Sanidad sólo controlará los casos graves y vulnerables de covid

La nueva estrategia de vigilancia para «gripalizar» la covid plantea una etapa de transición hasta el sistema centinela que se implantará en 2023

La consejera de Sanidad del Gobierno de Aragón, Sira Repollé (izq.); la ministra de Sanidad, Carolina Darias y la secretaria de Estado de Salud, Silvia Calzón (dcha.), en la rueda de prensa para informar de lo tratado en la Jornada del Sistema Nacional de Salud sobre Vigilancia de Salud Pública, en el Edificio Pignatelli de Zaragoza
La consejera de Sanidad del Gobierno de Aragón, Sira Repollé (izq.); la ministra de Sanidad, Carolina Darias y la secretaria de Estado de Salud, Silvia Calzón (dcha.), en la rueda de prensa para informar de lo tratado en la Jornada del Sistema Nacional de Salud sobre Vigilancia de Salud Pública, en el Edificio Pignatelli de Zaragoza FOTO: Fabián Simón Europa Press

Los consejeros de las comunidades autónomas y la ministra de Sanidad, Carolina Darias, han abordado hoy la nueva estrategia que regirá la vigilancia y el control de la Covid-19 a partir de ahora, y que se ha concretado en la llamada “Declaración de Zaragoza”. Este cambio de rumbo se ha justificado por la mejora de los datos epidemiológicos de las últimas semanas, que han puesto como objetivo “gripalizar” la pandemia y cambiar la forma en la que la abordarán los sistemas sanitarios.

Como ya adelantó LA RAZÓN el pasado día 3, el principal objetivo ahora será proteger a las personas más vulnerables a la enfermedad, como los pacientes inmunodeprimidos y su entorno, para evitar la transmisión del virus, lo que se hará de forma individualizada. Asimismo se hará un seguimiento a los brotes en esos entornos vulnerables. De esta manera, a los contactos estrechos de las personas con más riesgo se les realizará una prueba diagnóstica a los 3-5 días de seguimiento. Con ello se pondrá fin a la realización de este tipo de test de forma general entre la población, así como los rastreos.

En la reunión, según ha informado la ministra de Sanidad, Carolina Darias, se ha acordado además una “fase de transición” en el control de la Covid-19 hasta que se implante completamente el sistema de vigilancia centinela de las infecciones respiratorias agudas leves, que se realizará en Atención Primaria, y graves, en atención hospitalaria, en todo el territorio nacional, antes de que termine el primer trimestre de 2023. La ministra Darias ha señalado que la pandemia “ha puesto de manifiesto la debilidad y las mejoras que había que acometer en la vigilancia de Salud Pública”, y la necesidad de acometer cambios “que respondan a los riesgos presentes y futuros”.

El nuevo sistema permitirá detectar los aumentos de la incidencia entre la población general, detectar de forma precoz la aparición de nuevas variantes y medirá la efectividad de las vacunas.

Los métodos de seguimiento de la covid ya implantados (Serlab y Sicah) se mantendrán “ante el riesgo de cambios negativos en el curso de la pandemia y para aportar la información de los casos detectados en atención primaria”, según señala el documento de la Declaración de Zaragoza.

La ministra Darias ha informado también de que se ha decidido fortalecer el sistema de vigilancia de Salud Pública, dotándole de los recursos humanos, tecnológicos y presupuestarios necesarios para el desempeño eficaz de sus funciones. Así, se crearán equipos multidisciplinares de profesionales que desarrollen funciones de vigilancia e intervención en protección de la salud.

En este sentido, la Red Estatal de Vigilancia en Salud Pública estará integrada “por las redes de vigilancia nacionales y de las comunidades y ciudades autónomas, con criterios coordinados de organización, gestión y calidad de la información, así como capacidad de adaptación suficiente para afrontar los retos emergentes y satisfacer las necesidades en constante evolución”.

Uno de los aspectos más destacados del nuevo sistema es que incluirá la vigilancia tanto de las enfermedades transmisibles como de las no transmisibles, violencia y lesiones, determinantes sociales de la salud e inequidades en salud, e integrará la información procedente de otros sistemas de vigilancia como farmacovigilancia, salud animal, seguridad alimentaria, sanidad ambiental y otros. “Es un compromiso muy ambicioso. Va a incluir enfermedades no transmisibles y otros aspectos como la salud animal y ambiental. Todo ello bajo la mirada de ‘One Health’, una sola salud”, ha indicado Darias.

Sobre cuándo se pondrá en marcha el sistema transitorio, superando la actual vigilancia exhaustiva de la COVID-19, la ministra ha reconocido en rueda de prensa que las comunidades y Sanidad tienen “claro el cómo” pero no tanto el “cuándo”.

Por ello, han solicitado a la Ponencia de Alertas que realice una propuesta que sea elevada a la próxima Comisión de Salud Pública, que se celebrará la próxima semana, para “decidir a partir de qué elementos se podría empezar ya a poner en marcha este sistema transitorio para hacer un seguimiento de los casos vulnerables y graves”.

“Apagón” informativo

La ministra de Sanidad ha confirmado que, como ya anunció la semana pasada en la rueda de prensa celebrada tras el Consejo Interterritorial, la periodicidad de la información sobre los datos de la pandemia se va a reducir. De este modo, el informe que elabora el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) con las cifras sobre contagios, fallecidos e ingresos hospitalarios pasará a publicarse a partir de la semana que viene solo dos días, los martes y los viernes.

Por su parte, el documento sobre los datos de vacunación se dará una vez a la semana.