por A TU SALUD, este trastorno está siendo detectado en muchas mujeres aunque hasta ahora no ha sido reconocido como posible efecto secundario en el Informe de Farmacovigilancia sobre vacunas Covid-19, cuya última actualización (la sexta) fue el 15 de junio.

Tal y como describe la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), un acontecimiento adverso es cualquier problema de salud que ocurre después de la vacunación sin que necesariamente tenga que estar ocasionado por la vacuna: pueden ser, simplemente, coincidentes en el tiempo o realmente estar vinculado con ella. Posteriormente habría que determinar si, además de una relación temporal, pudiera existir una causal.

¿Qué trastornos produce?

Como cuenta Lorenzo Armenteros, coordinador del Grupo de Salud de la Mujer de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), «en un principio se empezó a ver este trastorno en profesionales sanitarios, ya que las únicas mujeres fértiles a las que se vacunó entonces eran personal esencial. Son alteraciones de todo tipo: aumento o disminución del sangrado, desaparición de la regla; a algunas mujeres les viene dos veces en un mismo periodo menstrual y también se han visto cambios en todo el ritmo menstrual». Y no solo eso, continúa: «Cuando se empezó a vacunar a las personas de edad avanzada también se describieron sangrados menstruales en mujeres con menopausia establecida desde hace años».

Por este motivo en varios países, –tanto de Europa como de EE UU, incluso en el nuestro– se está investigando esta asociación. De hecho, los cambios en la regla son algo que se conoce que producen ya otras vacunas: «Las de la gripe y el VPH también pueden producir alteraciones en los ciclos, que se ha visto que son temporales y no afectan a la fertilidad de las mujeres», apunta Ana Rosa Jurado, coordinadora del Grupo de Trabajo de Atención a la Mujer de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen).

El hecho de que, en estos momentos, el grupo de la población que se está inmunizando esté en edad reproductiva servirá para aportar más datos al respecto y esclarecer la relación. «Este tema está en seguimiento para alguna de las vacunas y, en caso de que se considere que pueda jugar algún papel, se informará de ello en la ficha técnica y prospecto, y se realizará una referencia en los informes de farmacovigilancia», reconoce la Aemps a este suplemento. «En España, hasta la fecha, se han registrado 8,6 casos de flujo menstrual aumentado por cada millón de dosis de vacunas administradas. El flujo menstrual aumentado puede tener muy diversas causas independientemente de que la mujer se haya vacunado, entre otros el uso de diversos medicamentos como los antiinflamatorios u otros». Una cifra que podría dispararse en estas semanas con la vacunación masiva de mujeres jóvenes.

El estudio español

Un equipo de la Universidad de Granada, liderado por Laura Baena, matrona y doctora de la Facultad de Ciencias de la Salud en esta universidad, ha iniciado una investigación, llamada «Proyecto EVA», para tratar de aportar luz a este tema. «El motivo para ponerlo en marcha fue la gran cantidad de notificaciones que recibíamos de mujeres vacunadas acerca de la percepción de cambios en la menstruación. No hay nada descrito al respecto, por tanto, nos proponemos dar respuesta a este interrogante y, de confirmarse que produce ciertas alteraciones, describirlas de manera adecuada y establecer la temporalidad de las mismas. Pensamos que, probablemente, sean cambios transitorios y reversibles, pero las mujeres necesitan esta información para evitar pruebas que quizás, sean innecesarias», asegura.

Su trabajo se compone de dos ramas: «Por un lado, estamos recogiendo datos de forma prospectiva de mujeres en edad fértil que no usan métodos hormonales en la actualidad, acerca de sus patrones de sangrado, duración del ciclo y otras variables. Además de extracciones de sangre, donde analizamos el perfil hormonal y de coagulación. De esta forma, contamos con valores de referencia previos a la vacuna, que serán nuevamente recogidos entre dosis y dosis y tras la pauta de vacunación completa, con el objetivo de detectar esas posibles alteraciones –explica Baena–. Por otro lado, se está realizando un cuestionario a las ya vacunadas con la pauta completa para conocer su percepción de alteraciones en sus menstruación tras esta».

Y la respuesta que están obteniendo, hasta el momento, está siendo masiva, asegura, especialmente en las últimas semanas y, según los datos analizados hasta el momento (unas 300 respuestas), «aproximadamente el 55% de las mujeres nos han dicho que sí han percibido un cambio. Las mujeres conocen muy bien su menstruación, y cuando dicen que ha cambiado es que es así», asevera.

¿Por qué se produce?

En cuanto al motivo por el que se produce, aún no hay una explicación clara, aunque sí varias teorías. «La fase secretora es en la que se expulsa el endometrio, el tejido que recubre la pared del útero, y que lleva el sangrado (la regla). Para esa eliminación no solo intervienen factores hormonales, también inmunológicos, y es con estos últimos en los que puede interferir la vacuna. Una hipótesis es que puede hacer que este factor inmunológico de la fase secretora se altere y, con ello el ciclo menstrual. En el caso de las menopáusicas pero puede tener que ver con que altera la producción de hormonas y vuelvan a tener una fase proliferativa y secretora, proceso que interfiere en ella producción hormonal y “engaña” al cuerpo», explica Armenteros.

En cualquier caso, «las alteraciones que parece que ocurren son solo algo puntual, es decir, son muy limitadas en el tiempo durante uno o dos ciclos, por lo que no parece que tengan ninguna repercusión a nivel de la salud ni reproductivo», cuenta Marina Antón Marazuela, especialista en Ginecología y Obstetricia del Centro Médico Quirónsalud Tres Cantos de Madrid. Sin embargo, continúa, «es importante que se informe a todas las mujeres de este posible efecto secundario, pero explicando que aún no existe ningún estudio científico que lo demuestre. Explicar que estas alteraciones son solo puntuales y que no se perpetúan en el tiempo».

Por ello, y aún confirmándose finalmente como efectos secundarios de las vacunas, «no se trata de problemas graves que afecten la salud global de las mujeres, ni que probablemente vayan a requerir asistencia sanitaria», asegura Jurado, quien recalca que «el beneficio de las vacunas sigue siendo prioritario y mucho más relevante que estos posibles efectos adversos».