Apple ha demandado a una empresa de Israel por espionaje, pero hay algo que no dicen…

El gobierno de Biden ha declarado a la empresa una amenaza para la seguridad interna. Pero unos años atrás era propiedad de Estados Unidos. ¿Qué está ocurriendo de verdad?

EE UU acusa a una firma israelí de ciberespionaje
EE UU acusa a una firma israelí de ciberespionaje

Parece una novela de espías. Todo comenzó esta semana cuando Apple presentó una demanda contra la firma israelí NSO Group, un fabricante de software de vigilancia, alegando que la empresa hizo un mal uso de los productos y servicios de Apple en sus intentos de colocar software en los iPhones de ciertos usuarios. Básicamente acusa a la firma de usar sus dispositivos para espiar. Algo de lo que ya hablamos previamente.

La demanda alega que NSO Group realizó “esfuerzos concertados en 2021 para apuntar y atacar a los clientes de Apple, los productos y servidores de Apple y a Apple a través de malware y spyware peligrosos”. Según la firma de la manzana, la compañía israelí ha desarrollado técnicas de piratería para instalar su software en los teléfonos móviles de Apple sin el conocimiento o consentimiento del usuario.

Por su parte, el NSO Group asegura que sus productos son utilizados por agencias gubernamentales de inteligencia y de aplicación de la ley para combatir el terrorismo y el crimen. “Se han salvado miles de vidas en todo el mundo gracias a las tecnologías de NSO Group utilizadas por sus clientes – explicaban en un comunicado –. Los pedófilos y terroristas pueden operar libremente en refugios tecnológicos seguros, y proporcionamos a los gobiernos las herramientas legales para combatirlo”.

Desde la fundación de NSO en 2010, sus ejecutivos han dicho que venden software espía a los gobiernos solo para su interceptación legal, pero el uso que han hecho de este software gobiernos como el de México o el de los Emiratos Árabes Unidos (para espiar activistas, periodistas y rivales políticos), más una demanda similar a la de Apple hecha en 2019 por WhatsApp, siembra algunas dudas de qué gobiernos usan la tecnología y con qué propósito.

El software espía de NSO Group permite infectar un móvil sin que el usuario tenga que descargarse un correo o aceptar las condiciones de una página. Es un ataque muy efectivo y que podemos llevar en el móvil meses sin darnos cuenta de ello. El software permite obtener acceso al contenido completo del teléfono: mensajes de texto, correos electrónicos, grabar llamadas telefónicas, capturar sonidos e imágenes de sus cámaras y rastrear el paradero de la persona.

Con esto en mente el gobierno de Estados Unidos ha puesto a NSO Group en su lista negra, lo que significa que ninguna organización estadounidense puede trabajar con NSO. Algo que sorprende un poco…

NSO Group fue fundada en 2010 por tres ingenieros israelíes: Niv Karmi, Omri Lavie y Shalev Hulio. Cuatro años después vendieron la empresa por 130 millones de euros… a una compañía estadounidense. Entre 2014 y 2019 NSO Group fue una empresa dirigida por capital estadounidense hasta que en febrero de 2019 se la volvieron a vender, al menos el 60% de sus acciones, a los fundadores. Apenas tres meses después de eso, llegó la demanda de Whatsapp por espionaje. ¿Coincidencia? No tanto, teniendo en cuenta que la firma estadounidense que compró NSO Group, se llama Francisco Partners y tiene su sede al lado de las oficinas de Facebook (propietaria de Whatsapp). Es decir, mientras era propiedad de Estados Unidos, no había ningún conflicto, pero cuando volvió a manos de otros, se trata de espionaje. Por si esto fuera poco, el mayor inversionista en NSO, a nivel individual, es el fondo público de pensiones de Oregón, en Estados Unidos.

Esto recién empieza.