Costa Rica, un pedacito de Edén en la tierra

Volcanes, parques nacionales, cascadas… La rica biodiversidad de Costa Rica la convierten en un destino único

Playa Nicuesa
Playa Nicuesa FOTO: turismo de costa rica

Si lo que se busca es un pedacito de edén en la tierra, Costa Rica es, sin lugar a duda, el destino indicado. Su biodiversidad de valor incalculable, unida a sus idílicas playas tropicales, bellísimas selvas e imponentes cascadas y volcanes…, y, por supuesto, sus habitantes, que con su eslogan «Pura Vida» enseñan a los que los visitan cómo vivir disfrutando de todos los placeres de la vida, son parte de los tesoros de valor incalculable que ofrece este maravilloso y hospitalario país.

Las razones para visitar Costa Rica son infinitas. Sorprende que en un país de dimensiones tan reducidas se pueda encontrar tal cantidad de lugares que visitar y actividades que realizar. Es un destino de viaje único en el mundo en el que uno se siente permanentemente conectado a la naturaleza.

¿Imagina «volar» a través de la jungla por las copas de los árboles en ecosistemas protegidos? No en vano es aquí donde están los orígenes de los tours canopy. Costa Rica es mucho más que un destino de playa, y en esta ocasión, haremos un rápido recorrido sobre sus lugares de mayor interés sin tener en cuenta su ubicación y distancias dentro del país, pues consideramos que son imperdibles en un viaje a tierras costarricenses.

Comencemos por su capital, San José, la «puerta de entrada» gracias a su aeropuerto internacional. Barrios coloniales, arte precolombino y alegre música corren por las venas de esta ciudad. Aquí es de obligada visita su Teatro Nacional, cuyos tours guiados son muy interesantes; junto a él se alza el emblemático edificio de Correos de estilo neorrenacentista, una joya de la arquitectura. Otro lugar a destacar es su mercado central, abierto desde 1880 y declarado patrimonio cultural por su valiosa tradición e identidad, un sitio ideal para conocer la atmósfera local.

Volcanes, parques nacionales, cataratas…

Como ya hemos señalado, Costa Rica es un país en el que destacan sus impresionantes volcanes, un ejemplo es el volcán Poás; rodeado de un bosque nuboso, tiene más de 2.700 metros de altura y uno de los cráteres más grandes e impresionantes del mundo, con un lago de un color verde intenso que enamora a primera vista. Hay que citar también el volcán Irazú, el más alto del país; y el volcán Arenal, considerado perfecto por su cono simétrico y que presenta dos laderas claramente identificadas: una verde y exuberante, y la otra áspera y agrietada por los antiguos ríos de magma.

Vista panorámica de Marino Ballena
Vista panorámica de Marino Ballena FOTO: Turismo de Costa Rica

Pasemos a sus espectaculares parques nacionales, los cuales ocupan más del 25% de la superficie del país. Algunos de los más icónicos son el Parque Nacional de Tortuguero, accesible solo por aire y por mar, y famoso por tener la playa de anidación de tortugas verdes más importante del hemisferio occidental; el Parque Nacional de Corcovado, que fue definido por National Geographic como «el lugar más intenso del mundo» biológicamente hablando; el Parque Natural Manuel Antonio, el más visitado del país porque es uno de los más accesibles desde San José; y, entre otros muchos, el Parque Nacional Isla del Coco, considerado una suerte de Islas Galápago de Costa Rica, y aunque se encuentra a más de 500 km de la costa, es una excursión muy recomendable.

No hay duda de que las cataratas tienen un papel estelar en el atractivo de Costa Rica y que algunas de las más deslumbrantes al contemplarlas son, por ejemplo, la impresionante cascada Río Celeste, en ella el contraste del color celeste de sus aguas con el intenso verde del bosque que la envuelve deja sin palabras. Seguimos por las cataratas de Nauyaca, que se dividen a dos niveles: una con una caída libre de 45 metros, y la otra de 20 de forma escalonada, al pie de esta última se forma una piscina natural. Digna también de visitar es la catarata La Fortuna, con una caída de agua de 70 metros, presenta 530 escalones de bajada y luego de subida, pero realmente merece la pena, es un tesoro de la naturaleza. Podemos continuar con la catarata del Toro, una de las más altas del país con 90 metros de caída, como curiosidad podemos decir que el agua cae sobre un antiguo cráter volcánico. Otras fascinantes cascadas para finalizar son las cataratas de la Paz, cinco «saltos» de agua de gran belleza.

Por último, no podemos dejar de hablar de sus playas, ya que este país está ubicado entre dos océanos que lo dotan de paradisíacas playas, como la Playa de Ocotal, la Playa Manuel Antonio, Playa Hermosa, Playa Conchal, Playa Punta Uva…, y otras muchas que suelen tener en común aguas de intenso azul, belleza impactante e increíbles olas para practicar surf.

Resumir qué ofrece Costa Rica en un artículo es algo imposible, tan solo se pueden dar algunas pinceladas en tan poco espacio, pero lo que sí debemos destacar, como hemos indicado, es que cuenta con lugares catalogados como «los más intensos del mundo» que, ya solo por su título, invitan a elegir Costa Rica como próximo destino.