Bienestar

¿Cuándo debemos tomarnos el primer y el último café del día?

La cafeína puede ser un arma de doble filo, así que es importante que aprendamos a controlarla para sacar lo mejor de ella

¿Café antes de ir al gimnasio? Piénselo dos veces antes de tomarlo
¿Café antes de ir al gimnasio? Piénselo dos veces antes de tomarloFreepik

Se cree que la palabra "café" proviene del árabe, específicamente de "qahhwat al-bun" o "planta del café", que luego se abrevió como "qahwa". Según la leyenda, un pastor del Cuerno de África llamado Kaldi estaba paseando con sus cabras cuando notó que estaban inusualmente agitadas. Después de investigar un poco, llegó a la conclusión de que este extraño comportamiento podría tener algo que ver con los frutos rojos que habían estado comiendo los animales. Con un poco de valentía, Kaldi decidió probar unos granos. Esa noche no pudo dormir.

Al día siguiente, el pastor contó su descubrimiento a sus vecinos, quienes, escépticos, lo llevaron al imán de la mezquita más cercana para que les sacara de dudas. El religioso hizo una infusión con aquellas bayas y comprobó que, efectivamente, tenían un efecto estimulante. En vista de sus beneficios, el imán empezó a darlo a sus discípulos para que se mantuvieran despiertos durante la oración.

Con el tiempo, el consumo de este milagroso brebaje se extendió cada vez más. La pronunciación y grafía de la palabra avanzaron a medida que se popularizaba la infusión. Así fue como los turcos empezaron a llamarlo "kahve"... una nomenclatura mucho más cercana a la utilizada hoy en día en casi todos los idiomas. Hoy en día, el café es la segunda bebida más consumida en el mundo, solo superada por el agua.

¿Cuánta cafeína es realmente mucha cafeína?
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¿Cuándo debemos empezar y cuándo debemos parar?

A lo largo de los años, han surgido multitud de estudios (así como otras suposiciones menos científicas) que nos hablan de la cantidad y el momento en el que deberíamos beber café para aprovechar todos los efectos positivos que la infusión puede tener sobre la salud y para evitar aquellos efectos negativos producidos por un consumo descontrolado.

Por ejemplo, hay estudios que han demostrado que dos tazas de café al día pueden reducir hasta en un 30% el riesgo de insuficiencia cardíaca o que tomar café media hora antes de hacer deporte es de gran ayuda a la hora de quemar más grasa. Entonces, ¿se ha llegado a una conclusión sobre los momentos del día en los que debemos tomar una taza de café para maximizar los efectos positivos?

Para muchas personas, resulta del todo imposible despertarse y, sobre todo, despejarse sin una buena taza de café. Sin ese pequeño empujón que nos proporciona la cafeína, no pueden comenzar el día con buen pie. Sin embargo, este no parece ser un hábito saludable, de acuerdo con las investigaciones más recientes.

Después de una noche de descanso, nuestro organismo segrega cortisol, la conocida como “hormona del estrés”. Gracias a esto, nuestro cuerpo se llena de energía en forma de glucosa y es capaz de sobreponerse a las muchas horas que ha pasado inactivo. En este momento, cuando los niveles de cortisol están en su punto más alto, el cuerpo está en un proceso natural en el que no necesita café. Por lo que su ingesta solo ayuda a desarrollar tolerancia hacia la cafeína o incluso a inducir al cuerpo a un estado de estrés.

El cortisol dura de 60 a 90 minutos en el cuerpo. Debemos esperar 2 horas después de despertar para tomar el primer café, ya que los niveles de cortisol estarán disminuyendo en ese momento y notaremos más sus efectos. El mejor momento para tomar el último café depende de cada uno. Como regla general, podemos decir que sus efectos se sienten entre 30 y 45 minutos después de su consumo y duran alrededor de seis horas.

Muchos padres no saben qué responder cuando sus hijos les piden probar el café | Fuente: Yan Kruaku / Pexels
Muchos padres no saben qué responder cuando sus hijos les piden probar el café | Fuente: Yan Kruaku / PexelsLa Razónfreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@5b2ae4a8

O sea, que si nos vamos a dormir a las 23:00 horas, lo suyo es que nos tomemos el último café del día -como muy tarde- entre las 16:15 y las 16:30 horas. Después del necesario “empujoncito” que nos ayuda a recuperarnos de la debilidad infringida por la comida, deberíamos descartar beber más café. En lugar de eso, podríamos optar por tomar otro tipo de infusiones como el té. Aunque es cierto que también tienen un efecto estimulante, este es mucho menos intenso que el del café. Aunque la mejor opción es recurrir a los cafés descafeinados.

En cuanto a las dosis recomendadas, lo cierto es que la cantidad de cafeína en el café depende del origen del grano y del tipo de preparación. El consumo moderado de cafeína se establece entre 100 y 300 mg, siendo 500 mg la cantidad diaria máxima. Superar esta dosis puede causar graves problemas de salud como trastornos del sueño, hiperactividad, dolor de cabeza o alteraciones del ritmo cardíaco.