Cuarentena a la India un mes después de la alerta

Días después de Europa y ante la presión de Madrid, el Gobierno aprueba límites de entrada para frenar la cepa doble mutante

Llegada de viajeros a la Terminal 4 del aeropuerto Madrid-Barajas en los días en los que la pandemia se esta revelando como una muy grave crisis sanitaria en la India.
Los viajeros empiezan a circular por los aeropuertos debido a la eliminación de las restricciones a la movilidad
Llegada de viajeros a la Terminal 4 del aeropuerto Madrid-Barajas en los días en los que la pandemia se esta revelando como una muy grave crisis sanitaria en la India. Los viajeros empiezan a circular por los aeropuertos debido a la eliminación de las restricciones a la movilidadAlberto R. RoldánLa Razón

España se suma a la lista de países que han incluido a India en la lista roja. El Consejo de Ministros aprobó ayer la cuarentena para los viajeros llegados de este país asiático. El objetivo es evitar que la variante que domina, la «doble mutante» B.1.617, penetre en la Península. La decisión llega un mes después de que las autoridades indias dieran la voz de alerta. Fue el pasado 24 de marzo cuando avisaron de que el 20% de los casos analizados presentaban dos mutaciones sobre el virus original. Desde entonces, la prevalencia de ambas no ha hecho más que crecer, hasta el punto de que la cepa B1.617 estaría detras del 60% de los casos, según la versión del Gobierno indio.

Ante el aparente alto grado de transmisión de esta variante, muchos estados europeos decidieron cerrar fronteras. Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y República Checa optaron por actuar pronto. España, como en tantas otras ocasiones, lo ha hecho sin iniciativa propia y a rebufo de Europa. Ante la presión de países europeos y de la propia presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, para poner un coto en el aeropuerto de Barajas, el Gobierno aprobó ayer la cuarentena a los pasajeros procedentes de India. La ministra portavoz, María Jesús Montero, explicó ayer en rueda de prensa que «dentro de todas las medidas de control sanitario que son más adecuadas, justamente la orden incluye la cuarentena ya que no existen vuelos directos con la India y por tanto no hay más opción, no hay ningún tipo de medida que aplicar en relación con esta cuestión», dijo la portavoz del Ejecutivo. La orden aparecerá publicada hoy en el BOE, de forma que se amplía a 13 la lista de países con limitaciones de entrada a España. Además de la India, los viajeros procedentes de Brasil, Perú y Colombia, Sudáfrica, Botsuana, Unión de Comoras, Ghana, Kenia, Mozambique, Tanzania, Zambia y Zimbabue deberán cumplir una cuarentena de 10 días a su llegada a territorio español.

India atraviesa el peor momento de la pandemia. Se contabilizan una media de 350.000 nuevos infetados y 3.000 fallecidos al día. El balance de víctimas mortales supera ya los 200.000, aunque los expertos hablan de una factura de decesos y de contagiados mucho más alta por la incapacidad de conteo. Las cifras oficiales en Calcuta, por ejemplo, indican una positividad del 35%, mientras los doctores que trabajan en primera línea afirman que podría llegar al 50%. La asistencia médica es insuficiente para la cantidad de población enferma, los hospitales están colapsados y los enfermos se turnan para recibir oxígeno.

Ayer mismo llegaron las últimas familias a España procedentes de la India a través de países limítrofes huyendo del caos. Es el caso de una madre y sus dos hijas pequeñas, llegados a Madrid desde Bangladesh. Aterrizaron por la mañana en el aeropuerto de Adolfo Suarez-Barajas, para reunirse con el padre, que reside desde hace años en la capital. Este se encontraba esperando a su familia y contaba que solo habían tenido que presentar test de antígenos negativo en el aeropuerto de salida.

Con más de 3.000 muertos al día en India, son muchas las personas que quieren salir del país para huir de la tragedia y refugiarse en otros países más seguros. Pero la situación se está poniendo cada vez más complicada. Un trabajador del aeropuerto de Nueva Delhi, que prefiere mantenerse en el anonimato, explica a LA RAZÓN que, efectivamente, las restricciones están impidiendo que mucha gente pueda marcharse de India. «Europa empezó la semana pasada a poner restricciones, aunque, en general, no un destino muy habitual. Solo Reino Unido, que esperamos que permita viajar en las próximas dos semanas». Otro destino muy frecuente al que tampoco pueden viajar es Bangkok. «Tailandia tiene unas medidas muy estrictas y, desde hace un año, no se puede viajar a no ser que tengas permiso de residencia permanente», explica. Sin embargo, exceptuando los países europeos que han puesto restricciones, además de Canadá, Singapur, Hong Kong, Tailandia, México, Marruecos y Emiratos Árabes, desde Nueva Delhi se puede seguir viajando al resto del mundo. «Se puede viajar a bastantes ciudades de Estados Unidos: Chicago, Washington, Los Ángeles o Nueva York», apunta este trabajador. Como empleado del aeropuerto, cuenta que se siente muy seguro, ya que todos los empleados del mismo, al igual que las tripulaciones de las aerolíneas tienen que hacerse PCR semanales, ya que una PCR negativa solo les vale para cinco días. A nivel personal, él está especialmente triste por la situación que está viviendo su país, y se reconoce afortunado de que él y su familia estén sanos. «Echo mucho de menos a mi novia, que vive en Suiza, y ahora no puedo ir a verla. Esperemos que mejore pronto la situación y se levanten las restricciones».

Concurrencia de factores

La comunidad científica duda de que la gran incidencia del SARs-CoV-2 en India se deba únicamente a la nueva cepa «doble mutante». En opinión de los investigadores, la situación se ha desbordado por una concurrencia de factores, entre los que se encuentran la aparición de variantes particularmente infecciosas , una baja cobertura de las vacunas (solo un 8% de la población está inmunizada) y un aumento de las interacciones sociales sin restricciones.

Un estudio publicado en la revista científica «Nature» manifiesta que una posible explicación podría ser que la primera ola afectó principalmente a las zonas pobres urbanas. «Es posible que el virus esté llegando a territorios que anteriormente sí eran capaces de protegerse», señala Gagandeep Kang, viróloga del Christian Medical College, el Vellore. Eso podría incluir a comunidades urbanas ricas, que aislaron durante la primera oleada, pero que comenzaron a mezclarse en la segunda.