Por culpa de esta proteína no tienes ganas de hacer deporte

La ciencia ha descubierto un posible causante de esa pereza que aparece en algunas personas

Mujer descansando
Mujer descansando FOTO: La Razón (Custom Credit)

El deporte es esencial para gozar de buena salud. Así, realizando actividad física de forma recurrente podemos tener menos riesgo de sufrir ciertas enfermedades y al mismo tiempo contar con un correcto funcionamiento de todo el organismo.

El ejercicio no solamente nos ayuda a controlar nuestro peso. Los beneficios de realizar actividad física se cuentan por decenas en el mundo científico. Desde el fortalecimiento del sistema inmunológico a una mejora de las articulaciones son muchos los ejemplos de todos aquellos beneficios que el deporte tiene sobre nuestra salud.

Al mismo tiempo debemos también vigilar la alimentación y el descanso. Aunque el deporte sea un gran pilar de la salud sin estos otros dos hábitos resulta complicado contar con una vida correcta dentro de los parámetros saludables, según los expertos.

Sin embargo, muchas personas suelen abandonar estas prácticas durante algún tiempo. Pese a que vacaciones pueden ser un muy buen momento para realizar deporte esto no siempre se cumple. Por ello, muchos suelen abandonar los buenos hábitos para descansar por completo y la vuelta puede ser un quebradero de cabeza.

Subirse en una báscula tras las vacaciones, así, es uno de los mayores temores de muchas personas. La vuelta del descanso en el periodo estival supone en ocasiones grandes cambios en el peso y composición corporal de las personas. Por ello, en muchas ocasiones se suele recurrir a dietas u otros trucos que traten de poner remedio rápidamente.

Ante esto, tanto gimnasios como las consultas de nutricionistas empiezan a llenarse cuando esto sucede lo que provoca que, económicamente hablando, esta sea una de las mejores épocas del año para el negocio.

Así las cosas, cuando abandonas estos hábitos puede que nos cueste mucho recuperarlos. La desadaptación, no obstante, podría tener un causante que aliviará a más de uno.

Una proteína como culpable

Según una reciente investigación de la Universidad de Leeds, en Reino Unido, parece existir una proteína que lastra nuestra activación. Así, por culpa de la conocida como Piezo1 endotelial, aquellos que están semanas sin hacer ejercicio pueden no encontrar las ganas durante tiempo.

Esta proteína hace que los capilares sanguíneos de los músculos crezcan y cuenten con un correcto corriente sanguíneo. Sin embargo, aquellos que no disponen de ella no tienen tanta sangre y el esfuerzo al hacer deporte debe ser superior. Además, con esto llega menos oxígeno a los músculos.

Por este motivo, el estudio relaciona esta proteína con unas menores ganas de realizar deporte. Según los investigadores esta sensación de cansancio mayor genera que las personas no quieran moverse. Además, suplementario con la proteína Piezo1 mejoraría la irrigación sanguínea haciendo más fácil la práctica deportiva.