La nube híbrida, cuando lo bueno está en el medio

Santiago López Cano
Santiago López Cano FOTO: La Razón La Razón

Si los coches híbridos están de moda, en el mundo de los sistemas IT no íbamos a dejar de tener algo híbrido.

Algo híbrido tiene atributos que le permiten manejarse en dos ámbitos distintos, eso que en los coches se traduce en o voy en modo eléctrico o en modo combustión o incluso voy a la vez en los dos modos, eso mismo se produce en el mundo de la nube.

La nube o las nubes son fundamentalmente de 3 tipos: la nube privada es una nube que una determinada organización instala y mantiene, le llamamos nube porque tiene todos los procedimientos del trabajo IT en nube, tiene varias disposiciones o varios sitios físicos donde se instalan Data Centers y los procedimientos de backup, seguridad y resiliencia están adaptados a los que se espera de una nube, fundamentalmente están automatizados.

Por el contrario, lo que denominamos nube pública es aquella que presta un servicio al que puede acceder cualquier organización, yo como empresa o incluso como individuo puedo alquilar capacidad de computación, gestión de red y gestión de almacenamiento y cargar mi software para que corra en dicha infraestructura remota y virtual. Ejemplos de proveedores son, por citar los más grandes, Amazon Web Services (AWS), Microsoft Azure (MA) y Google Cloud Platform (GCP).

Existe un tercer tipo que es probablemente el que tiene visos de ser el que vaya a ser más utilizado, especialmente entre las empresas a partir de cierto tamaño, medias y grandes. Este tercer tipo es la nube híbrida, es decir, es una nube privada que tiene extensiones en nubes públicas, o lo que es lo mismo, el software corre en mi infraestructura, pero cuando no tengo suficiente infraestructura o me interesa tener una parte de la infraestructura en una geografía concreta por latencia, hago uso de una nube pública como extensión de la mi nube privada.

¿ Que ventajas tiene la nube híbrida?

Un enfoque mixto como éste tiene múltiples ventajas que derivan de las ventajas discrecionales de lo privado y de las ventajas en términos de elasticidad de lo público. Vamos a tratar de numerar unas y otras, también con alguna limitación.

El enfoque nube privada permite mantener la soberanía del dato, es decir, permite tener control directo y acceso exclusivo a los datos que produce o maneja la empresa o la entidad pública, esto es especialmente importante en entidades reguladas, ya sean entidades públicas que exigen la residencia en territorio nacional de los datos como por ejemplo en empresas financieras sujetas a normativas e inspecciones muy rigurosas.

El enfoque nube pública, permite, por ejemplo, escalar ante situaciones de pico en demanda de manera prácticamente automática en términos inmediatos y prácticamente sin restricciones. A la vez por ejemplo permite colocar aplicaciones físicamente al otro lado del mundo de manera que, si se es sensible a la latencia, se puede dar respuesta inmediata.

Si tenemos esto que se ha dado en llamar una nube híbrida podemos disponer de los datos sensibles en nuestras instalaciones o podemos articular que determinadas cargas corran en una nube pública.

Quizás lo más importante es que con el concepto de nube híbrida podemos poner a toda la organización a trabajar en modo nube (inmediatez de recursos) de una manera controlada de forma que en todo momento podemos saber qué estamos haciendo como organización, dónde están nuestros esfuerzos y nuestros gastos.

Desde le punto de vista operativo toda la organización trabaja en modo nube, los procedimientos son automáticos como en la nube (aunque tengamos la infraestructura alojada en nuestro data center) y ocasionalmente o de manera constante ponemos cargas de trabajo en las nubes públicas.

El departamento de marketing va a poder probar conceptos, de manera inmediata, en algunos casos correrán dentro de la infraestructura local, en otros muchos en la infraestructura pública, pero la acción será intermediada automáticamente por el software de nube híbrida que colocará las cargas allí donde sea más conveniente siguiendo criterios económicos o de servicios.

Una ventaja importante de este concepto híbrido es que nos lleva hacia un esquema claramente multinube o “multicloud”. Podremos elegir en qué nube pública queremos emplazar las cargas en cada momento haciendo que se reduzca la dependencia que desde algunos ámbitos ejecutivos se percibe en relación a los proveedores de nube pública.

