Conductas rebeldes del gato: cómo educarlo para que las deje atrás

Entre las más «conocidas» se encuentran los robos de alimento, la actividad nocturna y el juego eufórico felino y las vocalizaciones

Los felinos son animales de actividad nocturna por naturaleza
Los felinos son animales de actividad nocturna por naturaleza FOTO: La Razón (Custom Credit)

Son varias las conductas rebeldes que puede llegar a presentar un gato que conviva con nosotros en el hogar; entre las más «conocidas» haremos hincapié en los robos de alimento, en la actividad nocturna y el juego eufórico felino y, finalmente, en las vocalizaciones felinas.

ROBOS DE ALIMENTO

En la mayoría de las ocasiones podríamos decir que estos comportamientos no son más que el resultado de la natural curiosidad de cualquier animal, racional o irracional, dotado de cierta inteligencia; en el caso de los gatos estas conductas suelen «autopotenciarse», ya que tras su realización existe un premio: obtención de alimento.

Para evitar estos problemas lo primero que debemos plantearnos es enseñar conductas adecuadas al animal y tener claro que el robo de alimentos, o las incursiones a la basura, se evitaría de forma tan sencilla como sencillo es evitar el acceso del animal a dichos manjares.

ACTIVIDAD NOCTURNA Y JUEGO EUFÓRICO FELINO

Aunque sean pocos los que no tienen clara la siguiente afirmación, diremos que los felinos son animales de actividad nocturna por naturaleza.

Ante este tipo de conductas queremos hacer dos consideraciones: que los juegos eufóricos también pueden darse a lo largo del día y que estos problemas tienen un mejor pronóstico en los animales jóvenes, siendo el tema un poco más complejo cuando persiste en los adultos «siempre jóvenes».

Una forma de evitar el problema es proporcionar suficiente juego y atención al animal a primeras horas de la noche, un rato antes de dirigirnos a nuestros aposentos. Los juguetes que han de ser cazados, perseguidos... son los más adecuados.

VOCALIZACIÓN FELINA

Un gato vocaliza principalmente en su relación con el hombre; los gatos que viven en libertad emiten escasas vocalizaciones y lo hacen exclusivamente en caso de estricta necesidad (celo).

En su relación con el ser humano el gato maúlla y grita solicitando atención, alimento, contacto...

Para conseguir solucionar el problema debemos evitar el refuerzo «inconsciente» del propietario... Ejemplo: el gato maúlla porque requiere nuestra atención y acudimos; el gato gana la partida y maullará siempre, y aún más fuerte si ello es posible, para que sigamos haciéndole caso.

Debemos procurar evitar que el gato tenga «falsas necesidades» para que no pida deforma constante: le tendremos siempre correctamente alimentado y con agua a libre disposición; le ofreceremos suficiente tiempo de contacto y juego a lo largo del día.