«La Casa del Dragón», un spin-off a sangre y fuego

La serie que estrena HBO el lunes desarrolla aún más el universo «Juego de Tronos», con intervención del autor

La casa del dragón
La casa del dragón FOTO: HBO

En pleno verano se estrena una de las series que ha levantado más «hype» en los últimos tiempos. Para quien la saga «Juego de Tronos» no fue suficiente, HBO se guardaba en la recámara los derechos de la adaptación audiovisual de la obra predecesora de George R. R. Martin, «Fuego y Sangre». En esta adaptación bajo el título «La Casa del Dragón» se cuenta la historia de la Casa Targaryen y las raíces de Khalesee, 200 años antes de donde arrancaba la trama de «Juego de Tronos».

El primer paso para todo fan de este universo de HBO seguirá siendo ajustar el brillo de la pantalla. La oscura noche y las antorchas seguirán siendo uno de los escenarios principales de la trama. Mientras los dragones escupen fuego, los lobos aúllan justo antes de hacer correr la sangre. Siendo fiel a la filosofía, este spin off tampoco ahorra en imágenes explicitas tanto de mutilaciones o desmembramientos como escenas de contenido sexual.

El actor británico Matt Smith, en el papel de su carrera, interpreta al príncipe Daemon Targaryen, hermano menor del rey Viserys y heredero al trono. Según describe la productora de esta serie de 10 capítulos que se estrena el lunes (vuelve el día de «Juego de Tronos»), «Daemon es un guerrero incomparable y un jinete de dragones que posee la verdadera sangre del dragón». «Pero se dice que cada vez que nace un Targaryen, los dioses lanzan una moneda al aire…», añaden. Así, este personaje tendrá que luchar contra su destino y su ambición insaciable.

Mientras reconoce que los showrunners de este spin-off sobre los Tragaryen han atendido la mayoría de sus sugerencias, R.R.Martin ha aprovechado estos días de «promo» para saldar cuentas con los showrunners de «Juego de Tronos». «Para las temporadas 5 y 6, y sobre todo para las 7 y la 8, me dejaron bastante de lado. ¿Por qué? No lo sé, tendrás que preguntárselo a ellos», ha contado a The New York Times refiriéndose a los showrunners mencionados.

Así, aunque una adaptación audiovisual de una novela nunca está exenta de polémicas o críticas de los fans de los libros, parece que la comunicación para este último trabajo de R.R.Martin y HBO ha sido más fructífera. Concretamente, en varias entrevistas el autor de 73 años reconocía tres de las sugerencias que ha aportado en esta serie. Una de las obsesiones de George ha sido dotar de e identidad propia a cada dragón que interviene en la trama. A pesar de ello, siempre hay seguidores de la serie a quienes las logradas animaciones y recreaciones de la producción no les parecen suficientemente creíbles, no alcanzando el nivel de su imaginación durante la lectura. George también desvelaba, que aunque en esta primera temporada se verán 9 dragones, la idea es que a lo largo de toda la serie aparezcan otros 8.

Otra de las influencias del autor ha sido la de prestar mucha atención a la heráldica y simbolismo de cada Casa. El showrunner Ryan Codal lo justificaba así durante una de las presentaciones: «Estamos en un tiempo de paz, riqueza y prosperidad, casi de alta decadencia. Todos quieren celebrarse a sí mismos y mostrar los colores de su Casa, mostrándose orgullosos de ellos cuando marchan a los torneos».

La última sugerencia, y casi exigencia, de George era recuperar el personaje del rey Jaeharys II, uno de los motivos que acumuló más reclamaciones por parte de los lectores de «Juego de Tronos», con respecto a la serie. Los anteriores showrunners lo justificaban por «razones de claridad», mientras que Codal lo corrige: «George tenía una china en el zapato por ello y quería que lo arregláramos».