Los 10 retos virales más peligrosos: de echarse vodka en el ojo a lamer tapas de váter

La reciente muerte de un niño italiano por el ‘Goofy humano’ ha puesto sobre la mesa, de nuevo, los riegos de unas prácticas cada vez más extendidas en las redes sociales

Seguir un baile más o menos gracioso, recrear fotografías de la infancia o tirarse un cubo de agua encima son algunos de los retos que se han popularizado en las redes sociales en los últimos años. Unos nacen con el sencillo propósito de entretener y otros, además, cuentan con un factor solidario importante. Sin embargo, no hay que perder de vista que existen otros completamente diferentes que han llevado al límite a niños y adolescentes de todo el mundo, dando lugar a accidentes, robos, desapariciones o suicidios.

El último ha tenido lugar esta semana. Se llama Jonathan Galindo y ha provocado que un niño de 10 años se quite la vida en Italia. El proceso es bastante similar al de algunos ya conocidos: un persona anónima (en este caso caracterizada como Goofy, el amigo del dibujo animado Mickey Mouse) propone un desafío de terror a sus objetivos. De tal modo que, primero, contacta con ellas a través de Facebook, Instagram, Twitter y TikTok y, después, les encarga misiones “de valentía". ¿Qué quiere decir esto? Pues que incluyen riesgos para su vida.

La primera víctima conocida de este reto se precipitó desde su balcón situado en un decimoprimer piso. Según varios medios locales, el pequeño salió por la ventana de su casa, trepó por la barandilla y se dejó caer al vacío tras dejar una nota que decía: “Lo siento, mamá. Tengo miedo al hombre de la capucha”. Este no es el primer reto viral peligroso que nace en las redes sociales. Hace unos años, se popularizó la ballena azul y el abecedario del diablo en los colegios de Primaria, que proponían pruebas a cambio de no resultar dañados con tijeras, cúteres, punzones...

Este tipo de pruebas pueden cautivar a los jóvenes que de por sí tienden a ser impulsivos y sentirse atraídos por comportamientos que llaman la atención, especialmente en las redes sociales. Es importante destacar que el cerebro de los adolescentes todavía se están desarrollando. La parte encargada del pensamiento racional, la corteza prefrontal, no completa su formación hasta los 25 años. Por esta razón, los adolescentes son naturalmente más impulsivos y tienden a actuar antes de pensar totalmente en las consecuencias. A lo que hay que sumar que las redes además premian el comportamiento escandaloso. Por lo que cuando más alboroto, más impacto consiguen.

Este mundillo digital es prácticamente irreflexivo y el miedo a sentirse desplazado o no estar integrado es real. Especialmente, entre los jóvenes. De esta forma, han surgido desafíos muy peligrosos que transmiten una falsa idea de unidad y diversión, alertando tanto a padres como profesores, pues su realización podría llevar a la muerte a sus protagonistas. Ejemplos hay muchos, pero estos son sólo algunos de los que han trascendido la zona virtual hacia la vida real.

Lamer tapas de váter

Consiste en hacer exactamente lo que dice su nombre. El último caso conocido es el de un influencer de 21 años y de California (Estados Unidos) que ha dado positivo por coronavirus tras realizar semejante práctica. El joven se grabó en el servicio de un aeropuerto lamiendo un inodoro, imitando lo que previamente ya había hecho otro usuaria de TikTok: Ava Louise. El diario DailyMail mostró la publicación del joven en redes sociales, donde se mostró en una cama de hospital, poco después de lo cual su cuenta en Twitter fue suspendida.

El juego de la asfixia

Se trata de una práctica basada en la autoestrangulación o en el estrangulamiento por otra persona para restringir la llegada de oxígeno al cerebro, induciendo un estado eufórico breve e intenso causado por la hipoxia cerebral. Los jóvenes que lo han realizado destacan el subidón que experimentan justo antes de perder la conciencia. Después, cuando se recuperan la conciencia, además, parece producirse otro momento similar de placer.

Flaming cactus challenge

Consiste en comer un cactus en llamas. Así tal cual. Y, por si fuera poco, después de cometer semejante bobería, después el protagonista deberá beber una cerveza desde una zapatilla de deporte. El primero que lo realizo fue el youtuber Baddy 3shoez, cuya proeza cuenta con más de 83.000 visualizaciones en YouTube.

The Shell Challenge

El objetivo es comerse cualquier alimento o producto con su propio envoltorio o cáscara. Si se trata de fruta, por ejemplo, el objetivo es ingerir una naranja o una piña en su totalidad, incluyendo su cobertura. En problema llega cuando el fin es tomar la cáscara de un huevo o el plástico de una chocolatina. Snapchat es una de las redes sociales que las más se está extendiendo el reto, estando por el momento bastante localizado en Estados Unidos.

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He’s at it again!! @liamrhamm #shellonchallenge

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La ballena azul

Este juego tiene su origen en Rusia y circula por las redes sociales desde hace algunos años. ¿En qué consiste? Las víctimas son niños y adolescentes, que son invitados a superar una prueba diaria durante 50 días. Éstas pueden ir desde estar 24 horas viendo vídeos de terror hasta acercarse al borde de un precipicio y autolesionarse haciéndose cortes en los brazos. El término ballena azul se refiere al fenómeno de los varamientos en los cetáceos, que se compara con el suicidio, el último desafío que tienen que superar. Para completa las tareas existen los llamados tutores en línea, que utilizan perfiles falsos en Facebook y reparten mensajes con los desafíos por medio de esta red social o a través de WhatsApp.

Benadryl Challenge

Se trata de un un desafío en el que los usuarios deben tomar una cantidad elevada de Benadryl, un antihistamínico utilizado para el tratamiento de alergias, para que se lleguen a producir alucinaciones y después publicar las reacciones en la red social.

Tide Pod Challenge

Esta prueba que están realizando los jóvenes de Estados Unidos consiste en comer, cocinar o morder cápsulas de detergente de la marca Tide, que presenta un particular sabor a fruta. Si bien se trata de un reto que comenzó en 2016, últimamente se ha puesto de moda entre los adolescentes americanos.

Knockout

Consiste en atacar a un peatón cualquiera por la calle, golpearlo y dejarlo inconsciente mientras se graba. Todo ello con el objetivo de compartirlo en redes sociales.

El abecedario del diablo

El macabro juego, que llegó a España hace unos años, consiste en rascar el dorso de la mano o de la muñeca de otro niño mientras le pregunta las letras del abecedario. El joven debe decir una palabra que empiece con la letra en cuestión hasta llegar a la Z. El resultado: manos repletas de marcas y heridas importantes.

Momo

Este reto pone en peligro la vida de los adolescentes mediante mensajes de WhatsApp en los que se amenaza o se proponen una serie de arriesgados juegos, como colocar cuchillos en el cuello. Se trata de una forma de ciberacoso que se apoya en amenazas para convencer a personas de realizar tareas o acciones.