Diez bibliotecas que hay que visitar una vez en la vida

En el día del libro nos vamos de viaje por esas bibliotecas que se han convertido en auténticos monumentos

Imagen de la impresionante Biblioteca de Nueva York
Imagen de la impresionante Biblioteca de Nueva YorkShutterstockShutterstock

Hoy es el día del libro y aunque la pandemia nos obliga a permanecer cerca de casa, sí podemos aprovechar la ocasión para hacer la lista de esas bibliotecas que habría que visitar al menos una vez en la vida, pues están consideradas como las más bellas del mundo, según el ranking elaborado por Civitatis, especialista en visitas guiadas.

La primera de ellas puede ser, sin duda, el Trinity College de Dublín, ya que posee la biblioteca de investigación más grande de Irlanda. Más de cuatro millones de libros son custodiados por esta famosa biblioteca que, desde el año 1801, recibe un ejemplar de todos los volúmenes publicados en Gran Bretaña e Irlanda. Además, no es un lugar exclusivo para estudiantes, ya que se puede visitar en calidad de turista. En su interior destaca la «Long Room», la sala más antigua de la biblioteca, repleta de infinitas estanterías de madera, bustos de mármol, pequeñas escaleras y un arpa antiquísima que se ha convertido en la insignia nacional.

Biblioteca Trinity College de Dublín
Biblioteca Trinity College de DublínShutterstockShutterstock

El viaje continúa por Brasil y nos lleva hasta Río de Janeiro, donde se halla el Real Gabinete Portugués de Lectura, uno de los mejores ejemplos arquitectónicos del llamado estilo neomanuelino. Este tipo de edificios, levantados entre mediados del siglo XIX y principios del XX, rescataba el estilo gótico-renacentista vigente en la época de los descubrimientos del reinado de Manuel I de Portugal. La sobrecargada decoración del Real Gabinete Portugués de Lectura se configura como un exponente perfecto de esta estética.

De vuelta en Europa, en los Alpes austríacos, a unas tres horas en coche de Viena, se encuentra el monasterio de Admont, fundado en el año 1074. Convertido en uno de los principales centros culturales y espirituales de la Edad Media, la abadía empezó a recopilar importantes libros para custodiarlos en su archivo. Sin embargo, no sería hasta el siglo XVIII cuando se llevaría a cabo una colosal obra que daría lugar a una de las bibliotecas más bonitas del mundo, una auténtica «catedral de luz». Considerada por muchos como la Octava Maravilla del Mundo, la biblioteca destaca por sus cúpulas decoradas con coloridos frescos, sus estanterías con tonos blancos y dorados, las curiosas puertas secretas y las esculturas de Josef Stammel.

Conocida oficialmente como la Biblioteca General Histórica de Salamanca, nuestro país presume de tener la biblioteca universitaria más antigua de España. Fundada por Alfonso X El Sabio, la biblioteca ha estado ubicada en diferentes recintos de la universidad salmantina y ha vivido varias reformas. De hecho, tras un derrumbe en 1664, el centro quedó sin biblioteca durante casi un siglo. La Antigua Librería fue construida en el siglo XVIII y destaca por sus estanterías de pino y su antiguo mobiliario.

Detalle de la Universidad de Salamanca
Detalle de la Universidad de SalamancaShutterstockShutterstock

Al otro lado del charco, la biblioteca pública de Nueva York es muy frecuentada por estudiantes e investigadores, pero, también, por los turistas. Una época especialmente emocionante para conocer este edificio es en Navidad, ya que en el cercano Bryant Park se instala una pista de patinaje sobre hielo y un mercadillo. Otra de las bibliotecas más bonitas del mundo se encuentra en Baltimore, la ciudad más poblada del Estado de Maryland. El edificio fue construido a finales del siglo XIX gracias a George Peabody, conocido como el padre de la filantropía moderna. Su impresionante sala de lectura destaca por sus pisos repletos de columnas y balconadas de hierro forjado. Por su parte, en México nos encontramos con una de las bibliotecas más bonitas del país en la ciudad de Puebla. La biblioteca Palafoxiana fue fundada por el obispo español Juan de Palafox y Mendoza en el año 1646, lo que la convierte en la biblioteca pública más antigua de América.

De nuevo en Europa, la ciudad alemana de Stuttgart cuenta con un archivo de lo más moderno donde el minimalismo y los colores claros son los protagonistas. El edificio, inaugurado en 2011, fue diseñado por el arquitecto Eun Young Yi y cuenta con 11 plantas repartidas en 20.000 metros cuadrados de superficie. Muchos de sus visitantes comparan a este lugar con un gigantesco cubo de Rubik que bien merece una visita.

Y tampoco defrauda la Biblioteca Nacional de Austria, uno de los rincones más encantadores de Viena. Construida en el siglo XVIII bajo el mandato del emperador Carlos VI, la Biblioteca Nacional Austriaca es una de las más bonitas del mundo. En su Sala Imperial se respira un ambiente idílico, con estatuas de mármol, frescos, estanterías de madera de castaño y más de 200.000 libros impresos entre los años 1500 y 1850.

La última parada nos lleva a Portugal a través de la histórica biblioteca Joanina de Coímbra. Descrita como una de las bibliotecas «más bellas y ricamente decoradas», este gran archivo construido entre 1717 y 1728 por orden del rey Juan V de Portugal se ha convertido en un imprescindible de esta ciudad portuguesa. La biblioteca Joanina destaca por su decoración rococó que la hacen parecer más por una capilla que por un archivo bibliográfico.

Biblioteca Joanina, Coímbra, Portugal
Biblioteca Joanina, Coímbra, PortugalArchivoShutterstock