¿Por qué sí le compraría a mi hija el nuevo Apple Watch? ¿Y por qué no?

El Apple Watch Series 6 viene con una nueva configuración que puede resultar muy interesante para padres y madres

¿Por qué sí le compraría a mi hija el nuevo Apple Watch? ¿Y por qué no?APPLE / HANDOUT HANDOUTEFE

Mi hija tiene 7 años. Y como muchos y muchas de su edad, ya pide su propio móvil. Algo que no llegará hasta dentro de mucho tiempo. A pesar de que algunos de sus compañeros y compañeras ya lo tengan. Aquí nace el eterno conflicto entre los dos argumentos más conocidos para padres y madres. En una esquina: “Pero Fulanita lo tiene, pero a Menganito se lo regalaron” y en la otra esquina: “Si Menganita se tira de un puente…” Y así hasta que cumplan 58 años.

Los motivos para comprar o negar un móvil a un menor de 13 años son propios y personales. Ahora, hay alternativas al dispositivo que pueden ser interesantes y enseñan varias nociones. La primera de ellas, la responsabilidad. Es decir, madurez para cuidar y respetar el uso de la tecnología. Aprender qué sitios puede visitar, qué mensajes enviar y a quién, en quién confiar y también a cuidar un dispositivo tecnológico, para que a los dos días no aparezca con la pantalla rota.

Al mismo tiempo un dispositivo conectado nos permite saber dónde está, que nos avise en caso de emergencia, que pueda comunicarse de forma sencilla con sus amigas y amigos y que sea capaz de desarrollar una rutina (de estudio, de alimentación, de sueño, de ejercicio, etc.). Y, obviamente, le hace pensar que es mayor.

Para muchas de estas opciones existe la posibilidad de comprar un cuadernillo e ir anotando y planeando las rutinas, es cierto. Pero no podemos negar que esta generación se ha criado con una pantalla en la mano. Tener un reloj inteligente tiene sus ventajas y sus desventajas. Así que por esto le compraría a mi hija un Apple Watch Serie 6.

Una de las características más interesantes es que tiene un modo llamado Configuración familiar, que nos permite controlar las aplicaciones y el uso de las mismas que realiza con el reloj, desde nuestro teléfono. Y, lo más importante, que esto se puede hacer con móviles que no sean Apple. El reloj envía alertas de localización (“Ha llegado al colegio”, “Se encuentra en el parque”, etc.), se puede configurar para crear una rutina de estudio (limita las alertas entrantes para evitar las distracciones y no permite abrir ciertas aplicaciones, como juegos). También es posible seleccionar los contactos con los que se puede comunicar quien lo lleve y hasta los mensajes enviados. Todo esto puede ser muy útil para enseñarle la importancia de la privacidad y el respeto por la tecnología. Un primer paso hacia un teléfono necesario.

La otra cara de la moneda

La otra cara de la moneda es, primero y principal, si de verdad necesita un reloj inteligente, algo que depende mucho de la edad, dónde vive y sus rutinas. También hay que estar muy alerta a los permisos que se otorgan a las aplicaciones y cómo se gestionan los mismos. Algo que en adultos es fundamental, en menores es primordial. Permitir el uso de micrófono o localización para ciertas apps no es necesario. Al igual que la capacidad para conectarse a redes wifi abiertas que pueden hacer que el dispositivo sea vulnerable a ataques. El manejo de los datos privados también debe ser algo que tengamos muy en cuenta.

Como en todo lo vinculado a la educación, no se trata de algo que sea entre 9 y 12 años SÍ y hasta los ocho un taxativo NO. Cada niños y niña tiene un grado de madurez y unas necesidades diferentes. El nuevo Apple Watch es sin duda una herramienta muy interesante…usada con mano o mejor dicho con muñeca.