El volcán de La Palma entra en fase explosiva: ¿qué significa? ¿Es más peligroso?

El Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN) detecta un aumento del tremor volcánico

Imagen tomada por el satélite Copernicus del volcán de Las Palmas
Imagen tomada por el satélite Copernicus del volcán de Las PalmasEUROPEAN UNION, COPERNICUS SENTIEFE

El volcán Cumbre Vieja, que tiene nueve bocas activas, entró este martes por la noche en una fase más “explosiva”. Los científicos del Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN) informaron en su cuenta en Twitter que la “Red Sísmica Canaria está registrando un fuerte incremento en la amplitud del tremor volcánico, que es indicador de la intensidad de la actividad explosiva estromboliana en las bocas activas en este momento”.

Es decir, tiene una actividad más intensa y se generan más explosiones, pero ello no implica que sea necesariamente más peligrosa. Carmen López, directora del Observatorio Geofísico del IGN, ha explicado en una entrevista en la televisión autonómica de Canarias que se producen más explosiones porque el gas sale más lento. Aunque disminuye la cantidad de gases que expulsa el volcán, salen menos rápidos y al concentrarse se producen las explosiones.

Ha cambiado el tipo de actividad. Desde ayer teníamos fuentes de lava emanando del cráter. Hoy tenemos pulsos de lava. Ha disminuido la cantidad de gases. Es muy típico y normal que todo el gas salga de forma bastante rápida al principio. Hoy estamos viendo un ascenso más lento que permite a los gases concentrarse y explotar”, ha indicado la experta.

Mientras, la lava que mana del volcán sigue su curso hacia la costa, más lento de lo previsto, a unos 120 metros por hora aproximadamente, pero arrasando todo lo que se encuentra a su paso, incluidos 200 inmuebles. La superficie afectada por las coladas de lava asciende ya a 153 hectáreas de terreno, según el cálculo que realiza el INVOLCAN a partir de las imágenes de satélite del programa Copernicus. Además, la gran cantidad de ceniza y de humo que conlleva la erupción hace que cada día se estén emitiendo a la atmósfera entre 6.140 y 11.500 toneladas de dióxido de azufre (SO2).

Mientras tanto, los científicos siguen tratando de averiguar el tiempo que tardará el volcán en dejar de estar en erupción, que, según el Involcan, podría oscilar entre 24 y 84 días, con una media de 55 días, o lo que es lo mismo, podría seguir expulsando lava al menos hasta noviembre o incluso llegar a diciembre. El dato lo han obtenido analizando las erupciones históricas ocurridas en la isla de La Palma desde la última, que tuvo lugar en Teneguía en 1971 y duró 24 días, a la más larga, en Tehuya, en 1585, que se prolongó durante 84 días.