Astrazeneca enviará dosis a la UE desde el Reino Unido

Inspeccionará la planta belga para comprobar que no miente

Stella Kyriakides, Comisaria de Sanidad de la UE.
Stella Kyriakides, Comisaria de Sanidad de la UE.Jennifer JacquemartLa Razón

Entre la tragedia y el vodevil. La Comisión Europea y el laboratorio AstraZeneca se han enzarzado en una guerra sin cuartel en la que resulta difícil adivinar si será posible fumar la pipa de la paz. El día comenzó ayer con confusión y medias verdades. Bruselas filtraba que el laboratorio había decidido dejar plantados a los representantes europeos en la cita prevista para la tarde de ayer, una información que después era desmentida por el laboratorio que finalmente sí acudió al encuentro para dar explicaciones sobre los retrasos en el suministro de vacunas. Pero lejos de volver las aguas a su cauce con este anuncio de asistencia, la comisaria de Sanidad, Stella Kyriakides, salió ayer en rueda de prensa a desmontar los argumentos de la compañía para justificar estas demoras. AstraZeneca asegura que los Veintisiete firmaron su contrato tres meses después que Reino Unido lo que explica el retraso en las entregas y que, «desgraciadamente», están teniendo problemas en la fabrica situada en Bélgica, la que debe proveer de dosis a los países europeos. Además, según el laboratorio, en el contrato no hay comprometidos un número específico de dosis sino tan sólo una cláusula general que obliga a que la producción sea lo más rápida posible.

Bruselas niega todos estos argumentos. Asegura que en el contrato firmado se estipula que el laboratorio va a poder mantener sus promesas de producción gracias al empleo de sus cuatro plantas, dos en territorio británico, una en Bélgica y otra en Alemania. Según la comisaria, nada impide que AstraZeneca envíe dosis desde sus plantas británicas a los Veintisiete ya que no se trata de unidades de negocio segregadas. «Las plantas de Reino Unido forman parte de nuestro contrato y por eso tienen que cumplir», explica Kyriakides. En cuanto a la prioridad de Reino Unido ya que el convenio fue firmado antes, la comisaria llegó a decir que esa lógica «quizás vale para la carnicería del barrio, pero no en los contratos firmados».

Bruselas cree que AstraZeneca está escondiendo el desvío de las dosis prometidas a la UE a otros países (entre ellos Reino Unido), dispuestos a pagar más dinero. El laboratorio lo niega, pero según recuerdan fuentes diplomática y la propia comisaria «las aduanas no mienten» y Reino Unido está exportando vacunas a otros países, mientras lamenta no poder distribuir el antídoto a los europeos. De hecho, la Comisión Europea quiere tener listo antes de que termine la semana un mecanismo de transparencia para que los laboratorios estén obligados a notificar de manera previa sus exportaciones, aunque esto no significa que Bruselas quiera vetarlas.

Según explican fuentes comunitarias, la UE también puede cerciorarse de que efectivamente se están registrando problemas de producción en la fábrica radicada en Bélgica. De hecho, ya está en contacto con las autoridades del país para que inspeccionen la fábrica. En cuanto a lo estipulado en los contratos sobre el número de dosis, Bruselas presiona ahora a AstraZeneca para que publique el documento sin más secretismo.