En otras palabras, una empresa puede decidir que emplaza determinadas cargas de computación o de almacenamiento en Microsoft Azure y otras cargas en Amazon Web Services o en Google Cloud Platform, por ejemplo, dependiendo de criterios económico u operacionales.

Esto se puede hacer de manera relativamente transparente teniendo acceso a una consola única desde donde podemos ver el conjunto de todas las cargas de la empresa sabiendo dónde está cada una, qué nos cuesta el conjunto y las partes y pudiendo variar ubicación o tamaño en cualquier momento.

Cómo se gestionan las cargas en nubes públicas a partir de las híbridas

Existen dos maneras de hacer esto, una primera consiste en tener aplicaciones desarrolladas, por ejemplo, en “dockers” que son piezas de software autocontenidas y que pueden ejecutarse en nubes públicas que tengan soporte de “dockers” (uno de los sistemas más conocidos de “dockering” es kubernetes). La “dockerización” permite ejecutar aplicaciones de manera independiente de la nube de forma que son fácilmente intercambiables entre nubes. Y una pieza específica de hibridación nos permite ejecutar esto.

Esta forma se puede asimilar a lo que en automoción se considera hibridación ligera. La ventaja de hacerlo desde nubes híbridas es que permite tener un control uniforme desde un único interfaz del emplazamiento de todas ellas.

La segunda forma de ejecutar desde entornos híbridos en ambiente muticloud consiste en recrear la infraestructura de nodos en la nube pública, al fin y al cabo, lo que ofrecen dichas nubes públicas es infraestructura en términos de computación, memoria y sistemas de red, de manera que una vez recreados los nodos resulta fácil insertarlos dentro del sistema común de las nubes híbridas (serían nodos en la nube pública). Está hibridación podríamos pensar que se asemeja más a la enchufable en la automoción.

En cualquier caso, sí que es de destacar, que determinadas propuestas ligadas al uso masivo de datos, ya sea en obtención y especialmente en análisis probablemente siempre estarán ligadas al uso de cloud pública, es decir hoy día tiene mucho más sentido si vamos a utilizar una propuesta de “Data Lake” hacerlo con servicios de red pública, la hibridación en este caso podrá darnos una visión integrada de uso con todos los demás servicios utilizados.

Cómo se construye una nube híbrida, la opción hiperconvergente

La construcción física de una nube híbrida puede abordarse de distintas formas, en principio, basta con una capa de software que nos permita extender las cargas de la manera más transparente posible a las nubes públicas, sean éstas en ámbitos de computación o de almacenamiento o de ambas.

Una de las arquitecturas que tiene gran aceptación en la industria es la que se denomina infraestructura hiperconvergente (HiperConverged Infrastructure, HCI en inglés), que comienza con el despliegue de una mínima infraestructura, típicamente con unidades que constan de un servidor, memoria flash y/o hard disk y elementos de networking embebidos, hablamos de un equipamiento muy compacto que nos cabe en un rack pequeño típicamente 2U.

Cada una de las unidades de servidor, memoria y networking constituye un nodo y se van añadiendo nodos en función de las necesidades, conjuntos de nodos constituyen “clusters” en cada nodo se constituyen máquinas virtuales y un controlador de máquinas virtuales (puro software) asume la gestión por ejemplo de la memoria replicando los datos a través de los componentes del cluster haciendo el sistema resistente a fallos, si una unidad se cae, la máquina virtual se recrea inmediatamente en otro nodo y los datos son accesibles gracias a la replicación (copia de los datos en distintos nodos), la replicación hace innecesarios sistemas típicos de respaldo de datos mediante SAN o Raids.

Esta forma de gestión de los nodos de manera compacta, es decir, sin pensar en términos de computación y almacenamiento de manera separada es lo que le da el carácter de “hiperconvegente” a esta arquitectura.

Los proveedores de nube híbrida, o de hiperconvergencia, son independientes del hardware empleado, mantienen una lista de hardware, especificaciones, de diversos fabricantes que puede adquirirse aparte para montar esa parte de la infraestructura que vamos a tener en nuestro centro de datos.

Las implicaciones culturales de la hibridación

Existe ahora mismo una cierta tensión organizativa porque estamos en un momento de transición. En el viejo mundo, cualquier departamento de la empresa requería de los servicios directos del departamento de IT para la introducción de cualquier modificación o innovación en el ámbito digital. El presupuesto digital estaba centralizado en IT y éste respondía según diferentes criterios a los requerimientos que tenía.

