La ruta indispensable por la capital de Estados Unidos

Recorrer Washington D.C. sin prisa resulta una obligación para cualquier viajero que se precie, pues supone un emocionante viaje por la historia

Vista del imponente edificio del Capitolio
Vista del imponente edificio del Capitolio FOTO: Dreamstime

Con múltiples museos, monumentos y preciosos barrios, y teniendo en cuenta que aquí han acontecido sucesos simbólicos que han cambiado el mundo, Washington D. C. se convierte en un destino obligado para todo viajero que se precie.

Esta ciudad es, ante todo, un lugar donde la historia y la modernidad confluyen. Capital de los Estados Unidos, es, a diferencia de otras conocidas capitales mundiales, una urbe pequeña y tranquila; podría decirse de ella que es atípica, o mejor aún, única.

La mayoría de sus monumentos y museos más importantes se encuentran en el National Mall, una gigantesca explanada en el corazón de la ciudad que es ideal como punto de inicio para conocer Washington. No hay nada como llegar por primera vez a este espacio, sobrecoge su majestuosidad y todo lo que alberga.

El National Mall, una visita imprescindible

Uno de los edificios más míticos que alberga es la Casa Blanca, la residencia de los presidentes de los Estados Unidos. Ideada por el propio Washington —aunque nunca llegó a vivir en ella—, muestra un inequívoco estilo neoclásico y está protegida por altas vallas, policías, cámaras de seguridad e incluso una gran arboleda que guarda su intimidad. Las visitas a su interior están temporalmente suspendidas por la pandemia, pero muy cerca se halla el Centro de Visitantes de la Casa Blanca, cuyo interior ilustra muchos aspectos de la emblemática Casa Blanca, como su arquitectura y mobiliario, y ofrece, entre otras cosas, un maravilloso y detallado tour virtual de la casa presidencial.

La ruta sigue con la belleza de construcciones como el Capitolio. De estilo neoclásico, su gran cúpula es una de sus características más destacadas y es, sin duda, una joya arquitectónica. En su interior se celebran eventos estatales tan relevantes como la investidura del presidente. Continuo a éste sorprende la Biblioteca del Congreso, una de las más grandes del mundo. Alberga casi 160.000 documentos, muchos de ellos, como el borrador de la Declaración de Independencia o un ejemplar de la Biblia de Gutenberg, son transcendentales para la historia de la humanidad. Se trata de un complejo formado por tres edificios, uno de los cuales, el llamado Tomas Jefferson, ofrece visitas guiadas por su imponente vestíbulo, su impactante sala de lectura y sus exquisitas colecciones. Su interior es una obra maestra visual que emula el estilo renacentista italiano.

Salón principal de Union Station, una de las estaciones ferroviarias más transitadas del país
Salón principal de Union Station, una de las estaciones ferroviarias más transitadas del país FOTO: Jacquelyn Martin AP

Obligada también es la visita el monumento a Washington, un obelisco de 170 metros de altura que ofrece una espectacular terraza panorámica; el monumento a Lincoln, un edificio que emula a los templos dóricos de la Grecia Clásica en el que se alza una escultura de seis metros de altura del expresidente; y el monumento a Martin Luther King, Premio Nobel de la Paz y autor del célebre y emotivo discurso «I have a dream». Tampoco debemos olvidar contemplar en esta zona el Monumento Nacional de la II Guerra Mundial, el Monumento de los Veteranos del Vietnam, y el de Thomas Jefferson.

El National Mall se caracteriza también por ser un espacio con importantes museos, entre los que destacan el Nacional del Aire y del Espacio, el Nacional de Historia Natural, el Nacional de Historia Americana, la Galería Nacional y, por supuesto, el Museo Memorial del Holocausto de Estados Unidos.

Una mirada a algunos de los otros atractivos de Washington

Algunos barrios de Washington son muy auténticos y peculiares. Dignos de una visita pausada son, por ejemplo, Georgetown, uno de los más antiguos de la ciudad y que cuenta con preciosas casas históricas, o el barrio de Adams Morgan, ideal para los más bohemios por sus tiendas de segunda mano, locales con música en directo, tabernas con comidas diversas de todo el mundo y coloridas y bonitas viviendas.

Otros lugares de interés son el Cementerio de Arlington, uno de los campos santos más grandes del planeta, la Catedral Nacional de Washington, el Eastern Market, el Puerto de Washington, el Teatro Ford y la Casa Petersen, el Centro de Artes Escénicas John F. Kennedy, el CityCenterDC, el Jardín Botánico…, y muchos más que conforman este maravilloso destino de viaje, del cual la gran mayoría de viajeros creen que es visitable en un día, pero si realmente se quiere sentir su esencia y sumergirse en su histórica atmósfera, es necesario recorrerlo durante varios días, sin prisa.