Cuidados

El Aquarius ayuda en las gastroenteritis o la diarrea: ¿mito o realidad?

Las bebidas isotónicas no sirven para reponer los líquidos que se pierden en las deposiciones. Lo mejor es tomar agua o suero.

Los dolores de cabeza recurrentes en los niños.
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En verano, ya sea por las largas jornadas al sol, por el cambio de alimentación o por la mayor ingesta de refrescos y bebidas de este tipo, muchas personas padecen procesos grastrointestetinales que cursan con diarrea. Los niños suelen sufrirlos con más frecuencia, y la causa más habitual suelen ser las infecciones víricas o las producidas por bacterias o parásitos. La duración es variable, en general unos pocos días. Erróneamente, se suele pensar que las bebidas isotónicas pueden servir para rehidratar el organismo y reponer los líquidos y electrolitos perdidos por las heces.

Sin embargo, esto no es más que un falso mito. Así lo destacan especialistas del servicio de Pediatría del Hospital Quirónsalud de Bilbao, que recomiendan que, ante un episodio de diarrea, "se ofrezcan líquidos con frecuencia, especialmente tras cada deposición diarreica. En casos leves se puede tomar agua a demanda, que beba lo que quiera. En casos más intensos, con deposiciones líquidas abundantes, se recomiendan las soluciones de rehidratación oral, lo que conocemos como suero oral de farmacia", detalla la pediatra Raquel Fernández.

Las bebidas isotónicas, las limonadas, zumos o refrescos no son adecuados para tratar la diarrea, ni tampoco es recomendable usar fármacos para pararla, ni antibióticos. "En caso de fiebre, se pueden tomar antitérmicos. Y, siempre con la supervisión de un especialista, valorar asociar probióticos, ya que algunos acortan la diarrea", añade.

"Hablamos de diarrea cuando las deposiciones son blandas o líquidas, más abundantes y más frecuentes de lo habitual", explica la experta. También señala que puede acompañarse de dolor abdominal, fiebre y/o vómitos. Si las deposiciones son muy abundantes, muy líquidas y frecuentes, se puede producir una deshidratación. "Observar es fundamental. Cuando notamos que están decaídos, tienen mucha sed, orinan menos, tienen la boca está seca, lloran sin lágrimas o tienen los ojos hundidos, es señal de que están deshidratados".

La pediatra advierte que hay que acudir al médico si se vomita en repetidas veces y no se consigue tolerancia; si se presentan signos de deshidratación; si se está muy decaído o con mal estado general o si se tiene excesiva sed. En cuanto a las posibilidades de alimentación, señala que es adecuado comer y que no es necesario hacer ayuno, aunque "los niños con diarrea suelen tener poco apetito". "Podemos ofrecerle la alimentación que vaya tolerando, siempre sin forzar, evitando comidas grasas o con mucho azúcar", ha puntualizado.

Por último, explica que si el niño vomita con facilidad, se puede comenzar con suero oral en pequeñas cantidades cada cinco minutos, aumentando progresivamente la cantidad según lo tolere. Cuando ya no vomite, se puede empezar a darle algo de comida, sin olvidar el aporte de líquidos.