En el nuevo mundo, cuando un departamento o función empresarial decidía acometer cualquier innovación, podría contratar directamente y desarrollar en la nube pública, luego si la innovación entraba en la cadena operativa, IT lo asumía si podía o no lo asumía y quedaba como un eslabón suelto.

Los sistemas híbridos pueden propiciar un cambio empresarial cultural que puede traer ventajas sustanciales, para lidiar con ambos escenarios. Los departamentos pueden experimentar en la nube pública directamente, accediendo mediante la red hibrida, manteniendo las mismas ventajas de inmediatez que en el caso de acceso directo.

IT a su vez obtiene una visión conjunta de explotación, le permite repartir las cargas de la manera más óptima en cada momento ya sea por consideraciones económicas u operativas y le permite imputar el coste a cada usuario interno de igual manera que las nubes públicas.

Por si fuera poco, el modelo de negocio de los proveedores de hiperconvergencia, por ejemplo, se ha movido a una suerte de pago por uso, en lugar de licenciamiento acercándose mucho a los modelos de nube pública.

Las nubes híbridas como solución

La consideración de nubes híbridas creemos que tiene numerosas ventajas desde el punto de vista, no solo de constitución, sino de operación.

Probablemente el futuro determinará que habrá muchas cargas en muchas nubes públicas y la hibridación nos permitirá tener una ventana única hacia todos los recursos que estamos utilizando, cuantificarlos y optimizarlos. Aunque solo fuese por esto, probablemente merezca la pena tomar como germen de una aproximación global a la nube el paradigma híbrido.

Económicamente puede ser interesante porque permite aquilatar de manera muy precisa cual es la infraestructura que tenemos en propiedad, permite, además, en este ámbito optimizar el reparto de cargas entre diferentes nubes públicas y evita la excesiva dependencia que algunos perciben en relación con esas nubes públicas.

Impulsará el despliegue de nubes de manera masiva en el ámbito de la empresa

(Versión en inglés)

The hybrid cloud, when the good is in the middle

If hybrid cars are in fashion, in the world of IT systems we were not going to stop having something hybrid.

Something hybrid has attributes that allow it to handle itself in two different areas, which in cars translates into either I go in electric mode or in combustion mode or I even go at the same time in both modes, the same thing occurs in the world of the cloud.

The cloud or clouds are fundamentally of 3 types, the private cloud, it is a cloud that a certain organization installs and maintains, we call it cloud because it has all the procedures of the IT work in the cloud, it has several provisions or several physical sites where they are installed Data centers and backup, security and resilience procedures are adapted to those expected from a cloud, fundamentally they are automated.

On the contrary, what we call public cloud is one that provides a service that can be accessed by any organization, I as a company or even as an individual can rent computing capacity, network management and storage management and upload my software to run on said remote and virtual infrastructure. Examples of providers are, to name the largest, Amazon Web Services (AWS), Microsoft Azure (MA) and Google Cloud Platform (GCP).

There is a third type that is probably the one that seems to be the one that is going to be most used, especially among companies from a certain size, medium and large. This third type is the hybrid cloud, that is, it is a private cloud that has extensions in public clouds, or what is the same, the software runs on my infrastructure, but when I do not have enough infrastructure or I am interested in having a part of the infrastructure In a specific geography due to latency, I use a public cloud as an extension of my private cloud.

What are the advantages of the hybrid cloud?

A mixed approach like this has multiple advantages that derive from the discretionary advantages of the private and the elasticity advantages of the public. We are going to try to number one and the other, also with some limitation.

The private cloud approach allows maintaining the sovereignty of the data, that is, it allows direct control and exclusive access to the data produced or managed by the company or public entity, this is especially important in regulated entities, whether they are public entities that require residence. in national territory of the data, for example in financial companies subject to very rigorous regulations and inspections.

The public cloud approach, allows, for example, to scale in situations of peak demand practically automatically in immediate terms and practically without restrictions at the same time, for example, it allows physically placing applications on the other side of the world so that, if it is sensitive to latency, you can give immediate response.

If we have what has been called a hybrid cloud, we can have the sensitive data in our facilities or we can articulate that certain load run in a public cloud.

