Vaticano

León XIV lamenta que la vida, muchas veces, se reduzca a una competición

Ángelus en la plaza de San Pedro del Vaticano

Pope Leo XIV delivers his blessing as he recites the Angelus noon prayer from the window of his studio overlooking St.Peter's Square, at the Vatican, Sunday, Aug. 31, 2025. (AP Photo/Andrew Medichini)
León XIVASSOCIATED PRESSAgencia AP

El Papa León XIV lamentó este domingo que "muchas veces reducimos la vida a una competición" e instó a que la Iglesia "sea para todos un taller de humildad", durante el rezo dominical del Ángelus en la plaza de San Pedro del Vaticano.

Es necesario "repensar cómo muchas veces reducimos la vida a una competición, cómo perdemos la compostura con tal de obtener algún reconocimiento, cómo nos comparamos inútilmente unos con otros", dijo el pontífice estadounidense y peruano ante los miles de fieles reunidos en la plaza vaticana para escucharle.

El Papa destacó la importancia de "una cultura del encuentro que se nutre de gestos que acercan", algo que "no siempre es fácil" en el mundo de hoy "no tanto en la familia, sino en las ocasiones en que importa 'hacerse notar'. Entonces, el estar juntos, se transforma en una competición".

Es ahí donde se vuelve "muy importante vernos a través de la mirada" de Jesús y "repensar cómo muchas veces reducimos la vida a una competición, cómo perdemos la compostura con tal de obtener algún reconocimiento, cómo nos comparamos inútilmente unos con otros".

"Detenernos a reflexionar", explicó, "es una experiencia de libertad" y "la humildad, en efecto, es ser libre de uno mismo" que nace cuando "podemos permitirnos mirar lejos, no la punta de nuestros pies" porque "quien se engrandece, en general, parece no haber encontrado nada más interesante que sí mismo y, en el fondo, tiene poca seguridad en sí".

"Pero quien ha comprendido que es muy valioso a los ojos de Dios (...) posee una dignidad que brilla por sí sola. Esa se coloca en primer plano, copa el primer lugar sin esfuerzo y sin estrategias, cuando en vez de servirnos de las situaciones aprendemos a servir".

Por ello "pidamos hoy que la Iglesia sea para todos un taller de humildad, esa casa en la que siempre se es bienvenido, donde los puestos no se conquistan", concluyó.