Medio ambiente

Salud

¿El cambio climático nos vuelve alcohólicos y drogadictos?

Un exhaustivo estudio publicado en 'Nature' encuentra un vínculo entre el aumento de la temperatura y las visitas hospitalarias relacionadas con el alcohol y drogas en los últimos 20 años

cambio climatico alcohol alcoholico
Encuentran una relación entre la temperatura y las visitas hospitalarias relacionadas con el alcohol y otras drogasFreepik

De los efectos del cambio climático sabemos que aumenta la temperatura global, que influye en la pérdida de la biodiversidad o que contribuye a la acidificación de los océanos. Sus consecuencias también se estudian en el ámbito de la salud.

Con el avance de las olas de calor, también crecen los episodios de deshidratación que pueden afectar al corazón y aumentar el riesgo cardiovascular. Así por ejemplo, hay estudios que indican que por cada grado que aumenta la temperatura, el riesgo cardiovascular sube entre un 3 y un 4%.

Ahora, un nuevo estudio publicado conducido por investigadores de la Universidad de Columbia (Nueva York, Estados Unidos) ha encontrado un sorprendente nuevo perjuicio para la salud: las altas temperaturas y el cambio climático pueden contribuir al aumento de los trastornos relacionados con las drogas y el alcohol.

Así, los científicos la Escuela Mailman de Salud Pública de Columbia afirman que las visitas hospitalarias por trastornos relacionados con el consumo de alcohol y otras sustancias, como el cannabis, la cocaína, los opiáceos y los sedantes; están impulsadas por la subida del mercurio.

Es más, predicen que podrían verse aún más afectadas por el cambio climático. Una aseveración única en su tipo, que coincide con los resultados de la que es, probablemente, la primera investigación exhaustiva sobre la relación entre la temperatura y las visitas hospitalarias relacionadas con el alcohol y las drogas.

"Observamos que durante los periodos de temperaturas más altas se producía un aumento correspondiente de las visitas hospitalarias relacionadas con el consumo de alcohol y sustancias, lo que también llama la atención sobre algunas consecuencias potenciales menos obvias del cambio climático", afirma la primera autora, Robbie M. Parks, doctora y profesora adjunta de Ciencias de la Salud Medioambiental en la Columbia Public Health.

En las últimas décadas, se ha observado en Estados Unidos una tendencia creciente al consumo excesivo de alcohol y a las muertes y enfermedades relacionadas con el alcohol, sobre todo en adultos de mediana y avanzada edad. Las muertes por sobredosis de drogas se han multiplicado por más de cinco desde finales del siglo XX.

Por ello, los investigadores examinaron los datos de 671.625 visitas hospitalarias por trastornos relacionados con el alcohol y 721.469 por sustancias a lo largo de 20 años. También necesitaron analizar un registro exhaustivo de las temperaturas diarias y la humedad relativa, para extraer conclusiones mediante un modelo estadístico que comparaba los días con temperaturas elevadas con los días cercanos con temperaturas más bajas, útiles para comprender el impacto de los fenómenos climáticos a corto plazo, como los periodos de calor elevado.

Por qué el calor aumenta las visitas por consumo de sustancias

Así fue como descubrieron que cuanto más altas eran las temperaturas, mayor era el número de visitas hospitalarias por trastornos relacionados con el alcohol. Por su puesto, los investigadores señalan que el incremento puede deberse a que se pasa más tiempo al aire libre realizando actividades de riesgo, se consumen más sustancias en un clima más agradable al aire libre, se transpira más provocando una mayor deshidratación o se conduce bajo los efectos del alcohol.

En el caso de otros trastornos por drogas (cannabis, cocaína, opiáceos, sedantes), las temperaturas más elevadas también provocaron más visitas al hospital, pero sólo hasta un límite de 18,8 °C (65,8 °F). Este límite de temperatura podría deberse a que por encima de una determinada temperatura las personas no son más propensas a salir al exterior.

Por si fuera poco, los autores señalan que su estudio puede subestimar la relación entre el aumento de la temperatura y los trastornos por consumo de sustancias. Esto se debería a que los trastornos más graves pueden haber provocado muertes antes de que fuera posible una visita al hospital. En el futuro, apuntan que se podrían intentar relacionar los casos de fallecimiento con los registros de visitas hospitalarias para crear una imagen más completa del historial médico de los pacientes.

Mientras tanto, los científicos y funcionarios de salud pública pueden llevar a cabo intervenciones, como campañas de concienciación sobre los riesgos del calentamiento de las temperaturas en el consumo de sustancias. Los resultados podrían servir de base a las políticas de asistencia proactiva a las comunidades vulnerables al consumo de alcohol y otras sustancias durante los periodos de temperaturas elevadas.

Marianthi-Anna Kioumourtzoglou, catedrática asociada de ciencias de la salud ambiental de la Columbia Public Health, afirma: "Las intervenciones de salud pública dirigidas a los trastornos relacionados con el consumo de alcohol y otras sustancias en climas cálidos (por ejemplo, mensajes específicos sobre los riesgos de su consumo cuando hace más calor) deberían ser una prioridad para la salud pública".