Perhaps the most important thing is that with the hybrid cloud concept we can put the entire organization to always work in cloud mode (immediacy of resources) in a controlled way so that we can know what we are doing as an organization, where our efforts are and our expenses.

From the operational point of view, the entire organization works in cloud mode, the procedures are automatic as in the cloud (even if we have the infrastructure hosted in our data center) and occasionally or constantly we put workloads in public clouds.

The marketing department will be able to test concepts immediately, in some cases they will run within the local infrastructure in many others in the public infrastructure, but the action will be automatically mediated by the hybrid cloud software that will place the loads wherever it is more convenient following economic or service criteria.

An important advantage of this hybrid concept is that it leads us towards a clearly multi-cloud or “multicloud” scheme. We can choose in which public cloud we want to always place the loads, reducing the dependency that some executive areas perceive in relation to public cloud providers.

In other words, a business may decide to place certain compute or storage loads on Microsoft Azure and other loads on Amazon Web Services or Google Cloud Platform, for example, depending on economic or operational criteria.

This can be done in a relatively transparent way having access to a single console from where we can see the set of all the company’s loads knowing where each one is, what the set and parts cost us and being able to vary location or size at any time.

Hybridity is the dream of many IT departments that have to deal with requests for agility and an environment that can get out of control by external executions where at times there is no single vision of what is being done and where.

How to build a hybrid cloud, the hyperconverged option

The physical construction of a hybrid cloud can be approached in different ways, in principle, a software layer is enough that allows us to extend the loads in the most transparent way possible to public clouds, be they in computing or storage areas or of both.

One of the architectures that has great acceptance in the industry is what is called hyperconverged infrastructure (HiperConverged Infrastructure, HCI in English), it begins with the deployment of a minimal infrastructure, typically with units that consist of a server, flash memory and / or hard disk and embedded networking elements, we are talking about a very compact equipment that fits us in a small rack, typically 2U.

Each of the server, memory and networking units constitutes a node and nodes are added depending on the needs, sets of nodes constitute “clusters” in each node virtual machines are constituted and a virtual machine controller (pure software) assumes for example, memory management by replicating the data through the cluster components making the system resistant to failures, if a unit falls, the virtual machine is immediately recreated on another

node and the data is accessible thanks to replication (copy data across nodes), replication makes typical SAN or Raid backup systems unnecessary.

This way of managing the nodes in a compact way, that is to say without thinking in terms of computation and storage separately, is what gives this architecture the “hyper-convergent” character.

Hybrid cloud providers, or hyperconvergence, are independent of the hardware used, they maintain a list of hardware, specifications, from various manufacturers that can be purchased separately to mount that part of the infrastructure that we are going to have in our data center.

The cultural implications of hybridization.

There is a certain organizational tension right now because we are in a moment of transition. In the old world, any department of the company required the direct services of the IT department for the introduction of any modification or innovation in the digital field. The digital budget was centralized in IT and it responded according to different criteria to the requirements it had.

In the new world, when a department or business function decided to undertake any innovation, it could contract directly and develop in the public cloud, then if the innovation entered the operational chain, IT assumed it whether it could or not, it assumed it and remained as a link loose.

Hybrid systems can bring about a cultural business change that can bring substantial advantages, to deal with both scenarios. Departments can experiment in the public cloud directly, accessing through the hybrid network, maintaining the same immediacy advantages as in the case of direct access.

IT, in turn, obtains a joint vision of exploitation, allows it to distribute the loads in the most optimal way at all times, whether due to economic or operational considerations, and allows it to allocate the cost to each internal user in the same way as public clouds.

As if that were not enough, the business model of hyperconvergence providers, for example, has moved to a kind of pay-per-use, rather than licensing, getting very close to public cloud models.

Hybrid clouds as a solution.

The consideration of hybrid clouds, we believe that it has numerous advantages from the point of view, not only of constitution but also of operation.

Probably the future will determine that there will be many loads in many public clouds and hybridization, will allow us to have a single window towards all the resources that we are using, quantify and optimize them, if only for this, it is probably worth taking as a germ of an approximation global to cloud the hybrid paradigm.

Economically they can be interesting because it allows us to assess in a very precise way which is the infrastructure that we own, it also allows, in this area, to optimize the distribution of loads between different public clouds and avoids the excessive dependence that some perceive in relation to those public clouds.

It will drive mass cloud deployment at the enterprise level.