Investigación

La bebida que protege frente al cáncer colorrectal y previene su recurrencia

Más mejor que nada, en este caso. La clave de sus beneficios se encuentra en sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y sensibilizadoras a la insulina

Dieta en el cáncer colorectal
El cáncer colorrectal es el más prevalente en EspañaSandra R. PovedaSandra R. Poveda

Más de la mitad de la población española consume café diariamente y, el porcentaje es aún mayor si consideramos su versión sin cafeína, según datos recientes de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). De estos, una cuarta parte (24%) consume café más de una vez al día. De ellos, el 44% toma una o dos tazas al día, el 34% dos o tres, el 16% o tres o cuatro y el 5% más de cuatro.

Pese a que existe una consolidada evidencia sobre los beneficios de su consumo en nuestra salud, también es cierto que por cada estudio que argumenta sus bondades, hay otro que advierte de los riesgos de consumirlo en exceso. En general, parece haber un cierto consenso en que la dosis diaria ideal estaría en dos tazas al día, aunque en algunos casos se ha recomendado una cantidad mayor, pero sin superar las cuatro. Por encima de esto la mayor parte de los estudios muestran efectos deletéreos.

Hay determinados tipos de cáncer en los que el consumo de café se ha mostrado especialmente beneficioso, como es el caso del cáncer colorrectal. Ahora, una nueva investigación realizada por la Universidad de Wageningen (Países Bajos) con 1.719 pacientes con cáncer colorrectal ha demostrado que esta bebida no solo puede ayudar a prevenir el desarrollo de este tumor, sino que, el consumo de entre 3 y 5 tazas al día puede mejorar el pronóstico de la enfermedad después del diagnóstico, previniendo las recaídas.

El estudio, publicado en el International Journal of Cancer, se centró en investigar si el café también podría influir en la progresión o regreso de la enfermedad y, consecuentemente, producir mortalidad entre los afectados. Los científicos indagaron sobre el estilo de vida de los partipantes, incluida la cantidad de café que ingerían. El consumo de café y otras características del estilo de vida fueron autoinformados mediante cuestionarios en el momento del diagnóstico. Contabilizaron 257 recurrencias durante una media de 6,2 años de seguimiento y 309 muertes durante un seguimiento de 6,6 años.

Además, pudieron comprobar que el consumo de más de cuatro tazas/día de café en comparación con una ingesta no superior a 2 tazas/día se asoció con un riesgo 32% menor de recurrencia de este tipo de cáncer, es decir, que, según los resultados del estudio, los pacientes que beben más de cuatro tazas al día tendrían un 32% menos de posibilidades de recaer que aquellos que, incluso, beben menos de dos tazas al día.

Además, la tasa de mortalidad fue más baja entre quienes consumían entre tres y cinco tazas al día. Los investigadores señalan que, aunque que la asociación entre el consumo de café y la mortalidad por todas las causas en pacientes con cáncer colorrectal no fue lineal, sugiere que una ingesta de tres a cinco tazas por día no perjudica más en comparación con los que no beben café.

Los científicos también pudieron desentrañar cuales son las causas de este efecto positivo del consumo de café en la carcinogénesis colorrectal, que están asociadas con las propiedades quimiopreventivas de los componentes heterogéneos de esta bebida (en cada taza se concentran más de 1.000 sustancias químicas distintas entre las que se encuentran cafeína, aminoácidos, azúcares, sustancias volátiles, minerales y vitaminas). Estas propiedades quimiopreventivas, según el estudio, incluyen propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, antiproliferativas, proapoptóticas (inductoras de la apoptosis, que es el proceso de muerte celular programada por el propio orgamismo para regenarse) y sensibilizadoras a la insulina. Además, se produce una interacción entre el microbioma intestinal y los componentes del café durante la digestión para producir metabolitos bioactivos adicionales con propiedades quimiopreventivas.

Estos hallazgos podrían potencialmente servir, según los autores, para futuros estudios de intervención, así como para establecer pautas dietéticas para pacientes con cáncer colorrectal.